3 de diciembre de 2011 10:39 AM
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Hay buenas perspectivas de producción de miel

MENDOZA : Hay buen desarrollo de material vivo y crece la demanda del servicio de polinización. La excepción es el Norte, particularmente Lavalle.

Con muy buena producción de material vivo y posibilidades de exportación y mejores perspectivas para la producción de miel que el año pasado, la actividad apícola del Valle de Uco y del Sur mendocino podría recuperarse del traspié sufrido en la temporada anterior; aunque los productores del Norte provincial probablemente deban esperar otro año para tener revancha.

Las colmenas salieron debilitadas de la invernada. Llegaron a la primavera muy despobladas de abejas, un fenómeno (el de despoblamiento de colmenas) que se da a nivel mundial. La situación se dio prácticamente en toda la provincia, aunque la recuperación de las colonias no ocurrió en todos lados de la misma manera.

En el Valle de Uco, esas colonias que entraron a la primavera con población muy disminuida se desarrollaron rápidamente, favorecidas por aceptables condiciones de floración. Tuvieron algunos problemas con un granizo temprano, viento Zonda y algunas lluvias en época de floración.

Tras una oferta acotada de néctar (por esos fenómenos) en las especies forestales, particularmente sauces, hubo una recuperación con los frutales cultivados, a pesar de que también debieron soportar daños climáticos.

Eso dio lugar a una muy buena producción de material vivo. “Hemos estado haciendo un buen número de reinas, paquetes y núcleos y hay posibilidades concretar de exportar reinas a Francia y a Medio Oriente, lugares de donde han llegado muchos pedidos a Mendoza” revela Mario Vicente, productor de material vivo en Tunuyán. Ello, al margen de la demanda proveniente de distintas provincias argentinas, fundamentalmente de paquetes y núcleos.

Ahora hay una entrada importante de néctar de especies no cultivadas que han florecido con la humedad, como clavel amarillo, diente de león, melilotus trébol blanco y achicoria. “Además -explica Vicente- hay flora de campo que viene atrasada, como el chañar, chañar brea, algarrobo, que están floreciendo recién ahora, cuando lo habitual es que florezcan a partir de mediados de octubre; y eso ha determinado el desarrollo bastante acentuado de las colonias en esta época”.

Lo cierto es que, en lo que va de la temporada, “en términos de producción de material vivo hay un desarrollo muy bueno, con la promesa futura de la producción de miel” asegura; aunque es inevitable temer que la continuidad de las lluvias pudiera llegar a afectar la producción melífera. La producción fuerte de miel debería empezar en estos días y hasta fines de febrero.

En el Sur

Desde San Rafael, Oscar Salvagiotto coincide en que “la primavera fue buena para la producción de material vivo” a partir de la floración de los frutales cultivados. “Después de eso, lo que normalmente hacemos es producir miel en los campos naturales alrededor de San Rafael, pero eso se perdió prácticamente todo con los vientos y las lluvias en el momento que estaban floreciendo especies como algarrobo, jarilla y chañar”.

A esta altura del año vuelven con sus colmenas a las zonas cultivadas donde, las lluvias registradas, podrían aportar una buena floración de trébol, pájaro bobo e inclusive cultivos como alfalfa, que hacen prever una interesante producción de miel.

Salvagiotto recuerda que en la temporada anterior la primavera no fue tan buena como ésta y la producción de miel en el monte natural se frustró también por un viento fuerte que hubo cuando el algarrobo empezaba a florecer. Después de eso, cuando volvieron a las fincas aledañas a San Rafael, las condiciones tampoco fueron favorables, por lo que la producción fue equivalente “al 30% de lo normal”. Este año el panorama es más alentador, con posibilidades de mayor producción de miel desde ahora hasta febrero-marzo.

En General Alvear, la situación sería similar. Ocurrió lo mismo con las flores del campo. Los apicultores alvearenses venían también de un mal año (en este caso, con la mitad de la producción de miel de una temporada normal). Este año, aunque se les atrasó un poco la primavera, anduvieron bien con la producción de material vivo.

El Norte, complicado

La situación es distinta en el Norte de Mendoza, particularmente Lavalle. Volvieron a tener viento Zonda y lluvias en plena floración, lo que “hasta ahora, nos ha llevado no menos del 40% al 50% de la cosecha de miel que esperábamos tener” se lamenta Agustín José Luis, productor de la zona.

El clima castigó mucho al algarrobo y el alpataco (que son especies importantes para la producción de miel en el Noreste). El algarrobo, que es la fuente principal de ingreso de néctar y polen para los apiarios lavallinos a la salida del invierno, demoró mucho la floración por la extensa sequía y “vino a florecer entre octubre y noviembre, pero muy poco”. Esto demoró la eclosión de los enjambres y las colmenas entraron debilitadas en la entrada en la primavera. “Ahora estamos esperando el llaollín, la hierba amarilla, la chilca, etc, y esperemos que no tengamos problemas con el clima” se esperanza el productor norteño.

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