11 de enero de 2010 07:41 AM
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Aparece oruga que podría generar pérdidas en soja

La isoca medidora, una oruga que producirá las primeras defoliaciones de importancia sobre el cultivo de soja, inició su aparición en gran parte de Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos, según un informe del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Pergamino.

«Si bien todavía hay poblaciones bajas a moderadas, existe el riesgo de registrarse fuertes incrementos de medidora en el corto plazo, cuyo mayor o menor impacto en cada zona dependerá del desarrollo de la población del complejo de enemigos naturales», explicó un reciente informe del INTA.
El documento indica que entre los insectos benéficos que pelearán contra la «medidora» se cuenta especialmente la eficacia del microhimenóptero poliembriónico que la parasita.

Más allá de la efectividad del control biológico natural, esta especie defoliadora (come las hojas) es la que producirá los primeros daños de importancia sobre el cultivo de soja, en la región pampeana.

Tendrá «el mayor impacto fundamentalmente en situaciones puntuales o zonales donde la fauna benéfica no alcance a prosperar lo suficiente, o bien donde ésta sea drásticamente afectada por intervenciones químicas inadecuadas o incompatibles con su desarrollo», se explicó.

El ingeniero agrónomo Nicolás Iannone aclaró que esta defoliadora se encuentra asociada en muchas zonas a otro lepidóptero como la «bolillera», presente en la soja desde el arranque.

Una característica de esta campaña es que «las condiciones de alta humedad disponible a nivel de suelo y ambiente son muy favorables para el desarrollo de enemigos naturales. Tal es así que se registra una situación diametralmente opuesta a la ocurrida durante la pasada campaña sojera, en cuanto a la hoy generalizada y abundante presencia de enemigos naturales en el cultivo», sostuvo Iannone.

El experto añadió que «esta importante herramienta de control biológico natural estará trabajando para nosotros regulando los niveles de plagas que, de lo contrario, estarían presentes en mucha mayor cantidad».

Esta ayuda en el control de plagas de manera natural «y sin costo, podrá expresarse en cada lote siempre que los productores lo permitan».

Para lo cual es necesario, según Iannone evitar «en lo posible las intervenciones químicas que tengan alto impacto negativo sobre la fauna benéfica reduciendo drásticamente o eliminando sus poblaciones».

«Se encuentra ampliamente demostrado que las alternativas químicas con drástica acción sobre benéficos suelen producir una rápida resurgencia de la plaga controlada», advirtió.

También motiva la aparición de otras especies plaga debido a que su evolución ha sido favorecida por eliminación o supresión de la fauna benéfica.

«En contraposición, el uso de alternativas de control de defoliadoras que tengan un comportamiento «amigable» con los benéficos sería la postura técnica, y a la postre económica, más recomendable frente a las condiciones que caracterizan a la presente campaña».

Finalmente, el especialista recomendó para el caso de isocas medidoras «no apresurarse en la toma de decisión para el control de esta defoliadora ya que es muy susceptible al complejo de benéficos, si ésta se encuentra en sus primeros estadíos larvales».

Es decir las isocas menores a 1,5 centímetros en lotes de soja con altas poblaciones de enemigos naturales, tal vez sólo alcancen de 20, al llegar al estado adulto sólo entre dos y cuatro orugas.

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