20 de diciembre de 2011 10:48 AM
Imprimir

“Visitando Nueva Zelanda vemos que no estamos tan lejos”

URUGUAY : Un grupo de 30 productores lecheros uruguayos de Florida, Colonia y San José realizaron una gira por las islas Norte y Sur de Nueva Zelanda, viendo y comparando la realidad productiva de aquel país.

La visita se desarrolló durante 12 días y pese a los grandes números que maneja esa nación -ejemplo productivo para todo el mundo-  la sensación que les quedó a los uruguayos que la recorrieron es de qué no se está tan lejos.

“Lo primero que te impacta al llegar allá es la prolijidad tanto estética como productiva. Luego de las recorridas que hicimos me vine con la imagen de que no estamos tan lejos, ya que mucha de las tecnologías que se usan allá, nosotros las estamos aplicando en Uruguay”, dijo Joaquín González, uno de los participantes de la gira.

“Donde sí están más avanzados es en el tema de la producción, donde hacen rigurosos controles, buscan permanentemente la mejora genética, todo muy bien organizado, y armonizando el trabajo de diversas instituciones tanto de investigación, de promoción, como empresas privadas buscando las falencias y las fortalezas de las cosas que hacen en el tema productivo. Mientras acá en Uruguay se ven esfuerzos muchas veces aislados de institutos u organizaciones, allá se complementan de tal manera que hacen que todo sea una cadena que funciona a la perfección siempre buscando investigar e innovar”, añadió González.

SUELOS. Los suelos neocelandeses son muy ricos en fósforo, por lo tanto muy fértiles y con poca o ninguna necesidad de fertilización, lo que hace que la producción de forraje sea muy barata.

“Las tierras tienen todos los minerales que necesitan las pasturas, tienen 40 parte de fósforo por millón, sumado a ello las precipitaciones que son cada dos o tres días uno tira una semilla y esta nace y crece de forma espectacular, se usan mucho los rye grass perennes, y esas pasturas o algunas otras implantadas tienen una duración de entre 15 y 20 años, cuando acá si viene el tiempo seco, hacés una pradera y a los 2 años hay que volver a sembrar todo. El buen clima y la fertilidad de los suelos les permite tener una estabilidad de producción que acá por las variables climáticas se nos hace muy difícil”, comentó 

ALGUNOS NUMEROS EN NUEVA ZELANDA. La composición de los suelos de neta formación volcánica son muy ricos en fósforo, lo que hace que las pasturas sean bastante duraderas (praderas duran por lo menos 15 años), con un régimen de lluvias moderadas y con una ocurrencia no mayor a 2 o 3 días, hace que la producción de leche sea muy barata, aunque la limitante mayor que tiene el productor medio (100 a 150 hectáreas) tenga que ver con el precio de la tierra, que ronda los US$ 50.000 la hectárea.

El ganado que se utiliza allí es de un tamaño más moderado que el que se usa en Uruguay, funcionando muy bien el kiwi, (cruza de Holando con Jersey) y la carga por hectárea varía entre 3 a 4 animales, duplicando lo que se usa en Uruguay. 

La producción por vaca también es variable pero no baja por animal en los 20 a 30 litros y de ahí para arriba.

El productor tambero está sacando -según el tamaño de su explotación- entre US$ 40.000 a US$ 70.000 por mes, dándose en la mayoría de los tambos el caso de que trabaja el matrimonio conjuntamente.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *