17 de diciembre de 2011 11:28 AM
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Ganancias de pescador en el río revuelto

El ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, dio esta semana las primeras definiciones sobre su gestión. Dijo que el concepto de la defensa de la "mesa de los argentinos" no está en discusión, aunque la intención, ahora, es establecer mecanismos más previsibles para el productor.

 Por el momento es una incógnita lo que tal aclaración representa. La línea técnica del Gobierno tiene en claro que las medidas que terminan ahogando a la producción son negativas. Pero la línea política, que suele ser la más escuchada por la cúspide del poder, encabezada por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, concentra las decisiones y tiene línea directa con la presidenta Cristina Kirchner, que es quien tiene la última palabra.

Las entidades gremiales continúan estando divididas en el momento de definir una estrategia común frente al Gobierno. Esto se vio reflejado con los pedidos de audiencia al ministro Yauhar. La primera en solicitar un encuentro fue la Federación Agraria Argentina (FAA), al otro día se sumó la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y la Pampa (Carbap). Pero finalmente la única que consiguió un encuentro cara a cara con Yauhar fue Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). Casi a la misma hora que ese encuentro se concretaba, un dirigente de la Comisión de Enlace le decía a este cronista: “Tenemos que hacer un pedido de audiencia conjunto, no hay que cortarse solos”. Alguno de sus colegas no pensaba lo mismo y Yauhar, en su primera semana de gestión, ya exhibió un logro para la estrategia kirchnerista: desarticular a la Comisión de Enlace. Y, como ex subsecretario de Pesca, ganó en el río revuelto.

Los dos únicos puntos de coincidencia de la dirigencia fueron el rechazo a la disolución del Registro Nacional de Trabajadores Rurales (Renatre), verdadero acto de venganza contra Gerónimo Venegas, y en la presentación del trabajo realizado con el equipo de Investigación y Desarrollo de los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA) sobre cultivos plurianuales.

Mientras eso sucede, va creciendo un ánimo de malestar frente a la intervención del gobierno en los mercados. Esto se reflejó en las asambleas organizadas por la FAA en Bahía Blanca y Entre Ríos. “Las dificultades para vender el cereal no se resolvieron con la apertura de un nuevo cupo de exportaciones que anunció el gobierno nacional. Hace más de seis años que tenemos problemas con el trigo, y la bronca es muy grande”, dijo Guillermo Gianassi, vicepresidente segundo de la FAA.

En un 2012 que se presentará económicamente más complejo que el año que está por terminar ya se están advirtiendo problemas en la cadena de pagos. A las advertencias conocidas por el pésimo resultado económico del trigo se suma la carne. Varios frigoríficos decidieron estirar en al menos diez días los plazos habituales de pago. La crisis que vive el sector frigorífico, con plantas que trabajan a un ritmo inferior de su capacidad, deberían poner en alerta a las autoridades. La industria del sector, que tuvo la capacidad de mantener lazos sólidos con esta administración, está proponiendo un nuevo esquema de comercialización que reemplace a la ominosa “Escuelita” de Moreno.

Nada bueno parece que sucederá con la concentración de atribuciones del comercio externo en el secretario de Comercio. Ahora también se encargará de las relaciones económicas internacionales que antes estaban a cargo de la Cancillería. “¿Le interesará a Moreno abrir los mercados internacionales? ¿se sentará Beatriz Paglieri, nueva secretaria de Comercio Exterior, a negociar aranceles?”, se preguntaba un exportador. “No los veo”, se respondía, preocupado. Si lo que prevalece es la visión de corto plazo para cuidar los números de la balanza comercial del mes pasado es difícil imaginar al polémico funcionario preocuparse por las negociaciones económicas internacionales que plantean la necesidad de alcanzar objetivos de largo plazo.

Es que si prevalece una concepción anclada en la economía del siglo pasado no es muy difícil pronosticar que hay más posibilidades de caer en el atraso. ¿Qué otra cosa cabe concluir de la ley que pondrá límites a la venta de tierras a extranjeros? Los problemas de la propiedad de la tierra en la Argentina no pasan actualmente por la nacionalidad de los compradores sino por la precariedad de los títulos, como se ve en los conflictos en la Patagonia y en el Norte del país. Declarar a la tierra como un bien estratégico es un significado vacío: lo estratégico es lo que se hace con ella. Rechazar inversiones de capitales árabes o chinos sólo porque tengan ese origen en vez de establecer una regulación clara para aprovechar la voluntad y el capital que existe en esos países es lo mismo que condenar a vastas zonas del país al vacío productivo. Nada de eso tiene sabor a futuro.

RESUMEN

2,2

Millones de hectáreas

Cubren los cultivos plurianuales

LA FRASE

“La ley de tierras deja las manos libres y sin competencia a los amigos del poder para comprar campos”

Ricardo Buryaile

Diputado nacional (UCR-Formosa)

Fuente:

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