7 de diciembre de 2011 13:16 PM
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Argentina quiere exportar langostino a Brasil

“Todas las empresas langostineras están interesadas en exportar a Brasil”, aseguró un lobbista del sector. Es que consideran al del país vecino un sustituto muy interesante del depreciado mercado español, donde el consumo de gambas ha bajado de manera alarmante.

Argentina jamás exportó langostino a Brasil y uno de los inconvenientes estaría dado por la supuesta presencia de mancha blanca en nuestro pleoticus muelleri. Mientras algunos actores creen que en realidad se trata de una excusa para trabar el acceso al mercado brasilero, la detección del virus en especies salvajes del Atlántico por parte de investigadores brasileños, generaría una actitud precautoria sobre el ingreso de nuestro langostino.

El informe realizado por el SENASA en un trabajo conjunto con el INIDEP y la Subsecretaría de Pesca, para el que se tomaron muestras de capturas en Rawson y se realizaron análisis de acuerdo con el protocolo de la OIE, muestra resultado negativo, descartándose la presencia de mancha blanca en el langostino patagónico.

Los análisis realizados bajo técnica molecular y por ictopatología, durante los meses de enero, febrero y marzo, revelaron ausencia del virus. Sin embargo la certificación de una zona como libre de mancha blanca podría requerir de un estudio más profundo, siendo los procedimientos similares a los de certificación de agua, con muestreos y análisis programados durante por lo menos dos años.

El informe de SENASA fue enviado a través de la embajada de Brasil en la Argentina, al Ministerio de Pesca y Acuicultura de ese país a principios del mes de noviembre, sin que hasta el momento exista una respuesta oficial emitida por dicho ministerio.

Este dato fue confirmado por Marcelo Santos, director Nacional de Pesca y por Gustavo Pérez Harguindeguy, director de Inocuidad de Productos de la Pesca y Acuicultura del SENASA. Ambos funcionarios coincidieron al manifestar que la decisión de que se abra la exportación para el langostino entero y con cáscara argentino con destino a Brasil, depende exclusivamente de lo que decida el Ministerio de Pesca y Acuicultura de dicho país. “Ellos pueden decidir incluso hacer sus propios estudios en nuestro territorio, lo que podría demorar por varios meses una definición en este tema”.

Declarar una zona libre de mancha blanca no es tan sencillo y si los funcionarios brasileños decidiesen profundizar los estudios antes de permitir la importación, ello podría demorar años. Es probable que desde eel Ministerio de Pesca de Brasil no se quiera asumir la responsabilidad de permitir el ingreso hasta que no estén todas las dudas despejadas.

El fantasma de la mancha blanca es un tema que los preocupa y mucho, Brasil se encuentra por estas horas atravesando un serio problema con su langostino de cultivo. El Ministerio de Pesca incluso ha dado a conocer un comunicado donde se asume que en algunas muestras realizadas en granjas de distintos estados, se ha encontrado presencia del virus de la mancha blanca, principalmente en el noroeste del país.

El virus recibe el nombre de mancha blanca, debido a una de sus manifestaciones clínicas ya que –aunque no siempre– genera manchas de ese color en el caparazón de los animales afectados. Dicho virus no presenta ningún peligro para el consumo humano, pero de todas formas genera un importante impacto económico, dado que afecta gravemente la producción. Un productor camaronero, Werner Jost, director de la firma Camanor, ha denunciado en los medios que la mortalidad registrada en la granja que esa empresa posee en Barra do Cunhaú, llegó al 50 por ciento en agosto pasado.

Si bien desde los organismos oficiales no son alarmistas, ya se ha lanzado una campaña para prevenir la expansión del virus, solicitando a los granjeros/acuicultores que ante la sospecha de enfermedades en sus “gambas” o mortandad superior al promedio habitual, se comuniquen con el servicio veterinario de su estado o directamente con el Ministerio de Pesca.

El hecho de que el langostino patagónico este libre de mancha blanca, no garantiza que las barreras impuestas por Brasil para la importación vayan a levantarse. Nuestro langostino es un competidor directo del vannamei brasileño, aunque de mayor valor por ser natural y no de cultivo. Por lo que manifiestan algunos productores de vannamei, la exportación de su producción ha caído, manteniendo la tendencia de 2010; y debido a ello se han abocado al mercado interno. La introducción del pleoticus muelleri en el mercado brasileño seguramente sea visto como un nuevo perjuicio comercial para los productores gamberos.

La Argentina puede ingresar a Brasil langostino cocido y pelado pero este no es un mercado de interés para nuestros empresarios. Por lo tanto la única alternativa que parece quedar es la de cooptar el mercado que Brasil deja vacante al no poder cumplir con sus compromisos comerciales en el exterior. Sin embargo esta posibilidad se debilita a la hora de evaluar los costos, entre los que talla fuertemente el transporte. Desde el sector empresario nacional aseguran que no existe mancha blanca en el langostino y que por otro lado cualquier virus moriría en el proceso de congelamiento a bordo. Es por ello que las autoridades pesqueras y sanitarias argentinas están manteniendo negociaciones para lograr un nuevo protocolo que autorice la importación de langostino. Las posibilidades, hasta ahora, no parecen ser muchas

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