15 de diciembre de 2011 10:03 AM
Imprimir

El Renatre podría dejar de existir antes de fin de año

Pese a los esfuerzos del titular de la Uatre, Gerónimo Venegas, el krichnerismo logró un dictamen de mayoría para una ley que disuelve el Renatre y “destruir” a la Uatre, el gremio que nuclea a los peones rurales. Desde la oposición criticaron que el gobierno ignore un proyecto elaborado por los trabajadores y las entidades empresarias. La ley sería tratada el viernes en diputados.

Cerca de un millar de trabajadores rurales se dieron cita en la esquina del Congreso de la Nación este miércoles para intentar torcer la férrea decisión del oficialismo de avanzar con un proyecto de ley que “haría peligrar la continuidad del gremio”.

El secretario general de la Uatre, la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores, encabezó la protesta que sumó desde cortes de calle en la Capital Federal hasta cortes de ruta en distintos puntos del país, y hasta el último minuto estuvo en la reunión conjunta de comisiones que definiría el dictamen para modificar la ley de trabajo agrario, actualmente vigente.

En discusión había dos dictámenes, uno del oficialismo basado en un proyecto de ley enviado por el Ejecutivo en 2010, y otro del Frente Peronista (el ex Peronismo Federal) que canalizó una iniciativa elaborada en el seno de la Uatre y el Renatre sobre el mismo tema.

Pero como informó El Enfiteuta hace un año y medio, la iniciativa del Ejecutivo, un extenso proyecto de cientos de páginas, incluye como una de las reformas más cuestionadas la disolución del actual Registro de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre), a la vez que permite la agremiación de trabajadores por rama de actividad productiva.

Ambos puntos resumen para Gerónimo Venegas, sus seguidores, y dirigentes políticos que exceden el bloque peronista disidente, un misil que va directo al corazón del gremio que conduce el Momo, y al Renatre que nació como consecuencia de una ley sancionada en 1999, poco antes de que Carlos Menem concluyera su mandato.

En la reunión conjunta de comisiones que se reunió este miércoles para dictaminar la aplastante mayoría oficialista ni siquiera presentó un debate sobre los dictámenes a considerar. “Lo único que hicieron fue imponer la mayoría del número”, reconoció Gerónimo Venegas a El Enfiteuta al término de la reunión. “Lo que nos queda es esperar que los senadores recapaciten”, añadió casi en tono resignado con lo que se espera de la Cámara baja.

Para el diputado Gumersindo Alonso, el nudo conceptual de lo que no se debatió es que el oficialismo a cargo del Estado, directamente “ignoró” una propuesta legislativa elaborada tanto por los trabajadores como por las entidades empresarias (las mismas de la Mesa de Enlace).

“Esto es lo inconcebible”, remarcó el diputado cordobés: “que el Estado desconozca esa propuesta de consenso con todo lo que cuesta que trabajadores y empleadores se pongan de acuerdo en el marco regulatorio laboral”.

El Momo Venegas un aliado incondicional de Eduardo Duhalde, halló una explicación más terrenal a la avanzada kirchnerista: “Esto es una persecución política a mi persona, porque comencé a marcar errores del gobierno hace seis años”, dijo sin más vueltas.

Desde el gobierno el avance sobre el Renatre (con 860.000 trabajadores) parece ser una cuestión de caja. “Es un tema que hay que manejar porque ese Registro manejó fondos durante años, era muy cerrado el circuito, hay que abrirlo, el Estado tiene que tener una pata, tienen que ser muchos más los que opinen”, dijo en declaraciones a la TV pública el flamante ministro de Agricultura, Norberto Yahuar, poco antes de la reunión en Diputados.

La ley del oficialismo significa “la destrucción del gremio” (Uatre) resumió a este cronista el radical Ulises Forte, dirigente de la FAA, entidad que integra el Renatre junto con CRA, SRA, y Coninagro. “Al permitir la ley una agremiación por ramas de actividad, el sindicato se puede subdividir en 7 u 8 gremios diferentes” lo cual termina debilitando su capacidad de negociación, explicó Forte. Para el diputado pampeano ese debilitamiento gremial favorecerá a grandes empresas y no al pequeño productor que tiene a lo sumo media docena de empleados.

Pero “este gobierno viene por todo” sintetizó Venegas. Con él también se solidarizó la ex CC Patricia Bullrich, que anticipó que la misma suerte para los demás sindicatos que no se enfilen detrás del gobierno. “A la Uatre la van a acompañar otros gremios a Siberia” aseguró la diputada.

Lo cierto es que “otros gremios” incluye a la actual conducción de la CGT, el del camionero Hugo Moyano, cuya relación con el gobierno es cada vez más tensa. Pese a las diferencias entre el conductor de los peones rurales y el camionero por cuestiones políticas protagonizadas hasta hace no mucho tiempo, ahora la avanzada del gobierno es percibida como una amenaza común.

“Con Moyano hemos tenido diferencias políticas” reconoció Venegas, “pero seguimos siendo amigos, y compañeros por sobre todas las cosas”, remarcó. Afuera del Anexo de la Cámara, sus seguidores esperaban -bajo la lluvia inoportuna- que el Momo les dirigiera la palabra para cerrar el acto. Las noticias no eran buenas.

“Seguiremos trabajando por la unidad del Movimiento Obrero Organizado, porque este ataque a nuestra organización gremial es una muestra de lo que se viene, porque el gobierno viene por todos los sindicatos”, les anticipó Venegas a los peones rurales.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *