2 de diciembre de 2011 01:32 AM
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Ganadería: “Perdimos 12 millones de cabezas por los manoseos del Gobierno”

Dardo Chiesa es además de productor agropecuario, uno de los más reconocidos especialistas en ganadería. La Política Online lo entrevistó en el marco de un seminario del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA) que se realiza en Esquel. “Las medidas que llevaron a la crisis siguen vigentes”, asegura. Porqué considera que se tardará más de lo previsto en recomponer el stock.

“A mí no me la contaron, yo la viví”. Así comienza la charla con La Política Online el consejero ganadero de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Dardo Chiesa, quien brindó una exposición en un Seminario que organizó el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) en la localidad chubutense de Esquel.

En rigor, Chiesa fue históricamente un crítico de las políticas ganaderas adoptadas por el Gobierno nacional durante los últimos seis años (de 2005 a la actualidad). Desde los lugares que le tocó ocupar (primero como Coordinador de la Comisión de Carnes de CARBAP y luego cuatro años como presidente del IPCVA). “Nos va a llevar mucho tiempo recomponer el stock ganadero porque las políticas que nos llevaron a la crisis aún siguen vigentes”, advierte.

Con filosas declaraciones, Chiesa es uno de los analistas del mercado más reconocido del país, no sólo por su trayectoria en entidades privadas, sino también por su posición de productor ganadero en la zona de Macachín, una localidad situada en el extremo sudeste de la provincia de La Pampa.

¿Cuál es la situación del sector ganadero argentino en el actual contexto económico?

La ganadería está sumergida en una crisis de una magnitud muy profunda porque el mercado de la carne vacuna debe haber sido el mercado más manipulado y más manoseado que debe haber tenido la administración gubernamental de los últimos años. Hubo un sinnúmero de intervenciones estatales que destruyeron el sistema productivo y que terminaron en la pérdida de 12 millones de cabezas en sólo 5 o 6 años. Éste año se faenarán 10,5 millones de cabezas cuando la capacidad instalada de la industria frigorífica es de alrededor de 22 millones. Actualmente el aparato productivo argentino no da en cantidad porque falta materia prima. Las empresas frigoríficas no tienen volumen para sustentar el negocio. Son pocos los que se funden, pero son muchos los que cierran.

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Dardo Chiesa en el congreso del IPCVA en Esquel.

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¿A qué motivos atribuye la pérdida del stock ganadero?

Muchos dicen que fue por la sequía del ciclo 2008/09, pero para mí la culpa principalmente fue de las políticas cerradas que se implementaron. La sequía actuó como la estocada final a una serie de errores que venían cometiéndose desde la primavera del año 2005 cuando el Gobierno comenzó a intervenir el mercado con el cierre de exportaciones y con la aparición de los permisos de exportación. Hasta ese año exportábamos 770 mil toneladas y hoy hemos caído drásticamente. Además, en todo este tiempo se vulneraron las reglas de juego en un negocio a largo plazo que necesita previsibilidad.

¿Cuáles son los desafíos para el sector de cara a los próximos años?

El desafío que viene de ahora en más es recomponer el stock ganadero. Pero para invertir se necesitan reglas de juego claras. Y hoy pueden observarse una serie de medidas que están vigentes y que van a empezar a hacer daño. Hoy no lo hacen, pero lo van a empezar a hacer. Hay que eliminar las restricciones a las exportaciones que provocan daño por el sólo hecho de provocar.

¿Cree que el Gobierno nacional estaría dispuesto a modificar las actuales políticas?

La pregunta del millón es qué va a hacer el Gobierno en los próximos cuatro años. Y no puedo saberlo porque la lógica del Gobierno no es mi lógica. Lo único que puedo decir es que la actividad ganadera no es para cualquiera porque ha quedado relegada a los ambientes más rigurosos del país. A pesar de que la política ganadera kirchnerista fue para proteger la mesa de los argentinos, el daño fue tan grande que nadie en el oficialismo pensó que podría subir tanto el precio de la carne.

¿Por qué el mundo sigue pagando la carne argentina a menores precios que en Uruguay y Brasil si la nuestra por el momento continúa siendo de mejor calidad?

La carne argentina en el mundo en su valoración está castigada por un problema de imprevisibilidad. Yo te compro, pero como no sabemos cuándo me la vas a entregar, tu carne vale menos. Yo compro en Brasil, pido hoy, y esta tarde a más tardar sale el container. Si se compra a la Argentina, encomiéndense a la virgen porque pueden decirte que cuides a tu familia en adelante. Y esto inevitablemente se traduce en el mercado con menores precios.

En este contexto, ¿qué posición tienen los demás actores de la cadena de la carne vacuna? (en referencia a frigoríficos, carniceros y supermercados)

Hay que saber quién es quién a la hora de defender intereses. Desde CRA a veces nos quedamos solos y nos preguntamos si estamos tan errados. Estamos faenando menos y claramente necesitamos más, pero uno no escucha a (José) Fantini (secretario de la Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne) quejarse por esto. Los supermercados se mantienen con precios superiores a los de las carnicerías a pesar de haber sido los destinatarios de los programas “Para Todos”. Y tampoco se escucha a (Alberto) Williams (vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de la Ciudad de Buenos Aires) quejarse por la caída en las ventas.

A partir del crecimiento de la agricultura en los últimos años se registró un corrimiento de la frontera ganadera nacional. ¿Cómo se distribuye actualmente el rodeo en la Argentina?

En este sentido, siempre el área más castigada es la región pampeana que va de la mano de la agricultura en la mayoría de los casos. De todas maneras hay que entender que el 50% de las vacas y de los novillos siguen estando en la zona central. No hay que tomar como que estamos creciendo sólo en el NOA y en el NEA porque todo lo que se haga en la zona núcleo central del país tiene un impacto muy fuerte en la ganadería nacional. Salta ha tenido un desarrollo impresionante, mientras que en el NOA creció fuertemente la producción de novillos y en la Patagonia se sigue igual.

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