5 de diciembre de 2011 13:57 PM
Imprimir

¿Cuál es el futuro de la cadena de la carne?

El desafio pasa por servir la mesa de los argentinos, pero también habrá que "traer de las exportaciones los recursos necesarios para un mejor bienestar de la sociedad"

El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina realizó el pasado 30 de noviembre un Seminario Regional en Esquel (Chubut), con la participación de especialistas del INTA, el IPCVA, la Sociedad Rural de Esquel, consultores privados y el economista Carlos Seggiaro.

“Desde el Instituto buscamos una mayor productividad ya que se perdió mucho rodeo y su recomposición nos va a llevar entre seis y diez años aproximadamente”, explicó Alvarez Maldonado en la apertura del evento que se llevó a cabo en el Regimiento de Caballería de Exploración 3 de Esquel.

Se tendrá “la mesa de los argentinos servida”, pero también habrá que “traer de las exportaciones los recursos necesarios para un mejor bienestar de toda la sociedad. En ese marco vamos a estar trabajando en toda la cadena de ganados y carnes, en cada uno de los eslabones, del productor al consumidor, la industria frigorífica, la distribución, la comercialización”, aseguró.

Para Alvarez Maldonado, se precisa que “cada sector tenga la rentabilidad necesaria y que no sea en detrimento de otros, como ocurrió en el pasado. Necesitamos del diálogo, con propuestas; tenemos que pasar de las disidencias a las coincidencias con un Estado activo. Tenemos, entre todos, que lograr previsibilidad, sustentabilidad y políticas activas”.

“No nos tenemos que olvidar que el primer eslabón de la cadena fue el que ayudó a salir al país de las crisis”, concluyó.
Por su parte, el consejero de CRA en el IPCVA, Dardo Chiesa, aseguró en su disertación que “hay una crisis de una magnitud muy profunda” en el sector ganadero.

“Éste año se faenarán 10,5 millones de cabezas de ganado cuando la capacidad de la industria frigorífica es de 22 millones”, aseguró.

“Falta materia prima, las empresas frigoríficas no tienen volumen para sustentar el negocio. Son pocos los que se funden, pero son muchos los que cierran. Necesitamos reglas claras. La actividad ganadera no es para cualquiera y ha quedado relegada a los ambientes más rigurosos del país”, concluyó.

El economista Carlos Seggiaro, en tanto, sostuvo que se debe que “repensar” el mercado de carnes a partir del punto de inflexión que significó la pérdida de stock vacuno. Para el especialista “no hay que replicar procesos pasados” porque “no siempre se repiten”.

“Mi impresión es que pensar el mercado de la carne con experiencias anteriores al 2010 no tiene mucho sentido, creo que tenemos que pensar cómo miramos al sector porque hay cambios estructurales”, insistió.

“El proceso de liquidación del ganado vacuno en la Argentina cambia estructuralmente las reglas de juego hacia adelante, varía la demanda y la estructura del consumo interno”.

Seggiaro sostuvo que, a su criterio, pese a que en el largo plazo se recupere el stock bovino no cambiará la tendencia del nuevo consumo, que es de unos 50 a 55 kilos de carne vacuna, 40 kilos de aviar y 10 a 15 de porcina por año por habitante.

Esteban Guitart, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), realizó un mapa ganadero de la región y aseguró que en 45 millones de hectáreas de la Patagonia Sur se distribuyen 380 mil cabezas bovinas. Gran parte de esos animales, unos 253 mil, están radicados en Chubut, que “si bien es un stock pequeño respecto del nacional involucra a casi 2.500 productores”. Además de los mencionados, disertaron Juan Elizalde (“La intensificación en los procesos productivos. Desde el pasto hasta el corral”), Miguel Raso e Ignacio Lateulade (“Modelos de Invernada en el noroeste del Chubut”) y Arnoldo Díaz (“Ejes para el desarrollo bovino en el oeste del Chubut”).

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *