20 de diciembre de 2011 00:39 AM
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El negocio de la nuez de nogal en la Argentina

Un cambio de visión con orientación al comercio internacional. (Por: Valeria B. Errecart, Lic. Economía (UNSAM) - Esp. Agronegocios y Alimentos (UBA))

La nuez de nogal es un producto apreciado a nivel mundial por su composición química, presentando altas concentraciones de ácidos grasos insaturados, vitaminas y minerales. Mediante la difusión de los beneficios para la salud a partir de su consumo y su posicionamiento como “snack” natural, sano y sin colesterol, la demanda mundial se encuentra en crecimiento. Tanto en el mercado doméstico como en el internacional, el consumo de nuez se relaciona con las estaciones del año más frías y con fiestas religiosas (principalmente Navidad), siendo un ingrediente de platos tradicionales o bien se consume como confitura o simplemente pelada (Gallo, 2008).

En el mundo existen cerca de 560.000 hectáreas cultivadas con nuez de nogal, que hacia fines de 2006 produjeron un total de 1,66 millones de toneladas. En la década de los ’90 la superficie implantada creció un 36%, lo que explica en cierta forma la expansión que experimentó la producción a partir de 2002. Por lo tanto, a lo largo de la década del 90´ la producción mundial de nuez de nogal pasó de 1,09 millones de toneladas a unas 1,14 millones de toneladas en 1999. Los principales países que explican más del 50% de la producción mundial son China, Estados Unidos e Irán.

                                        Fuente: elaboración propia en base a datos FAOSTAT, 2008

 

Chile, quien por su ubicación geográfica representaría a nuestro principal competidor, explica un 0,9% de la producción mundial (año 2006); mientras que Argentina ocupa el 20º puesto en el ranking de productores, representando un 0,6% del total (9.304 toneladas).

En el negocio de la nuez de nogal como fruto seco existen dos mercados perfectamente diferenciados: el de la nuez con cáscara y el de la nuez sin cáscara o en mitades. Si bien se trata del mismo fruto, cada uno de ellos posee características diferentes, puesto que sus consumidores exigen diferentes atributos al producto.

El tamaño del mercado de exportación de nueces con cáscara pasó de USD134.935 en 1990 a más de USD 254.500 en 2004; a lo largo de 15 años creció a una tasa del 4% promedio anual. Dentro del ranking de exportadores, Estados Unidos lo encontramos en el primer lugar explicando un 37% del comercio mundial de nueces de nogal con cáscara, le sigue Francia con un 15% y luego Chile con un 3%. A pesar de la baja participación en el mercado externo por parte de Chile, es el país que en relación al resto de los jugadores recibe un mayor precio por tonelada vendida; mientras que en el 2004 las nueces francesas se pagaron unos USD 1.753 por tonelada, las chilenas costaron unos USD 2.396 por tonelada.

Por su parte el negocio de exportación de nueces sin cáscaras está liderado por Estados Unidos quién concentra un 37% del mercado, le sigue México con el 10% y la República de Moldova con el 10%. Se trata de un mercado valuado en unos USD 571.424 que se concentra en tres jugadores.

En cuanto a las importaciones de nueces con cáscara, México, España y Alemania son los que lideran las compras concentrando en conjunto un 54%. En el caso de las nueces sin cáscara, Japón, Alemania y Francia son los principales demandantes de este producto, explican más del 34%.

La estrecha relación entre el lugar de producción y el de consumo en el fruto del nogal determinan un mercado internacional pequeño que, consecuentemente, presenta niveles de precios relativamente independientes, en cuanto a nivel y a variabilidad, entre los distintos países que lo conforman. De esta manera, en algunos países el precio puede tener oscilaciones más pronunciadas que en otros; China  (uno de los mayores productores) presenta la menor volatilidad en el precio respecto a la registrada en Francia y EEUU.

Los establecimientos productores de nueces de nogal de Argentina se sitúan en las provincias de La Rioja, Catamarca, Mendoza, San Juan y Río Negro. La producción se ha desarrollado bajo diversas metodologías, generando un producto de calidad variable, que abastece parcialmente la demanda del mercado interno. La producción argentina de nuez cáscara oscila entre 6.000 y 7.000 toneladas anuales, con un valor estimado de U$S 85 millones. El 20% del consumo doméstico se importa, fundamentalmente de Chile.

Hacia mediados de la década de 1990 el sector comenzó un marcado proceso de reconversión orientado al reemplazo de los nogales criollos o tradicionales -de bajo rendimiento- por variedades finas de alta productividad y excelente calidad. Simultáneamente, comenzaron a realizarse nuevas plantaciones, fundamentalmente en las provincias que cuentan con los beneficios de la ley de diferimiento impositivo, como La Rioja y Catamarca.

Aunque Argentina contribuya solo con el 0,6% de la producción mundial y su participación en el mercado externo sea ínfima, en la economía interna la nogalicultura representa una actividad de importancia, debido principalmente al desarrollo de economías regionales. Según el Gobierno de la provincia de La Rioja, se trata de un sector que en el año 2005 tuvo un Valor de la Producción de $20,5 millones estimándose para el 2010 un valor de $25,4 millones.

Existen un conjunto de leyes y normas que se desprenden del aparato jurídico en virtud de darle reglas de juego al sector. Entre ellas encontramos leyes de promoción y diferimiento impositivo, normas que regulan el uso de los recursos naturales, como es el agua, tan necesaria para el desarrollo con éxito del cultivo de la nuez de nogal. Tanto en La Rioja como en Catamarca, la Ley Nacional de Promoción Económica Nº22.021 es la de mayor difusión y sobre la cual se fueron desarrollando en los últimos años las explotaciones industriales de nogales de las provincias.

Asimismo, una de las principales acciones del gobierno de La Rioja y Catamarca está vinculada a mejorar la posición de la cadena de la Nuez de Nogal mediante la creación del programa provincial “Calidad La Rioja” (Provincial Nº8.030, sancionada en el mes de agosto de 2007) y en el caso de Catamarca se está trabajando sobre la Denominación del Origen del producto, tal como sucede con el Olivo.

En la provincia de La Rioja hay un total de 992 productores nogales que se distribuyen de la siguiente manera: el Valle Antinaco – Los Colorados concentra al 81% de los productores, posee el 83% de la superficie implantada y explica el 87% de la producción de nuez a nivel provincial. Este Valle comprende los departamentos Famatina y Chilecito ubicados geográficamente al oeste de la provincia, a 200 km de ciudad de La Rioja.

Por su parte, Catamarca cuenta con unas 6.194 hectáreas destinadas a la producción de nogales, de las cuales un 78% se encuentra en producción y un 19% corresponde a hectáreas bajo la ley de promoción. Se extraen en total unas 3.960 toneladas de nueces, producidas por unos 2.000 productores; los Departamentos de Belén, Pomán y Ambato explican el 67% de dicha producción.

En cuanto a las empresas que industrializan las nueces, en La Rioja hay unas 13 de las cuales 8 se ubican en el Departamento de Famatina y 5 en el de Chilecito. En Catamarca hay unas 10 industrias de las cuales 2 se encuentran en el Departamento de Ambato, 3 en Pomán, una en Capayán, 3 en Belén y una en Santa María. En general, se trata de empresas que tienen integrada a su estructura la fase de producción y la obtención del producto final; algunas hacen nueces con cáscara fraccionada, otras en mitades y también hacen aceite de nuez.

La región conformada por estas dos provincias se caracteriza por tener tres estratos de productores; los Minifundios: con superficies en producción de 0 a 5 hectáreas; los Medianos Productores: con superficies en producción de 5,1 a 25 hectáreas y los Empresarios Agrícolas: con mas de 25 hectáreas en producción-. Asimismo también coexisten explotaciones tradicionales (producen nueces de variedad criolla), con las tradicional injertada (variedad selecta o californiana), con tradicional moderna y empresarial que producen nuez californiana. Por lo tanto, gran proporción de la producción de esta región carece de estandarización, siendo su calidad variable, y la misma abastece parcialmente la demanda del mercado interno.

Dependiendo del tipo de productor y variedad de la nuez, es la modalidad de comercialización utilizada. Para el caso de los productores minifundistas la principal modalidad de venta es la indirecta en puerta de finca, sin valor agregado, a intermediarios locales o foráneos. La misma suele realizarse casi inmediatamente después de la cosecha debido a las necesidades financieras del productor. También venden por cuenta propia en ferias, herboristerías, supermercados y comercios varios.

En el caso de los productores medianos, venden a mayoristas o industrias; por lo tanto la figura de cooperativas llega a ser un importante destino de ventas de la nuez. Los acopiadores son los principales encargados de procesar la nuez y darle valor agregado. Luego se vende a intermediarios mayoristas, quienes la distribuyen a minoristas para la elaboración de dulces artesanales, industrias (dulce, pan, helados) o supermercados.

En el caso de los medianos y grandes productores que producen nuez del tipo californiana, su comercialización se destaca por la venta entera y a granel, o sin cáscara y envasada en una atmósfera controlada, práctica que se encuentra en auge debido a la mayor rentabilidad de la misma. Particularmente, los productores del sector empresarial poseen buenos niveles de gerenciamiento, escalas suficientes de producción y calidad en el producto, permitiendo mayores márgenes de utilidades a la hora de la comercialización y cumpliendo con los requisitos de calidad que les favorece el acceso a los mercados internacionales.

El sector empresarial vende la totalidad de su producción al acopiador local, mientras que el tradicional vende un 85% al acopiador y el resto es adquirido por Cooperativas o bien los mismos productores se encargan de agregarle valor de manera artesanal. Los acopiadores locales principalmente cumplen el papel de intermediarios, acondicionando, almacenando, envasando y vendiendo la producción (de las variedades californianas y criollas que cumplen las exigencias de calidad) a los mayoristas de las provincias de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. Allí, el 60% de las nueces llegan al consumidor a través de minoristas y almacenes, pasando sólo un 40% por hipermercados o supermercados.

En el siguiente gráfico podemos observar la cadena de la nuez de nogal típica de la región y sus transacciones. Si bien esta cadena corresponde al Departamento catamarqueño de Belén, esta situación se replica en toda la región nogalera comprendida por las provincias de Catamarca y La Rioja. Siguiendo el esquema de la cadena agroalimentaria del nogal, podemos observar que las distintas fases se materializan, en mayor o menor medida, en el departamento mencionado.

 

Gráfico Nº 2: Cadena de la nuez de nogal y sus transacciones en el departamento de Belén, provincia de Catamarca. Año 2008

 

Fuente: Dirección Provincial de Programación del Desarrollo, Ministerio de Producción y Desarrollo, Gobierno de la Provincia de Catamarca, 2008.

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