10 de diciembre de 2011 11:48 AM
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-No sé lo que es una vaca – Entonces serás ministro ?

Ya hay unanimidad de los analistas y empresarios que proyectan los números de la economía en colocarle al 2012 abundantes nubarrones y alguna que otra tormenta eléctrica.

Finaliza el año con demasiados interrogantes abiertos en la resolución de la crisis financiera de la zona del euro, en las dificultades de una economía norteamericana que mantiene altos niveles de desocupación, en la desaceleración de la industria brasileña y en la película de suspenso que se transformó la corrida cambiaria a nivel local. Pero lo que es toda una novedad es que la presidenta Cristina Kirchner haya tomado nota de este nuevo escenario. Hasta hace poco el modelo económico estaba blindado de cualquier pálida externa y desconocía hasta cuestiones tan evidentes como la inflación.

Hay quienes piensan que un claro indicio de esta preocupación es la designación del gabinete de ministros que asume hoy. Es casi el mismo equipo de colaboradores, algo ideal si no se quiere quemar la alternativa de tener a mano un reemplazo de piezas al atravesar las posibles tormentas del año que viene.

Son tan mínimas las diferencias entre el equipo entrante y el saliente que hasta los cambios de ministros son en realidad promociones o ascensos de escalafón.

Uno de los tres promocionados del nuevo gabinete es el subsecretario de Pesca Norberto Yauhar, que alcanza la poltrona de ministro de Agricultura con el más absoluto de los desconocimiento del sector agropecuario. En este sentido supera hasta a su predecesor, Julián Domínguez. Con total responsabilidad, declaró hace algo más de un mes en una entrevista radial que el cargo de ministro de Agricultura le quedaba demasiado grande.

Son lujos difíciles de entender para un país que es una potencia exportadora en por lo menos una decena de actividades y es capaz de alimentar a 400 millones de habitantes.

Así que invalidado por su falta de pensamiento acerca del sector agroalimentario, el nuevo ministro no llega para aportar ideas ni para debatir internamente un modelo agotado en el que a las exportaciones se las sigue tratando como excedentes.

Queda claro entonces que la Presidenta no le va a pedir a Norberto Yauhar ni el diseño ni la dirección de una política agropecuaria. Para eso lo tiene al Secretario de Comercio, Guillermo Moreno, que seguirá manejando las herramientas clave, como los precios y la apertura de las exportaciones. Esta semana, Moreno decidió abrir un nuevo cupo para el maíz y decretó que sea de 2 millones de toneladas a pesar de que las proyecciones del Ministerio de Agricultura las establecían en 3 millones y las privadas, en 4 millones. Por supuesto, el mercado ni mosqueó y los valores se mantuvieron estables porque las aperturas parciales han demostrado que no generan la competencia suficiente.

El ascenso del afable dirigente chubutense tiene que ver con la forma en que manejó políticamente un sector como la pesca, que atraviesa una fuerte crisis con duros enfrentamientos. “Nunca solucionó del todo los problemas y su gestión dejó mucho que desear, pero lo importante para este gobierno fue que los conflictos nunca salieron en los medios. ¿O alguien se enteró alguna vez los quilombos que tiene la pesca?”, razonaba en voz alta un encumbrado funcionario kirchnerista.

“Tratemos de solucionar los problemas en una mesa chica sin que trasciendan” fue el consejo que Cristina Kirchner le dejó a Carlos Garetto y a los cooperativistas en su visita a Coninagro antes de las elecciones: ésa será la consigna que tendrá la gestión del nuevo ministro. Algo así como un Lexotanil para calmar los nervios y los reclamos de los dirigentes agropecuarios. El riesgo de su gestión es que también termine planchando a la producción.

Norberto Yauhar contará con la ayuda de Haroldo Lebed, actual director de emergencia y desastre agropecuario que ascenderá como secretario de Relaciones Institucionales de la cartera agropecuaria. Vale recordar que muchas de las fracturas y desencuentros que sufrió la Mesa de Enlace tuvieron directa relación con el manejo que hizo Lebed de los 500 millones de pesos del presupuesto de su cartera.

Algunos chacareros no tuvieron que esperar a 2012 para comenzar a sentir las dificultades financieras. Son los que confiaron en que el trigo iba a oficiarles de salvavidas de fin de año pero se toparon con la baja de precios, de 180 a 115 dólares.

“Ya no me pregunto si gané o perdí sino cómo hago para pagar las cuentas”, confesaba un angustiado agricultor del norte bonaerense. Los exportadores sacan partido de la situación y los molinos harineros, que reciben el trigo sólo con altos porcentajes de gluten, 28 a 30%, pagan a los 60 días. Mientras los pagos se alargan los márgenes se achican con el aumento de costos que trae la inflación. El 2012 asoma complicado, como si los planetas se hubieran desalineado.

RESUMEN

14

por ciento

 

  • Crecimiento anual de la lechería

 

LA FRASE

“Por la patria, con nosotros o con otros, la política no va a cambiar. Me quedo un tiempito más”

Guillermo Moreno

Secretario de Comercio Interior

Fuente:

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