8 de diciembre de 2011 10:26 AM
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Senado de Brasil aprueba nuevo Código Forestal

Luego de arduas negociaciones el Senado de Brasil y cinco horas de debate, aprobó el martes, con 59 votos a favor y 7 en contra, la reforma del Código Forestal.

El acuerdo permite el avance de la producción de camarón en la mayor parte de los manglares del país, y prevé la recuperación de parte de las áreas desforestadas. El texto final no es del agrado de los ambientalistas, pero tiene el respaldo del gobierno.

Con la reforma del Código Forestal actual, que data desde 1965, el Gobierno pretende aumentar la extensión de terreno no protegida, que serviría ahora para la explotación agropecuaria y maderera.

El Código votado establece las reglas generales de uso del suelo, de modo que determina los terrenos válidos para la explotación agropecuaria y maderera y los protegidos. La reforma debatida ha despertado polémicas porque reduce desde el 80 al 50 por ciento la extensión de terreno protegida en la región amazónica y de 30 a 15 metros el radio protegido desde la ribera de los ríos.

Además autoriza la explotación temporal de zonas que eran de protección permanente, lo que supone una suerte de paréntesis o amnistía para las empresas madereras responsables de la forestación. Los ecologistas calculan que la superficie afectada es de 55 millones de hectáreas, el equivalente al tamaño de Francia.

Como contrapeso la reforma obliga a los propietarios a recuperar parte de la superficie degradada por su actividad económica, aunque las propiedades de cuatro módulos (de 200 a 400 hectáreas, dependiendo del municipio) están exentas.  

Se estima que el beneficio alcanzará el 88% de las granjas del país o, alrededor de 4,5 millones de propiedades, que ocupa poco más de un cuarto de la superficie destinada a la agricultura o la ganadería.

También incluye ayudas a los propietarios que realizan una explotación responsable, así como una recomendación para imponer barreras comerciales a los productos agropecuarios procedentes de países que no posean legislaciones ambientales compatibles con la brasileña.

A pesar de la aprobación, los senadores deberán revisar las más de 40 enmiendas que ha recibido el proyecto de reforma. Si bien, la mitad podrían ser rechazadas directamente porque ya han sido analizadas por tres comisiones. Una vez revisadas las enmiendas, el Senado remitirá el texto a la Cámara de Diputados donde se llevará a cabo la votación definitiva. .

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