5 de diciembre de 2011 00:07 AM
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Samuel Juárez: “Aún no disponemos de una simulación del impacto de la reforma de la PAC”

ESPAÑA : Sostiene que Galicia debe pelear por mantener el actual nivel de ayudas acopladas en el vacuno

El conselleiro de Medio Rural de la Xunta, Samuel Juarez, asegura en una entrevista concedida a agroinformacion.com que la reforma de la PAC “va a ser muy difícil de aplicar en España”. Respecto al futuro Ministerio de Agricultura, Juarez considera que debe “no olvidar que ésta es una reforma que se tiene que aprobar por codecisión y es fundamental que nuestros eurodiputados tengan clara cuál es la posición y cuáles son los intereses de España”.

En cuanto a Galicia, ve complicado encontrar cómo compensar las pérdidas que sufrirán el cárnico y el vacuno de leche. _¿Cuál es su opinión sobre la situación actual de la reforma de la PAC y cómo afecta al agro gallego?__En mi opinión, las propuestas no se pueden calificar de satisfactorias, en primer lugar, por la cuestión de la financiación. Habrá menos recursos para la PAC y, además, la propia reforma intenta abarcar más, es decir, las hectáreas legibles para las ayudas van a ser más, lo que implica que la ecuación va a ser complicada de cuadrar. Y, en segundo lugar, en el ámbito del conjunto de España, habría que resaltar que hay demasiadas diferencias, son producciones demasiado heterogéneas para que seamos capaces, razonablemente, de aplicar ese café para todos que propone la Comisión. Va a ser muy difícil de aplicar en España. Probablemente sea mucho más fácil de aplicar en estados miembros con una agricultura más homogénea, pero en España, desde luego va a ser muy complicado. En lo que se refiere a Galicia, nosotros tenemos una particularidad, que es que la mayor parte de los derechos de cobro, de las ayudas, proceden de derechos especiales ganaderos, sobre todo de los sectores lácteos y cárnico, de vacuno de carne. Al trasladarlo a hectáreas, Galicia tiene una media por hectárea de pagos, en relación a la media del conjunto de España, alta, de modo que la homogeneización por hectáreas, a nosotros no nos viene bien. Hay muchas explotaciones lácteas, que son quizás las más afectadas, en las que las medias de cobro por hectáreas son elevadas. Por lo tanto, va a ser muy complicado compensarles de alguna forma la pérdida en ayudas que van a tener. Y en lo que se refiere al sector cárnico, la ternera, nosotros, lo que vamos a necesitar y por lo que vamos a pelear de alguna forma es por el mantenimiento del actual nivel de ayudas acopladas que tenemos, sobre todo las primas por nodrizas, por el mismo motivo, porque si las trasladamos solo a hectáreas habría muchas explotaciones que tendrían muchas dificultades para subsistir.___ Usted, en algunos momentos ha hablado también de aspectos positivos. ¿Cuáles serían estos a su juicio?___Creo que en materia de regulación de mercados, hay algunos avances. Yo creo que es muy importante que la Comisión reconozca que las producciones agrarias necesitan de unas instrucciones en la aplicación de la normativa de la competencia, porque son unas normas que estaban hechas sin pensar en el sector agrario y aplicadas a él resultaban tremendamente injustas, sobre todo después de asistir a una concentración, como hemos asistido en los últimos años, de la distribución. Yo, en ese aspecto, creo que es muy favorable y hay que decirlo también. Y en lo que se refiere a regulación de mercados, creo que podría avanzarse un poquito más, se ha quedado un poco corta la propuesta en este tema. Y hay un aspecto que creo que también que hay que destacar, que atañe a la filosofía general de la reforma: es que, tímidamente, abandona el concepto aquel de que la producción no es importante e intenta recuperar el concepto de que el agricultor está para producir, aunque se queda corta aquí también. Los agricultores no son jardineros, si se me permite esta expresión. Las tensiones que está habiendo en estos momentos en los mercados mundiales de alimentos básicamente se debe a un desajuste entre oferta y demanda, porque la demanda está creciendo más rápida que la oferta, los stoks de los principales cultivos son muy escasos y cualquier noticia que pueda hacer pensar en una reducción de las cosechas provoca unas tensiones tremendas en los precios y alimenta a los especuladores. Yo creo que tenemos todos que darnos cuenta de que hay que orientar la agricultura hacia la producción y ese es un aspecto muy positivo de la reforma porque, de alguna forma, lo hace, aunque, como vengo diciendo, se queda corta.___Otro de los sectores gallegos muy sensible a la reforma, usted ya lo ha apuntado, es el lácteo y a nadie escapa que el concepto de precio base por hectárea va a perjudicar muchísimo a la producción gallega… ¿Se puede hacer algo por cambiarlo a estas altura de la reforma? ¿Se está haciendo algo por cambiarlo, o como dijo hace unos días el ex ministro de agricultura Miguel Arias con un texto plasmado ya en un documento, articulado incluso, es más difícil introducir los cambios que necesitamos?___Es nuestro deber hacer algo por cambiarlo, pero coincido con Miguel Arias en el sentido de que las iniciativas de la Unión Europea tienen unos momentos y antes de que las propuestas vean la luz es cuando los países, los sectores y los lobbies, pueden actuar. Yo creo que esta reforma, tal y como está planteada, tiene una serie de líneas, de principios básicos, que es muy complicado cambiarlos. Otra cosa es que no podamos, en la letra pequeña hacer que esos efectos cambien de forma importante. Los principios básicos, como el hecho de que las ayudas tiendan a homogeneizarse por hectárea, eso va a ser muy complicado de cambiar, eso habría que haberlo abordado antes incluso de que la Comisión presentase el doce de octubre pasado la propuesta. A lo largo del verano circularon borradores que se cambiaron en algunos aspectos, en otros no, y creo que no hemos estado lo suficientemente ágiles para influir ahí. Es una opinión que comparten otras muchas personas que han estado en este asunto. Yo fui uno de los consejeros que hace ya un año trasladé al Ministerio que había que ser mucho más proactivos y, sobre todo, que teníamos que tener mucho más claro cómo nos iba a afectar la reforma. Ahora mismo no disponemos de un estudio o una simulación de impacto de las reformas. Nosotros, con los elementos que tenemos en una Comunidad autónoma no lo podemos hacer a nivel del Estado.___ ¿Qué presencia está teniendo Galicia en el proceso negociador, cómo se están defendiendo las posiciones que le interesan a su Comunidad?___ Nosotros, incluso bastante antes de que la Comisión presentara su comunicación hace ahora un año, habíamos ya acordado una posición con las organizaciones agrarias y estaba basada fundamentalmente en lo que se iba sabiendo y en nuestra percepción de lo que estaba siendo política agraria. Tenemos esa posición acordada y ahora, en este momento, tampoco tenemos grandes diferencias. Y en cuanto al traslado de estas propuestas, sí se está haciendo, por supuesto. Para las Comunidades autónomas el representante es el Ministerio: Las Comunidades autónomas tenemos otros cauces para tratar de influir directamente con la Comisión, pero yo, honestamente, tengo la convicción de que al final quien se sienta en el Consejo de Ministros es España y que el estado miembro es España, por eso, nosotros, tenemos que tratar de que la posición de España ampare la nuestra. Las reuniones de los consejos consultivos se celebran en el Ministerio y se acuerda la posición junto con el Ministerio.___ Una última cuestión, ¿Qué considera que es lo primero que debe hacer el futuro nuevo ministro de Agricultura del próximo Gobierno, de cara a afrontar los problemas del campo en general y en particular de cara a negociar la PAC?___ Lo primero que tiene que tener muy claro es cuáles son las prioridades de España y acordarlas con las Comunidades autónomas y con el sector. Yo no creo que los acuerdos que hemos celebrado hasta ahora sean suficientes en el sentido de que hayamos desmenuzado suficientemente las propuestas. Hemos estado de acuerdo en algunos aspectos generales, pero no hemos descendido lo suficiente tal y como el momento requiere. Y, a continuación, tiene que hablar con la Comisión, tiene que dialogar con los demás estados miembros para tratar de explicar y de hacer valer nuestra posición y tiene también que mantener una buena coordinación con el Parlamento y con los eurodiputados españoles, no hay que olvidar que esta es una reforma que se tiene que aprobar por codecisión y, en ese sentido, es fundamental que nuestros eurodiputados tengan clara cuál es la posición y cuáles son los intereses de España.

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