26 de noviembre de 2011 10:49 AM
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El imparable tren de la producción salteña

A su economía tradicional, sustentada en el tabaco, poroto, cártamo y azúcar, se suma el crecimiento en soja y ganadería.

SALTA.- Con sus 43 millones de kilos de tabaco, 1,8 millones de toneladas de soja, un millón de toneladas de maíz, 300.000 toneladas de poroto, un millón de cabezas de ganado y su producción de azúcar, pasturas y cártamo, Salta sin dudas se ha convertido en la última década en la provincia líder en la producción agropecuaria del norte argentino.

Es que ni las montañas, ni los accidentes del terreno, ni la falta de agua estructural y ni siquiera los altos costos de producción en comparación con los que se pagan en la pampa húmeda parecen detener el imparable tren de la producción salteña.

Esta realidad bien puede apreciarse en los pasillos de Expoagro Norte, que organizada por los diarios La Nacion y Clarín, eligió el establecimiento La Linda como su primera sede. En la muestra se pueden ver las empresas nacionales más importantes de maquinaria, semillas y riego, así como de firmas avanzadas a nivel regional.

“Llegué en 1994 a la provincia, y en la última década he visto un avance impresionante en materia de genética, manejo y otras mejoras que empujaron el desarrollo productivo de la zona”, dijo Ezequiel Vedoya, uno de los tantos porteños que eligieron afincarse en la provincia atraído por sus posibilidades productivas. Vedoya es administrador de Finca San Lucas, que produce soja, maíz, poroto y caña de azúcar. “El paquete conformado por la siembra directa, la soja RR y otras tecnologías fueron los responsables del gran salto de la producción en la provincia”, destacó a su vez Lisandro de los Ríos, gerente de Prograno, entidad que representa a productores locales.

Dentro del mix de productos que maneja Vedoya, hoy la caña de azúcar parece ser el que más conviene. “Aunque es un cultivo con muchos vaivenes, hoy es el que mejor anda, con un precio de $ 3400 la tonelada en el mercado interno”, dijo Vedoya. Claro que, por una cuestión cultural y de costos productivos, cuando vienen los años malos, no hay opción de pasar a otros productos. “Un planteo de caña es a 7 años al menos, y el costo de implantación por hectárea es de US$ 3000”, explicó Vedoya, que maneja 1100 hectáreas de caña.

La soja es otra alternativa, pero demanda altas inversiones. “Acá, con el promedio de lluvias y la incidencia de enfermedades, tenemos que estar muy avanzados tecnológicamente y ser hipereficientes, porque hay costos mucho mayores que en la pampa húmeda”, destacó Vedoya.

En poroto, otro producto paradigmático de Salta, las fluctuaciones del mercado y la inexistencia de un mercado de referencia vuelven a este producto una alternativa difícil para la planificación de costos. “Hay un costo de producción alto, de US$ 500/ha, y el precio es muy variable. El poroto negro, por ejemplo, arrancó en abril a US$ 700 y al poco tiempo cayó a US$ 350”, dijo Vedoya, que maneja 1000 hectáreas del cultivo a secano.

En maíz, los productores salteños padecen las mismas trabas comerciales que sus colegas de todo el país, con dos agravantes: la fuerte incidencia del flete en el costo de producción y la casi obligación de hacer maíz para mantener buenos rendimientos de soja en un suelo que no es tan rico como el de la región pampeana. “Acá se hace maíz para mantener la rotación y evitar la proliferación de malezas. Pero después otra historia es vender el maíz. Salta tiene el 50 o 60% del grano sin colocar, cuando Bolivia y Chile piden a gritos maíz para sus industrias, y, sin embargo, no podemos exportar ni un grano hacia allá. Todo es vía Rosario”, destacó De los Ríos.

Los números del producto en Salta están en un rojo. Con un maíz que se paga a $ 540, y un flete de $ 300 por tonelada, quedan $ 240 para cubrir costos, impuestos, etcétera “En campo propio ya no dan los números. Ni hablar de cuando se arrienda”, dijo Vedoya.

Sin trabajo infantil

El tabaco es un símbolo de Salta, ya que la provincia es responsable del 80% de la producción nacional. Y hoy es también un ejemplo de trabajo en cadena de valor, ya que las cooperativas de productores, el Gobierno y los acopios (Massalin, Alliance One, entre otras) fijan todos los años el precio del producto de común acuerdo. Y no sólo eso: la cadena trabaja desde hace años para erradicar uno de los peores males del Norte, el trabajo infantil, a través de cursos de capacitación y la construcción de jardines de infantes para los hijos de los empleados de la cosecha.

“El tabaco en Salta es vida, es trabajo para la gente. Nosotros producimos el 35% del total nacional, con 1745 productores. Esto genera 27.000 empleos en los campos, 1600 en las plantas de procesamiento y 20.000 empleos indirectos que benefician a 50.645 personas”, destacó Germán Martos, gerente de la Cámara del Tabaco, la entidad que agremia a la cooperativa de productores, la mutual de los tabacaleros, la mutual de seguros y el Centro Comunitario de Estufado (uno de los logros del sector productor: la instalación de 400 estufas de secado comunitarias, que les permite el acceso a los sistemas de secado a unos 700 pequeños productores).

Pero el trabajo en cadena y la buena sintonía del sector con los gobiernos nacional y provincial no son suficientes para evitar uno de los peores males que acosa al sector: la influencia del precio internacional, que no tiene mercado de referencia. “Cualquier aumento de stock mundial derriba el precio. Y nosotros, con inflación, costos en dólar libre y la venta de los acopios en dólar oficial, estamos en condiciones muy desventajosas en comparación con otros países”, señaló Martos.

Mario Villa es uno de los productores innovadores de Salta, afincado cerca de Rosario de Lerma, donde su familia produce desde hace 120 años. Los vaivenes del precio hicieron que redujera su explotación de 100 a 70 hectáreas. Según la Cámara del Tabaco, cada hectárea cuesta $ 30.000, de los cuales 60% son costos de mano de obra.

“La inflación nos complica mucho, de modo que hoy los números del sector no son buenos”, destacó Villa.

Además, Villa se destaca por ser el primero en la zona en aplicar la responsabilidad social empresaria en sus campos. Así, construyó un jardín de infantes para contener unos 70 chicos, hijos de los empleados de su establecimiento, de diciembre a marzo. “Los chicos no tenían dónde estar cuando terminaban el colegio, y eso preocupaba a las madres que trabajan en la cosecha. Empezamos a hacer actividades recreativas en un patio de una casa y como funcionó, armamos el jardín. Los chicos cocinan, cantan, dibujan, hacen manualidades”, contó Villa.

Su ejemplo ya tuvo su efecto contagio, ya que desde 2009 la Cámara del Tabaco, las empresas y el Ministerio de Trabajo desarrollaron el programa Jardines de Cosecha, que atiende a 350 niños en Salta durante la cosecha del tabaco, logrando así su contención y evitando su incorporación al trabajo infantil.

MAPA PRODUCTIVO

Agricultura/ganadería

El campo salteño

Produce 43.000 toneladas de tabaco, 1,8 millones de maíz; 300.000 de poroto, además de azúcar y cártamo; tiene un millón de cabezas de ganado.

Limitantes I/clima y suelo

Producir no es fácil

Los rendimientos de los cultivos son inferiores a los registrados en la región pampeana.

Limitantes II/mayores costos

Fletes y enfermedades

Estar alejado de los puertos encarece los costos. Hay alta incidencia de enfermedades y presencia de insectos.

Expoagro/la oportunidad

Una mirada al Norte

“Permite mostrarle al país todo lo que somos capaces de hacer”, dijo el gobernador Juan Manuel Urtubey.

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