26 de diciembre de 2011 00:28 AM
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La Bolsa, las legumbres y el extrusado

La entidad bursátil local albergó importantes reuniones para desarrollar dos proyectos que ya son una realidad productiva: el cultivo de las legumbres y el prensado de la soja.

La institución santafesina convocó a distintos actores intervinientes en la producción y comercialización. Se constituirá una comisión nacional de legumbres para optimizar la cadena de valor y procurar institucionalizar las operaciones comerciales. La idea a desarrollar en el tiempo, es la formación de un “cluster”.

En la sede de la Bolsa de Comercio de Santa Fe tuvo lugar una reunión que congregó a investigadores de las universidades nacionales del Litoral y de Salta; a profesionales técnicos del INTA con sede en Arroyo Seco, Rafaela, Justiniano Posse, Manfredi y Salta; a representantes de empresas comercializadoras y a productores de legumbres vinculados con la entidad bursátil.

La misma fue presidida por el presidente de la Bolsa de Comercio, Eduardo González Kees y tuvo como propósito conversar tanto sobre las posibilidades de implantar legumbres en la región como para analizar las formas de comercialización.

Dos factores se tomaron en cuenta para efectuar esta convocatoria: el conocimiento de que su siembra se viene incrementando día a día como un cultivo de invierno, que se incorpora a la rotación, y la existencia de nichos de exportación crecientes para proteínas de origen vegetal, por parte de países de la Unión Europea, del Este de Europa, de la India, de China y de naciones africanas.

En oportunidad de las disertaciones en la Bolsa del empresario de agronegocios, Ing. Gustavo Gobocopatel, en octubre pasado, planteó como futuro comercial para el país después de la soja, la producción de legumbres, por ser muy requeridas por los países con economías emergentes.

Los productores de la región no siempre cuentan con una adecuada información técnica sobre el manejo de estos cultivos y respecto del paquete tecnológico a aplicar. Además, se encuentran con un mercado muy concentrado en cuanto a compradores.

Asistentes

La reunión se caracterizó por el nivel de los asistentes. Participaron Julio Albrech (Bosque Chico); Betiana Beltramo y Javier Paschetta (Belkana), la Ing. Julia Carreras, de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNC; Rafael Baliña ( Nitragin Argentina); Hugo Fontanetto y Sebastián Gambaudo de INTA Rafaela; Susana García y Claudio Panadero Pastrana , de INTA Salta; Mario Bragachino, Fernando Gustarroz, Alejandra Saavedra y Cristiano Casini del INTA Manfredi; Cristina Mondino , de INTA Arroyo Seco; Margarita Sillón, de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNL; Pablo Torasso (BASF); Daniel Canónica, de Semillero Rosarito – único reconocido por INTA para la provisión de semillas para legumbres- ; los Ing. Norberto Lavatiatta, Hernán Filippa, Gabriel Filippa y el contador Olegario Tejedor (h), que están implantando legumbres en nuestra zona.

Oportunidad

El presidente de la Bolsa, doctor Eduardo González Kees abrió la reunión indicando los motivos que habían llevado a la institución a involucrarse en el mercado de legumbres y dejó en claro que éstas debían producirse como otros cultivos agrícolas para la región y para la consolidación y/o apertura de nuevos mercados externos.

“Tenemos la oportunidad de desarrollar la producción de legumbres de tal manera que sea una opción para el productor y no solamente una alternativa coyuntural por a las restricciones que se han impuesto para el trigo. Deben ser una herramienta más para el productor”, indicó González Kees.

Fue así como se fueron escuchando los distintos informes vinculados con tipos de legumbres y nichos de mercados para cada uno y se hizo especial hincapié en la necesidad tanto de fortalecer la genética como de concientizar al productor de que sólo implanten semilla certificada. Se dijo, en caso del garbanzo, “que hay suficiente semilla argentina por no que no es necesario importar simiente”.

Los representantes de las distintas sedes de INTA marcaron la conveniencia de adecuar el paquete tecnológico a la ubicación del lote y tipo de suelo y señalaron que por sus características, las legumbres requieren un manejo totalmente diferente al de los cultivos extensivos.

Se refirieron a las oportunidades de mercado cuando se logra un producto de calidad y pusieron el acento en optimizar la incorporación de valor en origen y señalaron que, en muchos aspectos, las legumbres deben seguir un camino en la producción parecido al del maní.

En el plano comercial se observó la conveniencia de ampliar la oferta de compradores y de institucionalizar más los precios y la forma de llevar adelante las operaciones.

Como corolario del rico intercambio que se dio en la reunión, se propuso la constitución de una comisión nacional de legumbres con sede en la Bolsa de Comercio de Santa Fe, pero con la idea de abordar el tema a nivel país.

De esta comisión participarán representantes de todos los sectores que intervienen para lograr una producción de calidad y una comercialización más institucionalizada, para lo cual se organizarán grupos de trabajo por temáticas, que lleven incluso a la formación de “un cluster”.

Se convino un nuevo encuentro a realizarse en la segunda quincena de febrero para el cual se invitará a más empresas comercializadoras de legumbres y a representantes de otros organismos nacionales como SENASA y el PROSAP.

Extrusadores que crecen

La Bolsa de Comercio también fue sede de una reunión de la que participaron representantes de la Cámara Industrial de Extrusado y Prensado de Santa Fe (entidad adherida a la institución bursátil); de la Cámara de Agroalimentación y Biocombustibles de Córdoba y técnicos de INTA Manfredi y Totoras.

El propósito del encuentro fue la redacción de una carta de intención para la integración de una federación de intercámaras dedicadas al agregado de valor en origen en cereales y oleaginosas en origen.

Por la cámara santafesina participaron los señores Walter Albrecht y Hugo Aliquati; por la de Córdoba, Juan Carlos Giaccone y Walter Edagardo Moretta; por INTA Manfredi, Cristiano Casini, Mario Bragachini, Fernando Gustarroz y Alejandro Saavedra y por INTA Totoras, José María Méndez.

Los técnicos del INTA destacaron que el organismo, al igual que lo hace en otras once cadenas, está apoyando el proceso de agregado de valor en origen. Por parte de los industriales, su intención es procurar una institucionalización del sector a nivel nacional.

 

 

 

Diversificación sojera

Si bien el primer eslabón de la cadena de valor es la obtención de expellers de soja por proceso de prensado, el propósito es que estas industrias avancen en otros productos para la alimentación animal y para uso comestible humano, como por ejemplo, harina micronizada de soja, harina de soja, sémola de soja y soja texturizada, productos que se pueden utilizar en chorizos, hamburguesas, salchichas y jamones, panificación, lácteos, pastas, sopas crema, entre otros.

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