8 de enero de 2010 22:16 PM
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El "ocaso" del bife argentino: por Moreno, en 20 días caen negocios por u$s100 M

Alertan que hay 15.000 empleos en riesgo tras el cierre de exportaciones ordenado por el titular de Comercio. Sólo permiten embarques de Cuota Hilton, que apenas representan 10% de los envíos. Aseguran que en 2010 faltarán, como mínimo, 400 mil toneladas de carne y que nada evitará subas de precios

Hace pocos días, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner había anunciado con bombos y platillos que la Argentina, a lo largo de 2009, estuvo a punto de superar el récord histórico de exportaciones de carne.  
Según los datos oficiales, hasta el 28 de diciembre pasado, la industria había embarcado cerca de 590 mil toneladas, una cifra cercana al récord histórico logrado cuatro años atrás, cuando los envíos habían totalizado 607 mil toneladas.

"Este dato tan puntual de un sector que tantas discusiones y debates ha traído sobre si íbamos a quedarnos sin carne o no, lo cierto es que hemos exportado respecto del año pasado, un 60, un 70% más, lo cual habla claramente del crecimiento del sector", aseveró la mandataria.

"Es bueno resaltar esto por muchas cosas que uno escucha, lee publicadas o mira por la Argentina que se televisa. Estamos muy contentos porque, además, hemos experimentado un crecimiento en destinos", subrayó.

Sin embargo, de lo que nadie había hablado en ese acto era que hacía 8 días exactos, las exportaciones de carne de la Argentina estaban casi totalmente paralizadas. En efecto, el 20 de diciembre, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, dio la orden de no emitir ningún Registro de Operaciones de Exportación (ROE) para los frigoríficos, un certificado sin el cual no puede salir del país ni un gramo de carne.

Las razones fueron las clásicas: mantener "inundado" el mercado y evitar así que se profundizaran las subas de precios que este producto experimentó en los últimos días.

Al respecto, desde la Asociación de Carnicerías, dirigida por Alberto Williams, destacaron que, con la llegada de las fiestas de fin de año, sumado a la escasez de terneros, los precios de la media res se incrementaron un 25 y un 30%, la mayor suba en tres años, y parte de estas subas fueron a parar al mostrador.

De este modo, cuando Moreno vio que el acuerdo de precios que había mantenido como una "olla a presión" durante meses estallaba por el aire, ordenó cerrar las exportaciones, excepto aquellas que entran en el sistema de Cuota Hilton, que permite exportar cortes de calidad con preferencias arancelarias a la Unión Europea.

El enojo del funcionario se debió a que a mediados de noviembre había mantenido un "amable" encuentro con empresarios a quienes les había pedido que hagan un "esfuerzo" para que no haya aumentos. Sin embargo, al detectar al día siguiente fuertes subas, decidió tomar esa medida.

Una medida que va en contra de las normativas
Ante esta situación, el lunes pasado, miembros del consorcio de exportadores de carne ABC se reunieron con Moreno, a quien amenazaron con frenar los flujos de carne barata hacia el mercado interno si no reveía la medida de ponerle candado a los puertos.

Frente a esto, Moreno pidió que mantengan a rajatabla a los precios "subsidiándolos" con lo que los frigoríficos ganan con la Hilton. Acto seguido, les anunció que la Secretaría de Comercio no iba a liberar un solo ROE hasta que en las carnicerías no se verifique un reacomodamiento de los precios hacia la baja.

Frente a esto, uno de los empresarios más representativos del sector, que pidió mantener su nombre en reserva, aseguró a iProfesional.com que "esta medida de Moreno viola todos los acuerdos a los que se habían llegado en materia de exportaciones".

En efecto: según una resolución publicada en agosto de 2009, los informes requeridos por la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) deberán ser respondidos en un plazo de cinco días hábiles. De no obtener respuesta, la ONCCA considerará el trámite de inscripción al ROE Rojo como "no observado" y se podrá realizar la operación sin inconvenientes. 

El directivo aseguró que "no se está cumpliendo la propia resolución de la ONCCA, porque la Secretaría no los está liberando y esto sin respaldo de ninguna normativa existente. Comercio Interior podría rechazar cualquier permiso en tanto y en cuanto no se cumpla con el normal abastecimiento de carne y los encajes que deben respetar los frigoríficos, pero esto se cumple y no hay razones para sostener estas demoras. A esto se suma el papel de la ONCCA, que no hace uso de la facultad que tiene para sacar los ROE al quinto día".

Frente a esto, el empresario se quejó de que hace casi 20 días que las exportaciones están cerradas: "Sólo se permiten envíos de Cuota Hilton, que explican apenas el 10% del negocio. Es decir que, por Moreno, el 90% del negocio está parado".

En este contexto, consideró que "la industria se está viendo muy golpeada, porque en este breve período que va desde que el Gobierno volvió a prohibir las exportaciones, se perdieron negocios por más de 100 millones de dólares, es decir, un promedio de 5 millones de dólares por día".

Para tener una noción del impacto, basta saber que estos u$s5 millones equivalen a la exportación diaria de 500 autos medianos fabricados en la Argentina, más de lo que produce cotidianamente una terminal como Fiat.

Impacto en el empleo
En diálogo con iProfesional.com, Miguel Schiaritti, titular de la Cámara de la Industria Cárnica (CICCRA), aseguró que, en esta pelea, el Gobierno está en una encrucijada: "Moreno tiene dos caminos, o mantiene las exportaciones cerradas y genera 15.000 despidos en la industria o vuelve a abrirlas y deja que el precio se ubique en niveles lógicos, algo a lo que siempre se opuso".

Sin embargo, las perspectivas no son positivas: luego de la reunión con miembros de ABC, Moreno volverá a recibir a los representantes de la industria mañana y los especialistas en general dan como un hecho que, de no haber una "propuesta superadora" por parte de los frigoríficos, el funcionario volverá a insistir con reducir precios y hasta sancionar a aquellos establecimientos que no cumplieron con los acuerdos de precios.

Para los expertos, si el Gobierno se mantiene firme en su postura de mantener los precios a raya, no tendrá otra salida que no liberar las exportaciones. Al respecto, alertan que se trata de un círculo vicioso, ya que, afirman, el intervencionismo fue el factor que generó un desincentivo a la producción.

En síntesis: si no se desregula el mercado y no se abren las ventas al mundo, lo único que logrará Moreno será intentar contener sin demasiado éxito los precios pero con el costo de lanzar la bomba hacia delante y agravar el problema.

Un problema sin solución en el corto plazo
Para Schiaritti, las causas de la tensión entre los frigoríficos y el Gobierno están en que "en el último año se perdieron 3 millones de cabezas por los niveles de faena récord y el impacto de la sequía".

En este contexto, aseguró que "no se va a cumplir el deseo de Moreno de que baje la carne, todo lo contrario, haga lo que haga va a tender a subir. Lo que se pueda producir de ahora en más, con los niveles de stock que hay, no va a alcanzar para sostener el alto nivel de consumo".

Según Schiaritti, "nuestras estimaciones marcan que van a faltar entre 600 y 800 mil toneladas. Si siguieran cerradas las exportaciones durante todo 2010, igual van a faltar unas 400 mil toneladas. Por eso Moreno no tiene ninguna chance de controlar los precios. La carne podrá subir más o menos dependiendo de si liberan o no los envíos al mundo, pero inexorablemente va a haber un alza".

El titular de CICCRA pronosticó que "los precios en los mostradores se van a mantener en enero y febrero, pero a partir de fines de marzo va a haber una suba significativa". Se estima que el precio de la ascienda se encarecerá hasta 25% y los precios al público hasta un 50% durante el año.

¿La Argentina tendrá que importar carne?
En este contexto, ¿qué posibilidades ciertas hay de que la Argentina deba recurrir a carne importada para sostener los actuales niveles de consumo?

Desde la Federación Agraria Argentina (FAA), su titular Eduardo Buzzi, hace pocos días reiteró que en 2010 "se va a importar carne", al tiempo que denunció que "en las zonas limítrofes ya se consume carne de Uruguay".

"Vamos camino que falten los 75 kilos de carne por habitante que se consumen. Vamos camino a que aquello que anticipáramos", indicó el ruralista, que criticó las políticas agropecuarias llevadas a cabo por el Gobierno nacional, a las que calificó como "desastrosas".

"Cerrar exportaciones, irritar al sector, es el peor de los caminos", añadió.

Sin embargo, Schiaritti no es tan drástico: "Es verdad lo que dice la Mesa de Enlace, va a faltar carne, pero esto, como máximo, va a provocar un aumento del precio y una caída del consumo del 10% mínimo. Pero no es posible pensar que se pueda importar carne por una sencilla razón: los valores internacionales son muchísimo más altos".

De este modo, la Argentina perdería el privilegio de ser uno de los países del mundo con mayor consumo per cápita de carne dado que, si se cumplen los pronósticos, la demanda quedará presa de los bolsillos, cada vez más flacos.

Juan Diego Wasilevsky

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