26 de noviembre de 2011 12:22 PM
Imprimir

Sin carne, no hay soluciones

EL mercado de las carnes en la Argentina sigue desenvolviéndose en un escenario de marcada incertidumbre, como resultado de las políticas oficiales, que tienen ostensible repercusión en los diversos eslabones de la cadena

Entre las últimas novedades, cabe señalar la proveniente de Santa Fe, según la cual se cierne otra vez el fantasma de una ola de despidos en la industria frigorífica, como consecuencia de la disminución de las actividades.

     CONFORME las declaraciones del presidente de la Cámara de Frigoríficos de aquella provincia, Alejandro Zegna, el sector vive, en todo el país, “una crisis inédita”, en tanto que en la ganadería “se está llegando a una situación terminal”. El freno en las exportaciones es el motivo principal de este panorama, que ya se refleja, por ejemplo, en el despido de 400 operarios que habían sido contratados en una planta frigorífica de la ciudad de Reconquista. El caso podría repetirse en otros establecimientos.

     PARA fundamentar sus conceptos, el referido empresario mencionó que el nivel de faena de carne vacuna se encuentra en el nivel más bajo de los últimos años, en tanto que el consumo anual por persona bajó de 74 a 50 kilogramos, aproximadamente. En el corto plazo, no cabe esperar modificaciones significativas de estos índices, ya que la elevación de los precios en el mercado interno ha provocado una sensible restricción en las compras del ama de casa. En nuestra ciudad, los carniceros minoristas no ocultan su preocupación por la caída en las ventas; a tal punto que algunos de ellos han decidido incorporar rubros alternativos (sobre todo, productos frutihortícolas), a fin de compensar la declinante actividad y, consecuentemente, los menores ingresos diarios.

     MIENTRAS el consumo de carne vacuna sigue en descenso, aumenta el de pollos y cerdos, hacia los cuales se ha volcado la preferencia del público, aunque todavía sin alcanzar los índices de aquella. De todos modos, la evolución marca una tendencia que resulta relevante, atento a la tradicional afición de los consumidores argentinos por la carne bovina. Según la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola, la producción de carne aviar subió el 10%, en el último año, y la de cerdos el 4 por ciento, en tanto que la de vacunos decreció el 16 por ciento. El pronóstico de AACREA es preciso: la tendencia a la menor venta de carne vacuna se acentuará en el último mes del año, con ocasión de las fiestas y el comprador se volcará a los sustitutos.

     ASI las cosas, es evidente que el sector atraviesa una contingencia altamente desfavorable, con marcada disminución de las existencias y del consumo local y un futuro inmediato desalentador para la industria frigorífica. Sólo con medidas de aliento que permitan recuperar paulatinamente el stock podrá regresarse a las cifras de los mejores tiempos. Claro que ello supone tener que esperar varios años si, en el mejor de los casos, se comprendiera ya mismo que, sin producción, no hay soluciones.
Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *