27 de diciembre de 2011 10:33 AM
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Uruguay en la producción de lanas ultrafinas

En la producción de lanas superfinas y ultrafinas, Uruguay está logrando superar los materiales genéticos de excelencia provenientes de Nueva Zelanda y Australia.

El Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas (CRILU) entregó otros 33 carneros Merino Australiano a sus 53 consorciados.

Se trata de carneros que en promedio producen lanas por debajo de las 15,6 micras (ultrafinas) y al momento de la esquila pesaban 50 kilos, dieron 3,9 kilos de vellón y tenían un diámetro promedio de 15,5 micras. Son grandes, con mucha lana y además con un micronaje muy fino. 

El Consorcio está integrado por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), 53 consorciados y cinco peinadurías (Lanasur, Central Lanera Uruguaya, Engraw Exp. Imp. Co. SA, Lanas Trinidad y Tops Fray Marcos). 

Entre los 53 consorciados se entregan anualmente 1.000 dosis de semen de los carneros superiores que se detectan en las evaluaciones genéticas y que quedan dentro del núcleo, de forma que todos los productores puedan hacer uso de esa genética de elite que es la que está permitiendo producir en cada zafra vellones más finos.

Para Uruguay era impensable producir lanas por debajo de las 15 micras, porque durante años era un privilegio que solo podían darse Australia y otros fuertes productores.

“UNA FIRME REALIDAD”. Francisco Donagaray, presidente de CRILU, dijo que “en estas jornadas se mezclan emociones, una de orgullo por pertenecer a este grupo y de tener el privilegio de  seguir trabajando con los técnicos del INIA y con los criadores de merino, y además un agradecimiento a la vida por poder ver que algo que comenzamos hace 13 años, y por el cual nos agarramos nuestras buenas calenturas, que hemos peleado a brazo partido, hoy es una firme realidad”.

“Estamos orgullosos de que algo que se arrancó con mucho empuje se convirtió en algo tan serio, que va a cambiar la vida de muchos pequeños productores de la zona del basalto que dependen tanto de la oveja. De ese animal tan noble, que siempre lleva la culpa de todo, lleva la culpa de que la roben, de que la lana no valga, y muchas veces somos nosotros los que no tenemos los sistemas de producción adecuados para los campos que tenemos y por lo tanto nos convertimos en malos productores”, comentò.

“Hoy estamos más que agradecidos por poder ver que aportando nuestro granito de arena pudimos trabajar en conjunto con muchos productores con los que trabajamos de memoria, somos un equipo como el Barcelona jugamos de ojos cerrados”.

“Por otro lado el INIA con un grupo humano y técnico muy bueno, que vive para el CRILU, que vive para esto, le pone un cariño muy especial y a toda la gente de campo del “Glencoe”, además de un gran técnico como (Fabio) Montossi (del INIA) que no me canso de decir, si en futbol la figura central es Forlán, Fabio Montossi es el Forlán del equipo, es un hombre que conjuga varias facetas, un excelente amigo, una excelente persona, está las 24 horas al servicio de los productores, haciendo muchas veces un sacrificio personal para que estas cosas cristalicen”, dijo Donagaray agradecido.

“Lo vivido hoy aquí es el ejemplo que cuando se juntan productores con ganas de hacer las cosas, con técnicos del INIA con ganas de hacer cosas también, y el mercado nos da el espaldarazo, se logran estos objetivos de los que se habla poco, se habla mucho de producciones exóticas que tendrán su lugar, pero sería bueno que se les diera más importancia porque sin dudas que la tienen”, finalizó.

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