5 de enero de 2010 07:41 AM
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Principales logros en seguridad alimentaria en 2009  (SEGUNDA PARTE)

Durante el año que acaba de terminar se ha registrado un importante acercamiento del sector alimentario a las nuevas exigencias del consumidor.

Objetivo: reducir los riesgos
– Imagen: Zvesoulis – Además del desarrollo de investigaciones que abren las puertas a un sinfín de posibilidades tecnológicas de mejora, también se han realizado estudios para reducir los riesgos, como la presencia de "Salmonella" y "E.coli" en hierbas aromáticas frescas. Un estudio realizado por la Agencia Británica de Protección para la Salud (HPA) de diferentes hierbas aromáticas frescas "listas para su consumo" indica la presencia en el 4% de las muestras analizadas de estas dos bacterias en niveles superiores a los permitidos. Se incumplen así los criterios microbiológicos establecidos para este tipo de alimentos y, por lo tanto, no son aptas para el consumo. Por otro lado, la Agencia de Seguridad Alimentaria británica (FSA) ha publicado un estudio en el que se demuestra que, para reducir el contenido de arsénico del arroz a través del cocinado, sobre todo el inorgánico, resulta eficaz en general tanto el lavado-aclarado como la cocción en gran volumen de agua. Proyectos comunitarios En la Unión Europea los trabajos en el sector agroalimentario han sido también constantes. Dentro de esta actividad se engloban programas, muchos de ellos aún en fase de desarrollo, como el proyecto TRACEBACK, cuyo objetivo es crear un sistema de trazabilidad europeo estandarizado y aplicable a toda la cadena de suministro de alimentos que involucre a los agentes claves, desde el campo a la mesa. Otra de las iniciativas emprendidas desde el ámbito comunitario es el programa SAFE FOOD, que analiza el presente y futuro de los riesgos en seguridad alimentaria y que cuestiona el modelo clásico de análisis desarrollado en los años 90. Alega que no satisface las preocupaciones de los consumidores. Durante el año 2009 se reunieron en España investigadores del proyecto europeo PathogenCombat, destinado a reducir los patógenos en alimentos. Durante este encuentro se pusieron en común los últimos avances en este campo y, entre las novedades, destaca un sistema que permitirá a las empresas del sector testar la seguridad de sus productos a través de Internet. Más novedoso es el proyecto SO2SAY, que busca nuevas alternativas al uso del dióxido de azufre en alimentos. El objetivo es encontrar un sustituto a este aditivo tan utilizado pero no exento de ciertas reacciones adversas.

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