26 de diciembre de 2011 10:49 AM
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Aparece el optimismo en el mercado financiero y el temor climático en los fundamentos de los granos, pero debemos seguir siendo cautos

Cada vez que reflexionamos sobre las tendencias de precio, es innegable ver que hablamos de los 330 U$S/tt para la soja mayo 2012 en Argentina como si se hubiesen dado hace cincuenta años, cuando esto fue a inicios de septiembre, y para octubre ya estábamos en estos nuevos niveles. La fuerte caída, la falta de rebotes intermedios, y la dificultad del mercado para recuperarse hicieron que se perdiera de foco que muchos fundamentos permanecían, y que en definitiva lo que cambió fue el marco de confianza respecto al desarrollo futuro de la demanda, y un aumento leve en la oferta.

Frente a esto en las últimas ocho ruedas vivimos una sucesión de alzas que generan nueva expectativa para los productores. En efecto, vemos una mejora en el humor financiero, y problemas productivos : seca en Argentina y el resto de Sudamérica, así como clima complicado en Europa y Norteamérica. Sin embargo debemos recordar los elementos que nos llevaron a la baja y que siguen estando latentes, para no dejar de implementar una red de seguridad que evite un resultado adverso en el año 2012, que si realmente termina con rindes más bajos, será muy complicado.

En estas tendencias es innegable que el factor crucial han sido los fondos especulativos, que cuando se desencadena la crisis de la deuda Europea, al tiempo que la Reserva Federal se mostró preocupada sobre el desarrollo futuro de la economía norteamericana, generando caídas en el mercado financiero, tomaron ganancias en sus posiciones compradas e inspiraron una fuerte caída.

En este proceso en repetidas oportunidades los compradores genuinos aprovecharon para recomponer sus stocks, pero viendo que los mercados seguían derrapando prefirieron esperar señales de pisos más duraderos para entrar.

A su vez los productores paralizaron sus ventas frente a tamaña baja, pero su lugar en la venta fue ocupado por los fondos, con lo que el mercado se quedó casi sin compradores y plagado de vendedores, que generaron la profecía autocumplida.

La pregunta es cuanto de eso tiene que ver con cuestiones de fondo, y cuanto es resultado de las corridas que generan este tipo de crisis, y que normalmente se superan una vez que se restaura la confianza.

No podemos decir que no haya habido entre septiembre y noviembre datos negativos fundamentales. De hecho las proyecciones de stocks subieron y las de consumo bajaron. Todo esto inspirado en un reporte de existencias que se produjo con datos que correspondieron al nivel más altos de precios de la tendencia. En ese contexto el consumo se restringió, por lo que podríamos decir que dieron muestras de que eran demasiado altos. Sin embargo la caída posterior que acumuló cerca de 30% de baja parece excesiva, toda vez que las existencias de maíz a nivel mundial son bajas, y las de soja resultaban escasas en EEUU y normales a abundantes en el mundo, aunque ubicadas en China (el principal importador neto) y Sudamérica (donde los stocks se mantienen en los niveles elevados de siempre y sólo se liquidan en precios importantes).

En la caída de precios la demanda decidió dar un paso al costado y esperar señales claras de piso. Esto motivó al USDA a reducir en su informe de diciembre las estimaciones de consumo. Sin embargo deberemos ver si las mismas se terminan condiciendo con la realidad. Estimar el consumo siempre es un ejercicio complicado, ya que el mismo se va revelando paulatinamente, y el ritmo de compras puede acelerar o desacelerar  varias veces en el año, generando estas señales confusas.

Si nos preguntamos por las razones en la caída de consumo, veremos que se deben en el fondo al temor inspirado por la crisis de la deuda Europea, la preocupación por la marcha de la economía Norteamericana, y los datos alarmantes sobre la caída en el precio de las propiedades Chinas y la salud del sistema financiero en ese país. Todos estos elementos podrán restringir la demanda de autos de lujo, equipos electrónicos durables, y otros bienes cuya sensibilidad ante las variaciones de precio son fuertes, pero la historia indica que más allá de situaciones puntuales como la que estamos atravesando, la demanda de productos primarios agropecuarios no se ve tan impactada como el resto de los productos que se destinan a la construcción o la industria siderúrgica. Como muchas veces se repite “Los chinos no van a dejar de comer”.

Sin embargo no podemos soslayar que una parte creciente del maíz y la soja se destina a la producción de energía, y el consumo de la misma en un mundo en crisis es decididamente menor, impactando negativamente en el consumo. Sin embargo este componente es uno de tres fuentes de demanda.

La tercer fuente de demanda son los compradores especulativos que toman posiciones en los Mercados a Término esperando los operadores tradicionales tener una diferencia de precios ya sea a la suba o a la baja, y los fondos índice incorporar activos reales a sus carteras de inversión que impidan el efecto negativo de devaluaciones cruzadas e inflación en el mundo., en un contexto de oferta monetaria en expansión.

Cuando hilamos todo esto vemos que constantemente volvemos sobre el marco financiero. Sin embargo el mismo está comenzando a cambiar. Por el lado de EEUU hace 9 meses que se están dando reportes sobre la marcha de la economía que superan las expectativas de los analistas, y la coronación de estas estadísticas es que finalmente el mercado de empleo en Norteamérica comienza a reaccionar creando más trabajos y reduciendo la cantidad de desocupados. Esta resulta la preocupación última de la reserva federal que veía con incertidumbre como a pesar de haber puesto todas sus armas en ello, el empleo no aparecía.

En segundo lugar tras meses de discusión con la soga al cuello, la Unión Europea avanzó en dos frentes: el largo y el corto plazo. En el largo plazo, el acuerdo sobre compatibilización de políticas fiscales y el castigo a los países que incurran en déficits elevados en sus cuentas públicas, hace pensar que la causa de la crisis financiera se atacará de raíz. Sin embargo en el corto plazo esto no tenía demasiado impacto. El corto plazo sin embargo fue abordado por el Banco Central Europeo que puso a disposición de los bancos 500.000 millones de euros en préstamos a tres años a la tasa de esta institución que fue ávidamente tomados por los  financistas. La lectura de esta medida tuvo dos resultados: el positivo consistió en que ahora no hay dudas en cuanto al sistema financiero ya que ese dinero debería cubrir cualquier desfasaje de corto plazo, la negativa es que evidentemente los bancos tenían problemas mucho más serios de los que se imaginaba al comienzo.

Hay un tercer factor de temor en el mercado que actualmente no está siendo abordado en su totalidad y que es China. Es creciente el número de artículos que ponen sobre la mesa que la caída en los precios de los inmuebles está generando un efecto pobreza sobre China importante, y además socava la actividad de la construcción uno de los pilares del crecimiento en ese país. También se ve con preocupación que los bancos Chinos han prestado mucho dinero a los constructores y a los Estados Provinciales y Municipales que serán de difícil recupero. El germen de estos problemas fue la lucha de China frente a la inflación que hizo picos de más de 6% durante el 2011, pero que para el cierre de año ya va descendiendo. China subió los niveles de encaje para quitar liquidez de la economía, lo que impulsó las tasas a la suba, y toleró una revaluación de su moneda, lo que complicó sus exportaciones. Pero debemos decir que esto es parte de su salida a la crisis del 2008/2009: apuntar al consumo interno en lugar del mercado de exportación. Por otro lado para implementar este cambio China cuenta con enormes reservas estatales y un control total de la actividad económica por parte del Estado. De allí que se le tenga más confianza en el manejo de la crisis a este país que a Europa. En China las decisiones son unilaterales, rápidas y cuentan con suficientes fondos como para ir por varios caminos alternativos.

Otra cuestión constructiva para China serían las mejores perspectivas para EEUU y Europa, principales clientes externos del país oriental, quienes si vuelven al ruedo generarán un impacto positivo importante.

No obstante si algo saliera mal en China estaríamos en problemas muy serios, ya que es el principal demandante no solo de granos sino de muchos de los commodities que acompañaron la suba de nuestros productos.

Finalmente llegamos al factor fundamental que inspiró la aparición de los pisos. La seca en Sudamérica. Finalmente la Niña se deja ver con su peor cara: las lluvias  a fines de noviembre y lo que va de diciembre se cortaron, y el buen nacimiento del maíz y desarrollo inicial de la soja se relativizan ahora por el fuerte calor y la poca humedad para la floración del maíz y el desarrollo de la soja.

Esta suba que estamos presenciando será una buena noticia para los productores que ya tienen disponible su producción, pero para nuestro país, y el resto de Sudamérica es una pésima noticia, ya que si la producción se cae, aún con precios más altos, no tendremos que vender para aprovechar la suba.

En este contexto el cultivo más golpeado es el maíz, la soja tendrá muchas instancias de recuperación más adelante, el problema es que la tendencia climática no marca al menos en el corto plazo cambios en el clima.

Como conclusión de todo esto podemos decir que la caída de los precios está centrada en la situación financiera, en forma directa por la salida de los fondos, e indirecta por el menor ritmo de consumo. Los primeros atisbos de que podría haber una solución a esto generaron apoyo, pero la salida no es clara, y China podría darnos alguna sorpresa desagradable en el 2012.

Por otro lado el problema climático local hace que seamos muy cautos en cuanto a las ventas, las que tendrían un nivel de compromiso ya importante a esta fecha. Por eso deberíamos recurrir ahora a los PUT como estrategia de base que permitir  fijar pisos  sin resignar la posibilidad de subas mayores. Las variantes que se le pueden dar a esta estrategia para abaratar costos son muchas, como por ejemplo poner techos, pero no cambian la concepción de fondo: dejar el peor escenario de lado.

En cuanto a los cereales, el pedido de ROE VERDE en el caso de maíz se aceleró notablemente en la última semana al punto de dejar casi sin remanente la autorización inicial de 7 mill.tt. En el caso del trigo las autorizaciones fueron muy activas de arranque y estamos en la misma situación.

Ahora veremos que pasa en adelante, lo más probable es que se autoricen nuevos tramos de ROE VERDE, sin embargo volvió a aparecer sobre la mesa el proyecto de comercialización empujado por las cooperativas.  En esta semana la novedad fue que Moreno tomó el proyecto y está delineando cambios. Los trascendidos en los pasillos indican que el ánimo era mantener el control sobre los otorgamientos de ROE VERDE en el nuevo proyecto, incluso direccionando a cada comprador, especialmente si se quiere que las cooperativas tengan un rol mayor en las exportaciones.  Si esto es así a los problemas se intervención actual en donde al definirse cuanto puede comprar cada exportador se restinga la competencia entre ellos, se le sumarán limitaciones de todo tipo:

  • ·         Cuanto se podrá vender en forma anticipada (forward) lo que si bien en los grandes números es un porcentaje determinado, varía mucho de productor a productor, con diferencias marcadas por estratos.
  • ·         Cuanto  se podrá vender a exportación y cuanto a consumo interno, cuando con el esquema actual no hay obstáculo para que los productores que lo prefieran vendan todo al exportador aun asumiendo descuentos elevados.
  • ·         Los canales a utilizar que hoy son el que elija el productor, pero que podrían verse fuertemente orientados a las cooperativas en el futuro.

El proyecto en cuestión eleva el grado de injerencia del Estado en las decisiones que le competen al productor o a los compradores, camino que se viene siguiendo con nefastos resultados desde el 2006. La pregunta que nos hacemos es que nos hace pensar que si hasta ahora el resultado de la intervención fue malo, dejará de serlo a futuro?

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