18 de diciembre de 2011 10:45 AM
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Crece en la provincia el consumo de la carne de conejo

Después de la brusca caída en 2005, la actividad se recupera y apenas absorbe la demanda existente que, no obstante, es baja.

La carne de conejo no es de las más populares en Mendoza pero quienes se dedican a este tipo de producción observan que, en la provincia, comienza a existir cierta demanda insatisfecha. En la actualidad, se aprecia una recuperación en la cría y venta de esta carne de la que -en promedio- en Mendoza se consumen unos 50 gramos por año, por habitante.

La ecuación es bastante baja si se compara la cifra con Europa donde, de acuerdo con Gaby Quagliariello -especialista del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Mendoza con una tesis realizada en el tema- esa cantidad es de alrededor de tres kilos anuales por habitante.

No obstante, la profesional aclaró que, en el país, la informalidad de buena parte de la producción, faena, distribución y comercialización de conejo impiden llegar a un dato de consumo certero.

En la provincia, esta carne se vende, principalmente, a restaurantes mendocinos que lo incorporan en su menú como un plato cada vez más pedido. El animal, no obstante, se aprovecha por completo ya que el cuero se vende a Buenos Aires para realizar prendas finas.

Los productores, en tanto, pueden dedicarse a la faena o a producir conejos reproductores. Se estima que en Mendoza hay unas 1.500 hembras las que, para cumplir su función reproductora, deben tener buena salud y peso óptimo.

Mercado en recuperación

Desde el INTA detallaron que entre 2002 y 2005 la cunicultura nacional y local creció con la mira puesta en la exportación. Entonces, la cantidad de productores prácticamente se duplicó en la provincia y pasó de 30 a 50.

Sin embargo, en la mitad del decenio se produjo una fuerte crisis en el precio de la carne de conejo lo que implicó un gran golpe a la la actividad. Sencillamente, el mercado interno no alcanzó a absorber una producción que no tenía valor en el exterior.

Aunque fuerte, el remezón no fue letal ya que sobrevivieron unos 30 productores que, en la actualidad, faenan entre 30.000 y 36.000 ejemplares por año, con un estimativo de 2.500 a 3.000 conejos mensuales con los que se abastece el mercado interno. Por estos días, los cunicultores perciben un incremento en sus pedidos. “No alcanzamos a cubrir la necesidad de la demanda debido a que se requiere una gran inversión en el criadero y en genética”, explicó Héctor Sosa, productor de Corralitos.

Al total de la faena registrada, se suman casi 10.000 ejemplares más que se venden y crían fuera de los datos formales o para autoconsumo. Si se suma eso, el INTA estima que en la provincia se comercializan alrededor de 42.000 ejemplares.

El principal mercado es interno ya que prácticamente no hay exportación. Así, se vende a los restaurantes que se llevan el 75% de las ventas. Le siguen las carnicerías -con un un 20%- y el consumidor de manera directa el 5% restante. Es poco común que la carne de conejo se venda en los supermercados, donde se suele presentar en bandejas.

En Mendoza prevalecen los circuitos cortos de comercialización en la carne de conejo. La misma se vende faenada a un valor de entre $ 32 y $ 39 el kilo. Aunque hay criaderos en San Rafael, Lavalle, Guaymallén, Maipú, General Alvear y San Carlos;el 90% de la producción que se comercializa está en el norte provincial. Por este motivo, el único frigorífico en actividad es el que funciona en la Municipalidad de Lavalle.

Con el impulso de la actividad, los cunicultores de la zona trabajan para unirse en una cooperativa a través del INTA para maximizar beneficios y compartir experiencias. Además, tanto el Instituto Agropecuario como la facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo, han desarrollado la investigación en alimentos balanceados propios para mejorar el desarrollo de la cunicultura.

Una producción delicada

Para que los conejos alcancen el peso óptimo de faena y consumo, se necesitan entre 65 y 70 días. Sosa explicó que, en Mendoza utilizan una raza híbrida a la que denominan “Californiana-Neocelandesa”.

Por su parte, Daniel Oribe, veterinario municipal de Lavalle, contó que el alimento balanceado que se utiliza debe tener una combinación de harina de alfalfa, maíz y soja lo que se complementa con minerales y vitaminas. En este sentido, la especialista del INTA precisó que el alimento que se utiliza para alimentar a los conejos cuesta $ 1,80 por kilo.

Productores y profesionales contaron, además, que la cría de conejos debe observar ciertos cuidados, exigencias sanitarias y vacunaciones que hay que realizar con mucho cuidado. “Es importante que no se produzca hacinamiento en las jaulas”, sostuvo Oribe quien agregó que la temperatura ideal para estos animales es de 20°C.

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