27 de noviembre de 2011 01:57 AM
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El mundo ya no nos sonríe

URUGUAY : El destacado columnista de Todoelcampo Ing. Juan Peyrou hace un exhaustivo análisis de cómo está posicionado hoy el sector agropecuario, marcando como uno de los principales frenos a este retroceso tanto en productividad como en inversión en el mismo, al nunca desmentido y siempre hipotéticamente manejable atraso cambiario.

Peyrou inicia su análisis señalando que le “preocupa sobremanera lo que está aconteciendo con el trigo donde hay expectativas de rendimiento de 4.000 kilos y más y los agricultores no están festejando, eso es señal de que algo anda mal, que no todo es culpa de los mercados internacionales y de que el mayor peso que tiene hoy la producción son los costos internos”.

“En Chicago la tonelada está a US$ 217, acá está algo por debajo, descontando el flete a puerto quedaría en manos del productor muy poco dinero, entre US$ 170 y US$ 180”. Peyrou concidera que éste “no es un precio históricamente espantoso, ha ido cayendo en la misma proporción que ha caído la soja que lo hizo un 25 %, el maíz también cayó 25 %, y siempre comentábamos que cuando pasara la creciente y bajaran las aguas iban a aparecer las piedras que estaban dificultando la navegación del sector”.

“La falta de competitividad que el país le otorga a las empresas para trabajar van a empezar a aflorar ahora por múltiples caminos. Lo sufre la economía en general por los altos costos de la mano de obra, los altos costos de la energía, de la mala agricultura que ha generado este volumen tan importante de producción, que ya no tiene carreteras para circular, tiene problemas con los fletes, con los transportistas, tiene problemas de almacenamiento, tiene problemas con los puertos, un país que no ha invertido de acuerdo a lo que se necesitaba para sostener este crecimiento y hoy le está complicando la ecuación también a la agricultura que había demostrado ser uno de los rubros más competitivos y promisorios”, afirmó.

TIEMPO DE PARADOJAS. Peyrou hace referencia a declaraciones de integrantes del equipo económico del gobierno – a su entender la parte más coherente del mismo – destacando que “un trabajo presentado por el economista Masoller sobre el aumento de la productividad uruguaya demuestra que el sector que más ha crecido en el país es el agropecuario”.

Ese dato “no nos sorprende, debería si sorprender al presidente de la República que le ha pasado metiendo palos en la rueda a este proceso, debería sorprender a su partido de gobierno que no ha hecho más que prometer impuestos y gravámenes y acusar al sector de no generar valor, de no generar empleo, de no generar riquezas”.

Sin embargo y a pesar de todo eso, el técnico afirma que “el sector ha incorporado tecnologías” como “ningún otro sector lo ha hecho”.

“Mirando el dinamismo del sector me llamaba la atención la siguiente paradoja: si notros miramos lo que creció la economía en  su conjunto desde el año 2005 al año 2010, el país acumuló un crecimiento del 35%, y si observamos cómo se compone ese crecimiento nos vamos a encontrar cosas como que las comunicaciones crecieron un 150 %, después el rubro que más dinamismo ha mostrado es el rubro comercio, restaurantes, hoteles y otros servicios con crecimientos por encima del 50% en los últimos 5 años. En ese entorno el sector agropecuario que fue el que más mejoró la productividad, creció apenas un 7 %; 5 veces menos que le resto de la economía, 30 veces menos que las comunicaciones, y 15 veces menos que comercios, restaurantes y hoteles. O sea que el sector que más ha mejorado su productividad paradójicamente es el que menor desarrollo tiene en los últimos 5 años”.

ATRASO CAMBIARIO: ALGO REAL QUE SE INTENTA NEGAR. En un escenario de precios  extraordinarios y favorables ¿cómo se explica ello? Peyrou lo resume, “si un sector que se revoluciona productivamente y alcanza precios extraordinarios y no puede manifestar todo ese beneficio productivo, habrá múltiples  factores que lo frenen pero el principal debe ser el atraso cambiario”.

“Es una realidad que cuando un país crece se generan estos inconvenientes, pero también es una realidad que desde el gobierno se generan políticas que profundizan el problema, y eso es lo que estamos viviendo hoy en Uruguay. Ese fenómeno lo que hace es trasladar recursos del sector exportador al resto de la economía, es como un impuesto oculto no votado en el parlamento que transfiere recursos muy cuantiosos del sector exportador, y en Uruguay el sector exportador tiene un nombre solo: sector agropecuario”, precisó.

Abundó considerando que el sector agropecuario es el “que está pagando las facturas, es el “Paganini” de esta boda. Hoy a un productor agropecuario cuando va a encarar su sistema productivo se encuentra con que aplicar glifosato le sale 60 % más barato en kilos de carne de novillo que lo que le salía hace 6 años, comprar un tractor cuesta la mitad en kilos de novillo, el fertilizante sale un 20% más barato en kilos de novillo, pero pagar un tanque de gasoil sale 30% más caro, pagar un jornal sale 110% más caro que hace 6 años, en esos dos subrubros no transables como la energía y el salario se expresa este fenómeno de la transferencia de recursos del sector exportador al resto de la economía”.

“Cuando se produce un fenómeno de atraso cambiario, – cualquiera sean las causas – coincide siempre con un rezago del sector exportador, y coincide siempre con una opinión del equipo económico de turno de quitarle importancia” diciendo  “no existe”, “no es problema”, “no es tan grave”. Esas, agrega Peyrú “son algunas de las frases más comunes para intentar sino negar por lo menos minimizar el asunto. Lo hemos visto en los distintos gobiernos de los distintos partidos y se reitera nuevamente en esta administración”.

“El mundo ya no nos sonríe, los granos han caído, las carnes y los lácteos parecen mantener un precio estable, pero todo es relativo. Si el sector agropecuario no pudo crecer con un atraso cambiario menor hace dos años, con precios mejores a los de hoy ¿qué podemos esperar para el país de aquí en adelante? Es un toque de alerta no solo para el sector, sino que esas dificultades se van a trasladar al resto de la economía”, finalizó.

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