3 de diciembre de 2011 11:10 AM
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Aprendamos de Europa

URUGUAY : El Ing. Juan Peyrou se refirió esta semana a un problema que ya es realidad en Europa y que amenaza con serlo también en América Latina, que tiene que ver con la crisis actual y con uno de los desencadenantes de la misma como es el aumento de los costos salariales.

“Si bien el comentario puede no resultar muy simpático para los trabajadores, genera serios riesgos para la competitividad del país. Cuando se aumentan artificialmente los salarios se encarece la mano de obra y eso a la larga se paga”, dijo.

Fundamentó sus expresiones en datos aportados por el economista Carlos Sténeri en una charla que este brindara, poniendo énfasis en uno de los puntos tocados por el mismo como es el costo laboral unitario.

Peyrou inició su razonamiento con un breve pantallazo de lo que es hoy Europa y hace especial hincapié en Alemania, país que está sosteniendo ese castillo de naipes que es la Euro Zona, que está tambaleando y a punto de caer explicando. “El costo laboral unitario se había disparado en casi todos los países entre los años 2000 y 2010, el único país que había incrementado su costo mínimamente fue Alemania, mientras los otros festejaban los alemanes trabajaban, y ahora vaya paradoja, parece que serán los alemanes los paganini de este momento amargo que está viviendo Europa. Los alemanes no quieren pagar más, mientras ellos trabajaban los demás se divertían, y ahora como la fábula de la cigarra y la hormiga los germanos quieren que los demás se las arreglen como puedan”.

¿Porqué esta mirada al viejo mundo? Porque ello es trasladable al Uruguay y a un sector en particular.

“¿Qué pasa hoy en el agro?”, se preguntó el Ing. Peyrou. “Vemos un sector con crecientes dificultades, fundamentalmente en la carne, ahora se ve también en la agricultura, en un momento de precios extraordinarios, la economía se repliega. Mirando la evolución de los salarios, tomando algunos precios agropecuarios a modo de ejemplo según el boletín de precios de DIEA, entre marzo del 2004 y setiembre del 2011 el salario se multiplicó por 6 en dólares, si miramos qué pasó con el novillo gordo el mismo el igual período creció 2,58 veces, el maíz creció 2,31  y la soja creció 1,63, el trabajador de la ganadería para amortizar el mismo costo que tenía en el año 2004 debe producir 140% más, el productor de maíz debe producir también más del 100%, igual que el productor sojero. La ecuación económica de la actividad agropecuaria está complicada y una de las causas fundamentales es el costo salarial”.

“Costo que no pegan solamente en la chacra. Los costos del trigo por ejemplo, pese a rendimientos muy altos no permiten ninguna fiesta. ¿Causas? Hablando con productores y comercializadores de granos nos dicen que llevar trigo de Paysandú al puerto de Nueva Palmira tiene un costo de US$ 55 a US$ 60 la tonelada, quiere decir que un productor que tiene su trigo en Paysandú va a recibir U$S 130 a US$ 135 por tonelada”

El analista se refirió a la situación de los productores de Vichadero. Dijo que allí “hay muy buenos cultivos” pero que para llegar a Nueva Palmira su “costo sube a US$ 75 por tonelada, cosa que de no tener buenos rendimientos los números no darían ni para cosecharlos”.

“La fiesta inolvidable del salario se da no solo en el agro, sino en todas las actividades. Eso explica lo mencionado la pasada semana, que en el período 2005-2010, cuando la economía creció 35%, el agro sólo lo hizo un 7%, el rubro restaurantes comercios y hoteles lo hacía un 60% y comunicaciones (venta de celulares) creció 350%. La fiesta del mercado  no tiene quien la financie si se mueren los sectores exportadores. Esta es una forma de ver el efecto del atraso cambiario, culpamos al ingreso de los dólares, cosa real, que si bien tiene aspectos positivos también los tiene negativos, al generar un debilitamiento de la moneda americana en el mercado interno. Si a ese problema le agregamos leña al fuego, de tener una política salarial expansiva que supera el rendimiento de productividad, lo que estamos haciendo es transformándonos en los griegos de América del Sur y no vamos a tener quien nos financie, porque en América Latina no existe ninguna Alemania, quizás Chile y Colombia sean los más disciplinados, pero no tienen compromiso ninguno de convertirse en los paganini de esta boda”, reflexionó.

“La promesa de salarios altos hoy puede significar crisis para mañana. Miremos lo que está pasando en España, son los mismos gobernantes que se congraciaron con los trabajadores y los jubilados fijando salarios por encima de lo que se podía pagar. Hoy están pagando las consecuencias como lo pagarán en Grecia y en  varios países, porque las promesas deben tener un sustento lógico, es muy fácil decir auméntese, si el pato lo va a pagar otro”, finalizó Peyrou

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