28 de noviembre de 2011 11:18 AM
Imprimir

El tabaco, su importancia socioeconómica y sus desafíos

SALTA : La importancia socioeconómica del cultivo del tabaco en esta región, fue uno de los temas de las conferencias en Expoagro Norte, en este caso a cargo del periodista jujeño Martín Llanos.

Ante un atento y participativo auditorio, Llanos expresó que “se trata de una de las principales economías regionales del norte argentino, de la cual dependen más de un millón de familias, generando en forma directa e indirecta 360 mil puestos de trabajo. Su cultivo se desarrolla en la mayoría de las provincias del NOA y NEA: Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, Chaco, Corrientes y Misiones. La superficie destinada a esta producción es de aproximadamente 80 mil hectáreas con una producción que ronda los 130 millones de kilos por año. Está en manos de 30 mil pequeños y medianos productores en su mayoría. Si bien a simple vista no parece ser una producción importante a nivel nacional, por su volumen y superficie, sí lo es a nivel de algunas provincias como Jujuy, Salta y Misiones, donde destinan gran parte de sus tierras productivas a este cultivo”.

 El periodista explicó que “su importancia radica principalmente en el impacto socioeconómico que genera esta actividad productiva, debido a la gran mano de obra intensiva que demanda en sus ciclos de  producción, comercialización y procesamiento a lo largo de todo el año. El costo de producción de una hectárea asciende a $37.000, de los cuales el 60% está destinado a la mano de obra. Sumado a esto se destaca su gran efecto multiplicador en la actividad económica de las regiones donde se cultiva”.

 Mientras las actividades tradicionales insumen entre 0,19 a 0,44 jornales/ha, el cultivo del tabaco en promedio requiere unos 130 jornales/ha, es decir, más de 10 millones de jornales por año. Prueba de ello es el censo de 2001 que indicó que el 6,3% de la población rural a nivel nacional vive del cultivo del tabaco, de ahí la enorme implicancia social que esta actividad presenta en las zonas donde se desarrolla, ya que ni aún en otros cultivos de intensivo empleo se alcanza este nivel de demanda de la misma”.

 Otro punto a destacar es el modelo de producción logrado a través de un sector organizado. Los productores se encuentran asociados en cada provincia en cámaras y cooperativas, y a nivel nacional en una federación. Esto les ha permitido lograr una producción eficiente de buenos rindes y calidad reconocida en los principales mercados del mundo, y mejorar las condiciones de vida tanto de los productores como de sus trabajadores. En este sentido se destacan en materia de responsabilidad social empresaria, llevando adelante diferentes programas sociales y ambientales en beneficio de la niñez y comunidad en general.

 Llanos comentó que debido a la fuerte presión internacional en campañas antitabaco, los productores han tenido que realizar un gran esfuerzo en los últimos años para frenar diferentes medidas que, fundamentadas en la defensa de la salud, condicionaban esta producción, vital para el Norte argentino. 

 “Hoy el escenario para la actividad se presenta complicado -según Llanos-, por un lado por el aumento de la producción y del stock mundial generado por las buenas cosechas de Brasil y países de África, lo que ha provocado una fuerte presión de los precios con tendencia a la baja, haciendo difícil compensar los constantes incrementos de los costos de producción; por otro lado, la fuerte campaña antitabaco con un aumento de las regulaciones en el mundo impulsadas por la OMS, la FDA (Administración de Alimentos y medicamentos de EEUU) y la OIT, con medidas que no solo apuntan al control del consumo sino a la sustitución del cultivo.

 Algunos de los desafíos que se plantean para la producción tabacalera en nuestro país son: “la reconversión de la actividad, a través de la búsqueda de actividades complementarias que compensen la disminución de sus ingresos, y adaptarse al nuevo esquema de comercialización, trabajando sobre los costos, buenas prácticas agrícolas, trazabilidad y calidad del tabaco”.

 Llanos mostró su convencimiento de que “a pesar de las dificultades, existe una gran oportunidad: poner en marcha el plan estratégico para la producción tabacalera en conjunto con todos los actores (productores, industria y gobierno) para garantizar la sostenibilidad de esta importante actividad socioeconómica del norte argentino”, concluyó.

 Luego de un debate entre el público presente en la sala, proveniente de varias regiones y que manifestó sus puntos de vista desde las diferentes realidades provinciales, quedó claro que el sector es uno de los más influyentes en la economía regional.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *