18 de diciembre de 2011 22:53 PM
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Carne vacuna: los aumentos de precio no son transmitidos en forma uniforme

Los aumentos de precio de la carne vacuna no son transmitidos en forma uniforme entre los diferentes eslabones. Según un estudio realizado por integrantes del PAA

El sistema de comercialización de ganados y carnes de la Argentina se caracteriza por su incapacidad de atender las oportunidades comerciales que vienen de la mano del aumento de la demanda mundial de proteínas animales. En efecto, desde hace tiempo el sector muestra claros síntomas de estancamiento, que se vislumbran tanto en las existencias vacunas, como en la producción de carne, el consumo interno y el nivel de faena. Mucho tiene que ver con esta realidad el sistema comercial imperante basado en la media res, que determina una baja eficiencia competitiva a lo largo de la cadena y ofrece como resultado un diseño de negocio de baja productividad, baja calidad y baja riqueza. Ese sistema sumado a la falta de control estatal y el oportunismo generan una serie de consecuencias negativas sobre el conjunto de la cadena y los consumidores.

En base a ese análisis y con el fin de dar cuenta del impacto de esta tendencia para el mercado interno, integrantes del Programa de Agronegocios y Alimentos (PAA) de la FAUBA estudiaron la evolución de los precios al público de la carne vacuna durante el período 2006-2009 para la ciudad de Buenos Aires.

Según los datos relevados por los investigadores, se puede inferir que los aumentos de precio en la cadena de la carne vacuna no son transmitidos en forma uniforme entre los diferentes eslabones que la componen. A su vez, tampoco lo hacen en las diferentes zonas geográficas.

 

Resultados, en detalle

De acuerdo con el estudio, el promedio de los precios de los cortes bovinos relevados han aumentado respecto al 2006. Ese aumento es del orden del 77,3%, pero muestra dispersión según el corte analizado. Los aumentos van del 89% para el asado, al 64% para colita de cuadril.

En cuanto a la división por cortes, los investigadores observaron que los cortes populares aumentaron en promedio en mayor proporción que los cortes de alto valor: 80,7% contra 68,7%, respectivamente. Esto estaría indicando que el mayor ajuste se dio sobre los cortes que tienen mayor demanda, impactando directamente en los sectores de menores recursos.

“El aumento general del precio de la carne impacta especialmente en los consumidores más postergados, porque el segmento ‘alimentos’ representa el mayor porcentaje de gasto de sus ingresos”, comentan los autores del informe.

Asimismo, los investigadores llegaron a la conclusión de que, porcentualmente, el precio final de la carne para el año 2006 estuvo determinado en un 29,5% por el costo de la hacienda, un 34,7% por los costos de faena y un 35,9% por los costos en la etapa comercial final. Para el año 2009, los guarismos son 22,4% para la hacienda, 30,4% para la faena y 47,2% para el comercio.

Por otra parte, los precios promedio de exportación Hilton -entre ambos años- no variaron significativamente y el dólar se apreció en un 23,23% frente al peso durante ese período de tiempo. Comparando el valor del dólar y los aumentos registrados tanto en los cortes populares como en los de lujo, puede verse que los consumidores de la ciudad de Buenos Aires vieron aumentado no sólo el precio de la carne en pesos, si no que también lo hicieron en términos de dólares. Hoy en día, los consumidores gastan más dólares en comprar el mismo corte que hace tres años.

“De esta manera se demuestra que el aumento de la carne vacuna no estuvo signado por el aumento de los insumos importados. Además, se observa que el aumento de la carne fue más que proporcional al aumento de la categoría que la contiene en el índice de precios al consumidor. Tampoco estuvo marcado por la demanda externa, ya que el precio internacional de los cortes de más alto valor solo aumentó un 1,47%”, concluyen

“Las zonas de menor poder adquisitivo manifestaron precios promedios similares (o incluso mayores) a los correspondientes a las zonas de ingresos medios. Asimismo, se observa que los precios de los cortes populares son los que presentan un mayor crecimiento relativo, más aún para las zonas de ingresos medios”, describen los especialistas. “Podría inferirse que los consumidores de la ciudad de Buenos Aires sufrieron un empobrecimiento relativo, mucho mayor para los sectores medios y bajos”.

 

Distribución en la Cadena

Por otra parte, los investigadores comprobaron mediante entrevistas que no todos los cortes estaban disponibles en las carnicerías. Esto se suma a que la mayoría de los carniceros consideran la actividad como de bajo márgenes y con dificultades para ubicar todos los cortes de la media res.

“La excepción fue encontrada en un local cuyo dueño sólo adquiría cortes específicos, en cantidades ajustadas por semana. En este caso, el margen de ganancia era muy superior al expresado por el resto de los encuestados”, subrayan los autores en el informe.

A su vez, se constató que el aumento de la carne no estuvo atado a cuestiones macroeconómicas -ya que el aumento del costo del dólar y el precio internacional de la carne no variaron en las mismas proporciones que lo hicieron los cortes- y que tampoco estuvo signado por el costo de vida interno.

 

GRÁFICO Nº 1. Variación porcentual de los precios de los cortes de la cuota Hilton,  del capítulo Alimentos y Bebidas del IPC, de la cotización del dólar, de los precios de las categorías Ternero/a y Vaquillona del Mercado de Liniers, del precio de la media res vendida a carnicerías, de los precios promedio de los cortes de lujo y de los cortes populares (2006-2009).

Fuente: elaboración propia en base a datos propios, BCRA, SAGPyA, Mercado de Liniers e INDEC

 

Se observó también que el productor invernador disminuyó su participación en el precio final de la carne y que la etapa industrial amplió levemente su margen, pero fue la etapa comercial la que incrementó su participación en el precio final en forma significativa.

GRÁFICO Nº 2. Estructura y participación porcentual de cada eslabón en el precio final de la carne (2006-2009).

                                    Fuente: elaboración propia

 

“Puede inferirse que durante el período analizado, existieron ganadores y perdedores dentro de la cadena”, indican los investigadores. “Mientras la etapa comercial cobró mayor relevancia, los consumidores debieron pagar más caro por la misma carne que hace tres años y los productores vieron resignar posición dentro de sistema de negocios actual”.

Fuente:

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