18 de noviembre de 2011 15:24 PM
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Diferencias y contradicciones

Por Susana Merlo.

– No se escuchan bocinas.
– No se ven cables en las calles.
No hay basura, ni siquiera una colilla en el suelo (aunque se fuma, y mucho).
– No hay discriminación positiva. Por ejemplo, los fumadores tienen sus lugares, en los hoteles hay cuartos para ellos. En los restaurants también.
– No aparecen casas precarias (ni desde el suelo, ni desde el aire).
– Nadie pide en las calles. Tampoco hay “limpiavidrios” en los semáforos o “trapitos” cuando se estaciona.
Hay muchísimas bicicletas. Se las ve de a cientos en las terminales de micros, trenes o subtes, donde quedan “estacionadas” hasta que sus dueños vuelven de sus trabajos (¡y no desaparecen!).
Hay bicisendas, ¡pero sobre las veredas!, y los peatones deben respetarlas. Todas las bicis tienen luz adelante y atrás. Si cometen alguna contravención, además de la multa, se les quitan puntos en el carnet de conducir (automóviles). Tampoco se puede circular con este medio si tomó alcohol.
– No hay perros sueltos. Si se los encuentra los dueños tienen 3 días para recuperarlos, previo pagar una multa. Si hay reincidencia, registran aumentos progresivos de determinados impuestos. Se los puede ver, sin embargo, dentro de un negocio o en el lobby de un hotel, pero siempre con sus dueños.
No es fácil conseguir internet, y donde lo hay es muy caro (entre $30 y $50 la hora).
Casi no se ve gente usando el celular en la calle. Tampoco mensajes de texto. Es más, muchos ni siquiera portan el teléfono consigo.
Se ven tractores y maquinaria agrícola en las rutas, y está perfectamente reglamentado. Varias deben circular de noche. Otras necesariamente en carretones. Todas están identificadas con chapas patentes y poseen luces de frente y posterior.
Hay sindicatos, y muy fuertes, pero ellos mismos califican la productividad y trabajan por la solidez de las empresas.
A pesar del valor del metro cuadrado, se mantiene -y defiende- un tercio del territorio cubierto de bosques. No se les ocurre/permite desmontarlo.
Se podrían agregar muchos etcéteras pero no hace falta, ya que estos pocos ejemplos variados alcanzan para darse cuenta por qué Alemania es hoy el principal país de Europa, el soporte del Euro y una de las principales economías del mundo.
Conducta, disciplina, respeto a la ley, a las instituciones, incentivo a la mejora (o castigo a la desidia/irresponsabilidad), normas claras de convivencia, cuidado del ambiente…
Cada uno sabe lo que debe hacer… y lo hace.
Así hoy, Alemania vuelve a ser el eje de Europa. Mientras los indisciplinados, o los “indignados” que están en la vereda de enfrente se caen, los germanos siguen avanzando, aunque también temen que, si no se logra el orden interno comunitario, también ellos puedan sufrir alguna consecuencia.
No parece, pues prima una gran coherencia y planes estratégicos de mediano y largo plazo, muy claros. Los mismos que permitieron que hoy sea la estratégica puerta de entrada a Asia (y a la India).
Mientras en el extremo del Cono Sur, Argentina se debate entre el “discurso” y la “acción”. El reino de las contradicciones.
Hacen falta divisas pero no se permite exportar.
– Se habla de “agregación de valor” pero se cierran las importaciones de materias primas e insumos imprescindibles para fabricar.
– Se sostiene que habrá una cosecha “récord” pero se impide la importación de agroquímicos y de fertilizantes.
– Dicen que va a haber apoyo y respaldo económico para las empresas del campo pero se les mantienen retenciones, y las intervenciones oficiales al mercado que fuerzan quitas adicionales a los precios.
– Se habla de la mayor competitividad pero se le ponen cada vez más exigencias en las empresas, que le encarecen los precios.
Hay restricciones energéticas pero los recortes se aplican especialmente al interior y a las industrias para no ser “impopulares” con el consumo.
– La Justicia es muy lenta y más de una vez no llega.
– Los derechos individuales no parecen existir en muchos casos. No se puede circular libremente. Hay impunidad de muchos violentos para presionar a la sociedad sin problemas. La libertad de expresión puede ser condicionada de distintas maneras, etc., etc…
También se podrían agregar muchos ejemplos más. Esto es solo una muestra, pero alcanza y sobra para darse cuenta de las diferencias.
Tampoco hay que ser un visionario para poder prever a dónde se va a llegar en uno u otro caso.
Los más probable es que en no mucho tiempo más aparezcan los “indignados” argentinos resistiendo las correcciones tardías pero ineludibles, que se deberán adoptar (como en Grecia, Italia o España) para corregir los excesos previos.
Pero la transformación es factible, aunque sería dura, difícil y tal vez no tan rápida ya que hay demasiada distancia para recorrer…

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