25 de noviembre de 2011 15:02 PM
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El campo habla . . .

... que «la Argentina está empeñada en terminar con la carne vacuna». La frase fue atribuida a un tradicional importador del producto, cansado de ...

… que «la Argentina está empeñada en terminar con la carne vacuna». La frase fue atribuida a un tradicional importador del producto, cansado de los incumplimientos y que ahora vende «carne sudamericana». «Esto lo tendría que escuchar Moreno», dijo un diplomático argentino de la región, quien signó al controvertido funcionario como el principal causante de la «desaparición» de la carne argentina de las góndolas alemanas.

… que «la Argentina es como un gran banco de prueba contraestación». Lo señalan varios industriales del hemisferio norte que aprovechan esa ventaja para acelerar sus experimentaciones. Es que la carrera por las innovaciones en la maquinaria agrícola hoy por hoy no tiene nada que envidiarles a otros rubros. Además, hay un problema de escala y el que «llega» primero generalmente gana. «En nuestra empresa sacamos las cuentas y por debajo de 12.000 tractores por año los números no dan, no se puede ser rentable. Se necesita escala o la tecnología que se puede adoptar queda muy rezagada», señaló el representante de una multinacional (que tiene tractores de hasta u$s 250.000) tras explicar que el desarrollo de determinadas tecnologías lleva alrededor de 10/12 años. «Hoy ya estamos trabajando para 2024», dijo.

… que en Hannover se supo que los festejos por los 100 años de la Federación Agraria Argentina en 2012 tendrán lugar en la localidad cordobesa de Bell Ville. El mensaje de la conmemoración de la entidad que sigue presidiendo Eduardo Buzzi parece que será: «100 años de lucha por la agricultura, con agricultores».

… que para Patricio Aguirre Saravia, presidente de la Cámara de Contratistas Forrajeros, que agrupa a 130 empresas (el 65 por ciento de las picadoras del país), el problema principal hoy es el de las restricciones a la importación de equipos, además de la falta de repuestos que hace que muchas máquinas comiencen a «quedar tiradas», ante la imposibilidad de arreglo. En segundo lugar aparece la escasez de combustible en el interior, y la falta de créditos, restringidos sólo a algunas líneas de la banca privada, ya que la oficial hoy no está ofreciendo nada. Las «aduanas internas» que imponen algunos funcionarios y el mal estado de los caminos, y sin legislación específica para la maquinaria agrícola, también aparecieron sobre el tapete.

… que entre los productores argentinos provocó sorpresa (e inocultable envidia) el impresionante pabellón de maquinaria de segunda mano y el «taller en directo», que funcionaron durante toda la Agritechnica. Es que allí se centralizaba la información de las «Bolsas on line», de las casas de subastas, etc. de máquinas de las que, por ejemplo, Uruguay y Paraguay hacen muy buen uso aprovechando ofertas increíbles. A su vez, la Argentina y Brasil, con sus reservas de mercado local, impiden el ingreso de estos equipos que, en el caso de cosechadoras de 10-12 años, llegan al 10 por ciento del valor de las usadas.

… que entre los productores de la región, naturalmente se habló mucho de producción y de las «triples» cosechas que se pueden realizar en Bolivia (doble cultivo de girasol, más cultivo de invierno), en Paraguay con la «zafriña» y también en Brasil. Además, «en ninguno de esos países hay retenciones», se quejaba un agricultor de la Pampa Húmeda.

… que, además, es bien distinta la renta, partiendo también de la gran diferencia en el valor de la tierra. En Bolivia, por caso (donde ya hay 13 grupos CREA funcionando, a partir de la creciente cantidad de argentinos allí), el valor de la hectárea para desmontar oscila entre u$s 2.500 y u$s 3.000 (y u$s 100/u$s 120 por hectárea de arrendamiento, con 25 quintales promedio de rinde de soja), mientras Paraguay ya araña los u$s 10.000 por hectárea, aunque sin retenciones y con tres cosechas; los números cierran muy bien, incluso con fertilización. Donde seguramente no cerrarían si no fuera por los subsidios, es en Europa. En Alemania, por ejemplo, la hectárea se supone que cuesta unos 30.000 euros, aunque nadie vende y pasan de generación en generación en las familias. A su vez, el arrendamiento cotiza a alrededor de 500 euros, pero con trigos de u$s 240 la tonelada, y con rindes por arriba de las 10 toneladas por hectárea.

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