29 de noviembre de 2011 10:06 AM
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El positivo por clembuterol que nadie quiere reconocer

ESPAÑA : EL GOBIERNO VASCO ACUSA A MARCA DE MANIPULAR PARA AYUDAR A CONTADOR. Rafael Bengoa, el consejero vasco de Sanidad, asegura que no se usa clembuterol en Euskadi. "Tenemos un sistema de detección muy bueno", aseguró el viernes en el pleno de control del Parlamento Vasco. En 2007, sin embargo, sólo se analizaron 97 reses. MARCA publica los documentos que demuestran que en 2009 hubo un positivo -de carne de fuera del País Vasco, aunque se sacrificó allí- que ahora nadie quiere reconocer.

En su respuesta a una pregunta en el pleno de control del Parlamente Vasco formulada por Aralar, Rafael Bengoa, el consejero vasco de Sanidad, señaló el viernes que en Euskadi “no se usa clembuterol para el engorde de ganado” y afirmó que para defender a Alberto Contador algunos han “creado una historia” a través de “manipulaciones e invenciones”.

Bengoa dijo que en los últimos 12 años, desde 1999, no se ha producido ningún positivo por esta sustancia, ya que existe “un sistema de control muy bueno”, mejor que el establecido por Europa.

Respecto al positivo por clembuterol que nuestro periódico destapó el jueves 17 de noviembre, fue claro: “Cómo llegan al diario deportivo MARCA estos informes y por qué los manipulan no es asunto que compete al Departamente de Sanidad”.

Profesora Pérez Fructuoso: “La probabilidad de que los controles detecten una res contaminada con clembuterol -en el País Vasco- es extremadamente baja, del 0,001221%

Por desgracia, Bengoa no explicó en qué consiste el sistema de control tan infalible que aplican. Sin embargo, los datos que se han manejado la semana pasada en Lausana, en el juicio del TAS, dicen que en 2007 se analizaron 97 reses en esta Comunidad Autónoma -un ciclista de primera fila pasa 40 de sangre y orina cada temporada-, por lo que en opinión de la profesora Mª José Pérez Fructuoso “la probabilidad de que los controles detecten una res contaminada con clembuterol es extremadamente baja, del 0,001221%”. Eso también le lleva a afirmar que “desde el punto de vista estadístico este muestreo no permite asegurar que no existan productos cárnicos contaminados”, dice refiriéndose a Euskadi.

Esta misma especialista añade en su informe que “para que el nivel de confianza fuera del 95%, con un error de predicción del 1%, se deberían haber analizado 8.586 reses”, frente a las 97 controladas según datos oficiales.

El cómo llegan los documentos a MARCA, efectivamente, no compete al Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco, que sin embargo sí puede decir si son o no copia de los auténticos porque los dos primeros, el del control que se hace en el matadero y el del resultado del laboratorio, llevan sus sellos de registro y entrada. El tercero es la alerta que sobre la ganadería que engordó la res, que por cierto, lo dijimos la semana pasada y lo repetimos ahora, no es del País Vasco, se lanza a nivel nacional.

En el tercer documento que publicamos se puede leer que “han sido detectadas muestras positivas al uso de sustancias prohibidas”, por lo que se lanza la alerta nacional “tras informe de la Dirección de Salud Pública de la Comunidad Autónoma del País Vasco”. ¿Manipulamos algo?

¿Por qué el Gobierno Vasco no pudo determinar con absoluta certeza el origen de la carne que comió Contador?

Al parecer, la versión oficial dice que los contraanálisis -varios- a esa muestra dieron después negativo. ¿Cómo es posible? ¿Se equivocó el laboratorio? ¿Sucede esto con frecuencia? ¿Por qué se lanza entonces una alerta? Por cierto: ¿por qué el Gobierno Vasco no pudo seguir la trazabilidad de la carne que presuntamente contaminó a Contador y, por tanto, no pudo determinar con absoluta certeza su origen?

Hace bien, sin embargo, el señor Bengoa al defender al sector cárnico vasco, pero MARCA siempre ha dejado claro que la carne de este positivo procedía de otra Comunidad -omitimos algunos datos porque no es nuestra intención hacer daño-. Hay que darle igualmente la razón cuando dice que la carnicería de Irún no fue sancionada en 2000, ya que el sancionado por clembuterol en esa fecha fue el hermano de uno de los tres ganaderos -ni matadero ni carnicero- a los que conducía el rastro de la trazabilidad.

Pero, como quedó más que probado la semana pasada en el juicio del TAS, en el País Vasco y en el resto de España no sólo se consume carne autóctona, cuya calidad, en líneas generales, nadie pone en duda, sino también mucha de importación. Así, según datos oficiales, en 2008 se consumieron en España 321.971 toneladas de vacuno, de las que 101.809 toneladas, el 31,6%, era importada. Casi una tercera parte del total.

Afortunadamente, no parece que el clembuterol sea hoy en día un problema de salud pública en nuestro país, pero hay que recordar que el Tribunal de Cuentas Europeo, en su informe 14 de 2010, dice que en España sólo se analizó el 0,4% de la carne roja y el 1,8% de la blanca cuando la previsión era del 5%.

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