9 de enero de 2010 07:56 AM
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Chile levanta trabas a la harina argentina

No prorrogó una medida antidumping que establecía una sobretasa del 31,1 por ciento

Con quejas y furibundas señales de desconfianza en el agro chileno, venció ayer el plazo dispuesto para las medidas antidumping contra la harina de trigo procedente de la Argentina. Estas, establecidas inicialmente en 2007 por las quejas de los productores chilenos en torno al eventual subsidio estatal que reciben por parte del gobierno de Cristina Kirchner. Las sobretasas, que alcanzan al 31,1% de todas las importaciones de harina que vengan desde la Argentina, se dejaron de cobrar y el equilibrio de los productores chilenos sólo se sustenta en un acuerdo de palabra de los molineros, quienes se comprometieron ante el Ministerio de Agricultura a no influir en los precios. "Los molineros nos aseguraron que no iban a provocar una situación que impacte en los precios", dijo el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Luis Mayol. Sin embargo, el presidente de la Federación Chilena del Trigo (Fedetrigo), Manuel Riesco, fue categórico en desconfiar de la promesa asumida por los molinos. "No comprarán trigo chileno y harán bajar los precios artificialmente", presagió. El gerente general de la Asociación de Molineros del Centro, Sergio Ossa, desconoció el pacto: "No existe compromiso. Sólo dije que, si bien tenemos una ventana de un mes, veía poco probable que los molineros argentinos quisieran venir con harina a hacer negocios una vez, con el riesgo de que les pusieran un antidumping provisorio en cualquier minuto", aclaró Ossa. La molestia del agro chileno con el gobierno se radicalizó porque repetidamente insistieron ante las autoridades en el pronto vencimiento de la medida antidumping, exigiendo una sobretasa provisional hasta que la Comisión de Distorsiones, dependiente del Banco Central, tomara una decisión definitiva sobre este tema, la cual se prevé debería estar lista durante la segunda semana de febrero. Fuentes de la industria dijeron a LA NACION que, junto con la preocupación lógica por la "ventana" de un mes de indefensión en la escala de precios, ahora se suman nuevas dudas sobre si efectivamente el gobierno cumplirá su palabra, antes de dejar el poder el próximo 11 de marzo. "Estamos en alerta y sabemos que el fin de la medida va a traer repercusiones. Por ello es que la prórroga era importante", explicó el presidente de la Sociedad de Fomento Agrícola de Temuco, Gastón Caminondo. Desde el gobierno, por otra parte, las señales han sido escasas. Sólo el subsecretario de Agricultura, Reinaldo Ruiz, se refirió al problema, al argumentar que la industria debe estar en calma, por cuanto su cartera apoya la renovación del antidumping y los molineros cumplirán su compromiso de no influir en los precios. Cercanos a la ministra de Agricultura, Marigen Hornkohl, quien está con licencia médica, aseguraron a LA NACION que la renovación de las sobretasas será dictada antes de que Michelle Bachelet deje el poder. Fuentes de la industria molinera argentina dijeron que no creían que el gobierno chileno no tomara otra decisión que la prórroga de la medida de antidumping

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