4 de diciembre de 2011 11:52 AM
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“Pareciera que las minorías mandan”

URUGUAY : Tras aprobarse en diputados el Proyecto de Ley que crea el ICIR, el presidente de la Asociación Rural del Uruguay se preguntó "¿por qué se ataca a la agropecuaria y en particular a la ganadería? ¿Por qué este ataque tan feroz en estos momentos?".

-¿Cómo tomó la ARU la aprobación en Diputados del Proyecto de Ley que crea el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales?

-Mal. Porque son dos impuestos en un Proyecto de Ley: uno destinado a los predios más grandes y otro que afecta a todos por igual (los de 50, 500 o 5.000 has.) con criterios casi expropiatorios. Y además, si bien fue aprobado, no lo votó nadie de la oposición. Esto es muy claro y muy fuerte. Se suma a que tenemos la convicción que en el oficialismo no todos están de acuerdo y a las pruebas nos remitimos pues en el informe en mayoría, que finalmente fue votado en el plenario, algún legislador lo hizo con salvedades. Entonces tenemos la certeza que hay una mayoría dentro del Parlamento que entiende que este proyecto de Ley no es conveniente, lo cual genera un conflicto de intereses entre lo partidario y lo nacional que el partido de Gobierno va a tener que arreglar de alguna manera.

-¿Les genera inquietud como se dilucidó el tema?

-La inquietud que queda planteada es si en la democracia uruguaya quienes mandan son las minorías, porque una gran mayoría parlamentaria considera que este proyecto de ley que incluye dos impuestos no es conveniente. Además este Proyecto afecta a muchos: al Gobierno, que se aparta de lo dicho a los empresarios en el Conrad. A la actividad agropecuaria en general, paguen o no el impuesto. A los empleados de las agroindustrias, especialmente a los de los frigoríficos.

-¿Qué les dijeron los parlamentarios?

-Después de la discusión que tuvo en Consejo de Ministros quedó claro que había posiciones encontradas, pero antes de ir al Parlamento había cierta expectativa que generara un apoyo mayor a esta iniciativa del Ejecutivo. En esta primera etapa no ha sido así y es un mensaje fuerte que nadie de la oposición acompañara a este proyecto de Ley que incluso ya tiene dudas internas sobre el mismo en el gobierno. Lo que hay que plantearse es si en diputados se tiene la sensación correcta si es la sociedad quien reclama este tipo de medidas o si son unos pocos. Surgen varias preguntas.

-¿Cuáles?

-¿Por qué en un momento en el cual la industria, los exportadores están solicitando medidas para paliar la pérdida de competitividad que tiene el país, en momentos en que la soja cae, el trigo cae, que incluso empiezan a haber dificultades para vender la carne, se plantean nuevos impuestos para el campo? ¿Por qué se ataca a la agropecuaria y en particular a la ganadería y dentro de ésta a la cría? Porque este proyecto de ley no tiene el mismo efecto en el resto de la agropecuaria como sí con la ganadería. ¿Por qué este ataque tan feroz en estos momentos? ¿Por qué no se cumplen compromisos asumidos públicamente y se deroga ya el 1% a los semovientes? Responder a esas interrogantes deberíamos plantearnos todos.

-¿Cree que se puede revertir en el Senado?

-Sin dudas este episodio de la votación en Diputados condiciona fuertemente al futuro accionar de los senadores. Es de esperar que surjan actitudes de liderazgo, tomar acciones correctas aunque no sean populares, ni fáciles. Esperamos ese tipo de liderazgo para encauzar al país en estos momentos donde la economía mundial genera estas interrogantes de hoy, para dar confianza y normas claras que es lo que más pide el productor para enfrentarlos.

-¿Cómo cree que puede afectar la crisis global?

-No sabemos, pero sin dudas genera incertidumbres y es momento para actitudes cautelosas de “desensillar y esperar hasta que aclare”. Sabemos que la economía del mundo, tan globalizada hoy, va a presentar oscilaciones agudas y hay que estar preparado para atenuarlas. Llamamos a la cautela, a la precaución. Por eso no es bueno agregar más incertidumbres en el mercado.

-Porque la tierra sigue siendo un buen refugio de capitales…

-Exacto. Tenemos que recordar las bondades que tiene que la tierra valga, se asocia a inversión, a incorporación de tecnología y a alta productividad. Un ejemplo a tener presente es Nueva Zelanda donde con valores altos de la tierra, los establecimientos son pequeños pero producen mucho y, a la inversa, Paraguay es un ejemplo donde con valores bajos de la tierra los establecimientos son grandes y sabemos que es un país que no ha sido capaz ni siquiera de controlar los problemas de aftosa. Ahí están dos ejemplos claros de como se asocia el precio de la tierra a la producción.

-¿Van a volver a hablar con el Ejecutivo?

-La ARU ha tenido, tiene y queremos seguir teniendo, contactos con el gobierno. Tenemos una diferencia clara de opinión en este sentido, pero eso no quiere decir que vamos a dejar de dialogar, sino todo lo contrario, es cuando más tenemos que interactuar, tender puentes con el gobierno.

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