23 de diciembre de 2011 16:27 PM
Imprimir

Por ahora la oveja empata

URUGUAY : Ha culminado una nueva etapa de ventas de lana en Australia. Los precios culminaron a la baja pero no dejan de dar una señal clara: la escasez de la fibra lleva a una valorización sin precedentes.

 Poco más de un año atrás, a fines de noviembre, el Indicador de Mercados Australiano superaba los US$ 10 por primera vez en décadas. Y mientras la economía mundial funcionó más o menos normalmente, siguió subiendo. Cruzó los US$ 14 por primera vez en marzo y alcanzó el mayor valor de su historia a mediados de junio (US$ 15,28). A mediados de año el precio del cordero también estaba en niveles inéditos. El kilo de carcasa se pagaba por encima de US$ 5,60. En aquel momento significaba una suba interanual de 40 por ciento en la carne y de casi 100 por ciento en el precio de la lana que llamaban a regresar al rubro a toda velocidad.

El segundo semestre ha sido otra historia más cauta. Afectado por la crisis europea. El Indicador de Mercados australiano ha empezado a desandar el camino recorrido. La semana pasada se hicieron las últimas ventas de este año con un cierre a US$ 11,77. Un descenso de 23 por ciento respecto a la cúspide de los precios. Pero todavía conservando una suba de 16 por ciento respecto a los precios que había un año atrás.

La lógica del primer semestre, con expectativas muy altas, llevó a una retención importante de vientres. La faena de ovejas en el primer semestre de 2011 fue 38 por ciento menor a la de igual período de 2010. El total de ovinos faenados bajaba 27 por ciento. Parecía que la apuesta a expandir la majada cobraba fuerza. Pero entre julio y noviembre la retención parece haberse moderado. La faena de ovejas sigue baja, pero en ese período solo 19 por ciento menos que en 2010. La faena total de ovinos entre julio y noviembre es mayor a la de un año atrás, un 8 por ciento. En el balance la faena de ovinos será menor a la de 2010, en aproximadamente 8 por ciento, algo interesante como muestra de retención y apuesta. Pero es una cifra que por sí sola no garantiza que la majada uruguaya empiece a crecer. Dado que el stock también va bajando, la tasa de extracción no cambia mayormente. Y con esa tasa de extracción, no hay un quiebre de tendencia importante en la población ovina.

El 2011 muestra un factor diferencial a lo que se vio en años anteriores: la parición ha sido muy buena, algunos opinan que récord en términos de tasa de señalada. Y eso permite compatibilizar una alta faena de corderos con una moderada expansión de la población ovina.

En opinión del jefe de Análisis Económico y Difusión del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), Carlos Salgado, la majada puede expandirse entre 200 mil y 300 mil animales el año próximo. “Eso dependerá de la cantidad de corderos señalados. Por ahora sabemos que fue una parición muy buena, pero todavía no tenemos datos suficientes como para hacer estimaciones”. El 2011 viene con una novedad interesante. El SUL ha empezado a contabilizar el sexo de los corderos faenados. “Este año, de lo que empezó a registrar el organismo, 90 mil animales de la categoría corderos, sólo 14 por ciento fueron hembras. Aunque no tenemos cifras de años anteriores, parece un número bajo, indicativo de que está ocurriendo una situación de retención”, explicó.

El stock ovino cayó a 7,36 millones de animales en 2011. “Si la señalada fuera de 75 por ciento el stock subiría en unos 300 mil animales” estimó Salgado. Eso llevaría la población a un número similar al de 2010, cuando se ubicaba en 7,7 millones. Pero una recuperación todavía exigua si se consideran los números de años anteriores.

Un factor que se considera decisivo para bajar la población ovina es el cambio en la relación de precios entre la carne vacuna y la lana Corriedale, la raza mayoritaria.

A fines de los años 80, cuando el precio de la lana se ubicaba en el entorno de US$ 3 por kilo, los terneros valían aproximadamente US$ 0,60 por kilo, y el ganado gordo unos US$ 0,70. Un kilo de lana equivalía a cinco kilos de ternero. Para que esa relación se mantuviera hoy, el kilo de lana Corriedale debería valer US$ 10. Difícilmente se consigue US$ 4 en el mercado. Pero al mismo tiempo, los precios de la carne ovina, como los de la lana, empiezan a reflejar una situación de escasez estructural, que los favorecen respecto a los precios de los vacunos. Históricamente se planteaba que el kilo de los mejores corderos y los mejores novillos debían tener un precio similar. Esa relación de precios ha quedado obsoleta. Pero la recuperación de la majada se demora.

La consecuencia es que el sector ovino ha migrado hacia el norte. “La mayoría absoluta (51 por ciento de los animales) está en cuatro departamentos: Artigas, Salto, Paysandú y Tacuarembó”, explicó el presidente del SUL, Joaquín Martinicorena. Eso va a llevar a que la lana naturalmente se vaya afinando en las majadas, ya que la zona norte tiene fuerte presencia de las razas más finas.

Detrás de ese planteamiento hay una discusión subyacente que viene siendo planteada explícitamente desde la Facultad de Agronomía, y que en voz baja a nivel de técnicos y productores.

En la última edición del boletín electrónico Tiempo Agrario, el docente de la Cátedra de Ovinos y Lanas, Gianni Bianchi criticó que la oveja no tenga el marketing con el que cuentan otras producciones. “Tiene terrible propaganda en contra, pero no a favor”. Argumentó que Uruguay está “lejísimos de su techo productivo” pero que se desconoce su potencial como productor de carne. En la nota se mostró muy crítico del desempeño del SUL y del Instituto Nacional de Carnes. “No se casual que la carne vacuna uruguaya llegue hoy a más de 100 destinos, pero la ovina la conozcan solo en tres o cuatro”, acotó.

En opinión de Bianchi, hay un problema cultural que asocia al sector exclusivamente a su faz lanera. “No suele asociarse a la producción ovina con la carne. A veces se valora más desde emprendimientos que llegan desde fuera del sector y se ubican en zonas no tradicionales”, explicó.

Reclamó que el gobierno tome cartas en la situación del sector. “El Estado debería también “jugar algunas fichas” a la oveja. Ningún partido lo ha hecho: o les “ganaba la vaca”, o se apuesta a la forestación o la lechería, pero la oveja no está en la agenda política. Otras instituciones como el Plan Agropecuario parecen más volcados al tema vacunos. Tampoco hay una institución que articule a todos quienes trabajan en el tema, señaló.

Agregó además la existencia de temas “tabú”. El uso de cruzamientos es un gran tema “tabú” dijo. El SUL no lo toma y sin esa herramienta es difícil salir de la inercia. ¿Por qué el SUL no habla de cruzamientos?
Para afinar un Corriedale solo hablan de selección, sin hablar de cruzamientos, cuando cruzando con Merino Dohne podrían ir mucho más rápido. Ese es “el gran tema tabú” y no abarca solo a la directiva: están mandatados para no decirle eso a los productores.

El doble propósito tradicional no tiene más vigencia. O producimos carne en serio, o producimos lana en serio, o vamos a un doble propósito con lanas finas”, apuntó.

Joaquín Martinicorena se mostró cauto frente al artículo. “Es mucho lo que el SUL ha hecho y está haciendo. En la dirección del organismo hay representantes de diferentes razas y con diversas opiniones. La cantidad de ovinos en Uruguay cayó en proporciones similares a las de Australia, tal vez habría que preguntarse cuantos ovinos habrían si no estuviese el SUL. Lo mejor sería sentarnos todos en una mesa a conversar”, dijo. También indicó que en la financiación del organismo la lana ocupa un lugar importante. Un 70 por ciento de los ingresos derivan de la fibra.

Perspectiva 2012

Los precios de la carne ovina siguen mostrando un diferencial importante respecto a la carne vacuna. La lana mantiene precios atractivos. La faena ha vuelto a crecer en los últimos meses, lo que parece mostrar una apuesta moderada a la expansión de las majadas. ¿Serán suficientes las señales de precios para consolidar el relanzamiento del sector? El 2012 empezará a dar la respuesta. Por ahora, la oveja empata.

El panorama del mercado después del receso

El mercado lanero tiene segmentos bien diferenciados por finura y por destino. Las lanas finas, destinadas a los mercados de más valor, son en el corto plazo los más afectados. Según cual sea la situación europea, será la cotización de estas fibras el 9 de enero cuando se reanude la operativa en el mercado principal.

Son finuras que están necesariamente destinadas a tener una volatilidad importante. Con una mejora económica en Europa serán las que más subirán, pero en la medida en que se consolide una recesión, mantendrán cotizaciones similares a las de cierre.

Como dato favorable está la escasa disponibilidad de lana en stock. Los productores australianos aprovecharon la suba y vendieron tanto la lana de la pasada esquila como la que pudieran mantener de zafras anteriores.

De hecho, la baja del indicador australiano en las últimas dos semanas tuvo que ver con una oferta adicional de productores que no quisieron esperar al receso con la fibra en su poder. La escasez de oferta será pues un factor que seguirá operando.

En plazos medianos, Australia ha comenzado un proceso de recuperación de su producción ovina que reanudará el desafío de la diferenciación. Las lanas medias, destinadas en una proporción mayor a China, no han bajado tanto, pero en el mediano plazo son las más amenazadas por una demanda cada vez más selectiva.

Diferenciación

El martes 20 fueron entregados reproductores Merino a productores que participan del Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas del Uruguay (ver página 5). Este proyecto de innovación participativa entre INIA, productores e industria apuesta desde mediados de este año a producir un volumen relevante (500 mil kilos) de lanas de 15,5 micras en un plazo de 10 años. Es la continuación del proyecto Merino Fino que desde los años 90 apuesta a la diferenciación en calidad. Otra experiencia, que se lleva adelante exclusivamente desde el ámbito privado, es la del Merino Dohne, que apuesta a lanas finas, de 21 micras, complementadas con una producción competitiva de carne. Otras opciones apuestan de lleno a razas carniceras y en conjunto complementan a las razas mayoritarias como Corriedale, Merino, Ideal y Merilín.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *