18 de diciembre de 2011 21:45 PM
Imprimir

Maíz: densidad y uniformidad del cultivo

Lograr la densidad deseada y uniformidad del cultivo son claves para arrancar en punta la campaña.

 

El Maíz (Zea mays) es un cultivo que presenta, para cada combinación de híbrido y condición ambiental, una densidad óptima. A su vez, ésta debe ser acompañada por una buena uniformidad espacial (distribución) y temporal (emergencia).

Este requisito de densidad óptima que tiene el maíz se basa en el hecho de que con densidades menores a la óptima la captación de recursos es deficiente a nivel de cultivo, o sea que hay recursos que se están desaprovechando, y como consecuencia no se alcanzan las máximas Tasas de Crecimiento del Cultivo (TCC) que se podrían lograr.

En el otro extremo, con densidades supraóptimas, se logra una plena captación de recursos pero aparece el inconveniente de que a nivel de planta individual las Tasas de Crecimiento por Planta (TCP) son bajas.

El maíz es un cultivo que requiere que cada planta individualmente deponga una determinada cantidad de biomasa (aproximadamente 4 gr MS/planta/día) para comenzar a particionar asimilados hacia la espiga que es el destino que nos interesa. Al utilizar densidades superiores no se alcanza ese umbral crítico de deposición de biomasa, trayendo como consecuencia que no se fijen granos y que el Índice de Cosecha sea menor debido a que, si bien el cultivo está captando recursos y acumulando biomasa, no deriva asimilados hacia las espigas.


Plantas dominantes y dominadas

Como se puede ver, con altas densidades aparece el problema de competencia entre las plantas del cultivo. Este problema de competencia también se da ante situaciones de desuniformidad tanto espacial como temporal que ocasionan que haya plantas dominantes y dominadas, siendo las plantas dominantes incapaces de compensar la menor productividad de aquellas dominadas, debido a la baja plasticidad que posee el maíz.

La uniformidad espacial hace referencia a la distribución de las plantas en el espacio. Debemos buscar que todas las plantas queden a la misma distancia en la línea las unas de las otras, con la menor variabilidad posible dentro de las posibilidades que nos ofrezca la maquinaria disponible.

Por otro lado, la uniformidad temporal se refiere a la uniformidad en la emergencia del cultivo. Nuestro objetivo debe ser que la emergencia se produzca de la manera más rápida y uniforme posible, lo que dependerá de varios factores. Si bien los dos tipos de uniformidades son importantes, algunos estudios han demostrado que en rendimiento del cultivo es más afectado ante una desuniformidad temporal que ante una espacial; esto quiere decir que es más relevante que nuestro stand de plantas emerja lo más parejo en el tiempo posible.

 
Situación conjunta de desuniformidad espacial y temporal

Resumiendo

Lo primero a realizar es elegir correctamente la densidad óptima, que dependerá del híbrido utilizado y de la oferta ambiental. Luego, hacer efectiva esa densidad elegida regulando correctamente la sembradora y monitoreando el proceso de siembra. Una vez logrado nuestro objetivo principal que es lograr esa densidad óptima debemos apuntar a conseguir una emergencia rápida y pareja; esto se logra realizando la siembra con un suelo con buenas condiciones hídricas y de temperatura, utilizando híbrido de alto vigor y haciendo una correcta regulación de la sembradora respecto a la presión aplicada a cada uno de los cuerpos para que las ruedas controladoras de profundidad puedan funcionar correctamente. 
Finalmente la uniformidad espacial la conseguiremos con una correcta elección de las placas de siembra de acuerdo a la semilla, realizando la siembra a una velocidad adecuada y con un equipo de siembra con un diseño, en especial respecto a los tubos de bajada (inclinación, sección, materiales).

Cada uno de esto puntos debe ser realizado a conciencia y ser chequeado a campo al momento de la siembra por los responsables de la misma, solo así nos aseguraremos de que nuestro cultivo arranque en las mejores condiciones para poder luego utilizar de la manera más eficientemente posible la oferta ambiental.

 Fuente:

Aapresid
Cátedra de cultivos. Facultad de Ciencias Agrarias, UNR
Satorre E.; Benech Arnold L.; Slafer A.; de la Fuente E.; Miralles D.; Otegui M.; Savin R. Producción de Granos. Bases funcionales para su manejo. FAUBA 2006. Pág 289

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *