19 de diciembre de 2011 10:46 AM
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INDUSTRIA CÁRNICA | Su rentabilidad es la más baja de los últimos años y no sería sostenible en el largo plazo

URUGUAY : La solución no pasa por reducir plantas ya instaladas, sino mejorar mucho más los estándares de la producción ganadera.

En Uruguay no se han logrado los niveles de productividad necesarios y razonables en la producción agropecuaria para abastecer a la industria frigorífica, cuya capacidad instalada de faena es de tres millones de cabezas anuales, sostuvo el ingeniero agrónomo Gustavo Dieguez, presidente de la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu). Agregó que este año solo se han faenado unos dos millones de reses. A continuación un resumen de la entrevista.

-¿Cómo evalúa la situación de la industria frigorífica a fines de 2011?

-La industria frigorífica se encuentra en los niveles de rentabilidad más bajos de los últimos años, lo que no sería sostenible en el largo plazo. Este deterioro es el resultado de diferentes factores, básicamente de la baja del valor del dólar que ha incrementando fuertemente los costos en moneda nacional -por ejemplo, salarios y tarifas de energía- y de una reducción en los márgenes de comercialización debido a la competencia por una materia prima escasa.

-¿A qué atribuye la escasez de materia prima en el mercado local?

 

-Hay tres causas principales. En primer lugar, la sequía extrema de los años 2008 y 2009 ha determinando una importante reducción de los novillos para faena en 2011 y también en 2012. En segundo término, hubo una importante exportación en pie de novillos sin terminar, en especial con destino a Turquía. Y, tercero, la reducción de las áreas disponibles para la ganadería por el avance de la agricultura y la lechería no ha sido totalmente compensada con un incremento de la productividad por hectárea.

-¿Cuáles son sus estimaciones de cifras anuales de faena de vacunos, volumen de exportaciones de carne vacuna, y precio promedio de la tonelada exportada este año?

-En 2011 el total de la faena ha sido de unos dos millones de cabezas aproximadamente, estimándose que se exportarán 350.000 toneladas en segunda balanza. Según los datos de precios de exportación por tonelada en segunda balanza del Instituto Nacional de Carne (INAC), a mediados del ejercicio se ubicó en el entorno de US$ 4.200, habiéndose producido una importante baja en los últimos dos meses, aunque todavía no se dispone de información promedio para todo el año.

De todas maneras, con una faena baja y, por lo tanto, un volumen de exportación igualmente bajo, los precios que se generan por el uso de cuotas y/o la venta proporcionalmente mayor de cortes valiosos sobre el total, determinan que aparezca un valor superior en el promedio del precio carcasa.

-¿Cómo prevé que evolucione la faena el año próximo?

-Nada hace prever que el panorama de faena vaya a cambiar mucho en 2012. Por lo tanto, nuestra estimación es que se mantendrá en los niveles actuales.

Ganado en pie

-¿En qué medida las exportaciones de ganado en pie han afectado la actividad de la industria frigorífica?

-Hasta la fecha, el ganado en pie que se ha exportado son animales sin terminar que incrementaron los costos de la reposición y, por lo tanto, el costo del novillo gordo. De todos modos, el mayor efecto se notará cuando no se disponga de dichos animales terminados para la faena en los próximos dos años.

-¿Es partidario de que se suspendan las ventas de ganado en pie al exterior?

-En todos los casos es importante que el mercado regule la oferta y demanda, siendo la exportación en pie una herramienta más en este sentido, por lo cual nos declaramos a favor de su existencia. De todas maneras, este razonamiento es válido únicamente en condiciones de libre mercado. Pero este no es el caso, dado que no es posible importar ganado en pie por restricciones sanitarias en Uruguay y porque las compras realizadas desde Turquía son subsidiadas con el objetivo de proteger la mano de obra en dicho país. La importación de cortes vacunos en el mercado turco está gravada con un arancel del 220% aproximadamente, pero la importación en pie tiene impuestos significativamente menores. Como resultado, nuestro país está pagando seguros de paro a los obreros de la industria frigorífica. En efecto, en 2011 se exportaron alrededor de 300.000 cabezas, que equivalen al doble de la faena anual para el mayor frigorífico local.

Capacidad

-¿Está sobredimensionada la capacidad de la industria frigorífica en Uruguay?

-Posiblemente la mejor respuesta sea que en Uruguay no se han logrado los niveles de productividad necesarios y razonables en la producción agropecuaria para abastecer a la industria frigorífica. La solución no es reducir frigoríficos ya instalados, sino mejorar significativamente los estándares de producción ganadera.

-¿Qué indicadores de la producción ganadera deberían exhibir mejores niveles?

-Me refiero fundamentalmente al nacimiento de entre 3 millones y 3,5 millones de terneros, lo que nos permitiría faenar 3 millones de cabezas anuales, que es la capacidad instalada de la industria cárnica.

-¿Qué se requiere para lograr una faena anual de esa magnitud?

-A esta altura de los acontecimientos, las señales que se le piden a la industria cárnica están dadas con claridad. Hay varios trabajos que demuestran que la industria traslada a la cadena productiva las mejoras que consigue en sus negocios. Por lo tanto, no es un problema sencillo de arreglar. Además, hay varios factores que inciden negativamente en el nacimiento de más terneros, tales como alternativas más rentables o de más rápida respuesta.

-¿No tuvo en cuenta la industria frigorífica las posibilidades del sector ganadero?

-A partir de 1992, cuando se faenaban 1,1-1,2 millones de cabezas, el crecimiento anual de la faena fue constante hasta alcanzarse los 2,6 millones en 2006. La industria cárnica, en general, supuso que se mantendría ese ritmo de expansión y se hicieron importantes inversiones en un gran número de establecimientos frigoríficos, pero la irrupción del boom agrícola detuvo esa tendencia al desplazar a la ganadería de un área importante. Además, la sequía de 2008-2009 redujo la producción a solo 700.000-800.000 terneros.

-Entonces, ¿cuáles son los mayores desafíos de la industria frigorífica para el corto y mediano plazo?

-Básicamente, se deben mantener altos estándares sanitarios, tecnológicos y de productividad. Hay que colaborar con el MGAP en la apertura de nuevos mercados, en especial para el rubro ovino. Es necesario continuar profesionalizando la gestión con el objetivo de maximizar la eficiencia y reducir costos, así como incorporar valor agregado para la mejora de los márgenes y lograr la fidelidad de los clientes del exterior. Por último, pero no menos importante, se requiere formalizar cada vez más la actividad de todos los actores de la cadena cárnica con el fin de asegurar adecuadas condiciones de competencia.

Concentración

-Un estudio reciente del Rabobank afirma que se mantendrá el proceso de concentración de la industria frigorífica a nivel mundial debido, fundamentalmente, a la alta capacidad de faena respecto a la oferta de ganado. ¿Es posible que continúe esa tendencia en el sector de la industria cárnica en Uruguay?

-Es razonable pensar que existiendo a nivel mundial más capacidad de producción que oferta de materia prima, se produzcan procesos de concentración con el objetivo de lograr economías de escala. No obstante, los propios clientes en el mundo no siempre valoran a las megaempresas pues buscan un mayor equilibrio de fuerzas entre compradores y vendedores. Esto es aplicable también a Uruguay. Por otra parte, gran cantidad de clientes en el mundo buscan negociar con empresas de tamaño menor, con una atención más personalizada y con capacidad de proveer productos específicos y a la medida.

-Pero, ¿no hay una concentración excesiva de la propiedad de los establecimientos procesadores de carne en nuestro país?

-En Uruguay no existe un nivel de concentración que pueda considerarse alarmante en la industria frigorífica si se le compara con varios ejemplos de concentración extrema en otros rubros tanto del sector privado como del público. Por otra parte, ya se ha informado que hay un índice que valora el proceso de concentración en Estados Unidos y que, en el caso de Uruguay, el nivel es más bajo que el promedio.

Exportaciones

-¿En qué medida la crisis económico-financiera europea ha afectado las ventas de carne vacuna uruguaya?

-Desde hace varios meses la crisis en Europa ha generado un alto nivel de incertidumbre con respecto a sus posibles desenlaces, por lo cual los clientes han extremado su prudencia reduciendo los volúmenes de compras y los precios que están dispuestos a pagar. Esos efectos se han acentuado en las últimas semanas, afectando especialmente a las órdenes de la Unión Europea.

-¿Cuánto ha bajado el precio de la carne uruguaya en el mercado internacional durante el segundo semestre?

-Hay muy poco interés por los cortes vacunos enfriados de mayor valor -como, por ejemplo, los de la cuota Hilton- que han tenido una caída del 20% en los precios para la mercadería con fecha de llegada a destino posterior a las fiestas tradicionales. En lo que a carne ovina se refiere, se han registrado bajas del orden del 30%.

-En la actualidad, ¿son competitivas en precio las exportaciones cárnicas uruguayas en relación a las de los países de la región, sobre todo de Brasil?

-La competitividad entre Brasil y Uruguay se encuentra bastante estable porque tanto el peso como el real se encuentran valorizados en exceso con respecto al dólar. De todas maneras, en los últimos tiempos, la cotización del dólar subió de R$ 1,57 a R$ 1,75, con picos de R$ 1,90, que es mucho más de lo que se movió la divisa estadounidense en Uruguay. Por eso, los costos de la industria de la carne en Uruguay son sensiblemente mayores frente al resto de los países del Mercosur, lo cual nos ha complicado las ventas, en especial de cortes de ovino, donde la participación del mercado brasileño es muy importante. De todos modos, la competencia con los países de la región no es extrema debido a las restricciones a la exportación autoimpuestas por la Argentina y al alto nivel de consumo interno que se está registrando hace varios años en Brasil.

Mayor demanda de carne para industria

-¿Cuáles son las perspectivas de las exportaciones de carne vacuna para 2012?

-Hablar en general de 2012 es muy ambicioso. Podemos decir que se espera para los primeros meses del año próximo un aumento en las compras de carne para industria. Los mayores pedidos serán de Rusia una vez que sean entregadas las nuevas licencias de importación en ese país y de Estados Unidos. El mercado estadounidense se muestra estable con niveles de precios interesantes, aunque está pendiente el tema de los nuevos análisis de e-coli, que serán requeridos a partir de abril/mayo. A su vez, el comportamiento de la Unión Europea dependerá de la evolución de la crisis del euro.

-¿Es optimista con respecto a las posibilidades de los frigoríficos uruguayos para acceder a parte de la nueva cuota de 20.000 toneladas de carne de alta calidad terminada a grano que concedió la Unión Europea?

-Sin lugar a dudas que Uruguay está preparado para atender los nuevos requerimientos de la Cuota 620 de la Unión Europea a partir de los primeros meses de 2012 ya que cuenta con animales de calidad, trazabilidad individual, know how en feedlots, frigoríficos con tecnologías de punta, etc. Sin embargo, cabe aclarar que este es un cupo asignado a los importadores; no es una cuota país como son los casos de la cuota Hilton, la estadounidense o la ovina. El importador es quien decide dónde compra, pudiendo elegir entre Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, Australia o Uruguay. Esto también implica que el importador no tiene mayor necesidad de compartir su beneficio arancelario con los exportadores extranjeros.

Es clave la habilitación para exportar cortes de ovino con hueso

-¿Sería sostenible el aumento de la faena de ovinos así como su exportación en pie a Medio Oriente cuando el stock ovino continúa descendiendo?

-Entendemos que los altos precios de venta de los ovinos a lo largo de 2011 han dejado sus frutos y la producción de corderos se estaría incrementando, lo que constituye una señal muy positiva. Uruguay es productor de corderos excelentes y está en una inmejorable posición para ofrecer al mundo los mejores cortes procesados en territorio nacional.

Se han logrado abrir mercados como Canadá y están finalizándose los trámites para acceder a Estados Unidos y México, con cortes sin hueso. Todo esto nos da la posibilidad de tener cada vez mayor acceso a distintos alternativas comerciales, que con la dinámica que tiene el mundo hoy, nos dan una mayor base y tranquilidad.

-¿Cómo vislumbra las posibilidades de exportar carne ovina con hueso a nuevos mercados?

-Es un factor clave para el rubro ovino lograr la habilitación para exportar cortes con hueso a mercados de alto poder adquisitivo, tales como la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá, etc. Estos países no solo tienen los medios para adquirir productos de alto valor, sino que también están acostumbrados a consumirlos, siendo un ejemplo clásico el “frenched rack” (N.del R.: corte con hueso que se obtiene de la parte dorsal del ovino). Las exportaciones de estos cortes permitirían modificar los niveles de rentabilidad del rubro, tanto para la industria como para los productores. Este tema debería ser la principal prioridad de toda la cadena cárnica y de las autoridades oficiales, aunque las posibilidades de éxito no son altas. En caso de lograrse, la producción ovina tendría una mejora importante y la exportación en pie sería una alternativa más, siempre y cuando se realice en condiciones de libre mercado.

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