2 de enero de 2012 00:28 AM
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Las claves que marcarán 2012

CHILE : Mayor tensión en las relaciones con Argentina, sequía en zonas productivas y destrabar el ingreso de exportaciones a países con los que hay TLC serán algunos de los temas que destacarán el año que comienza para el sector.

Movido vendrá este año para el agro. En el Congreso chocarán los grupos que están a favor y en contra de liberalizar el cultivo de transgénicos en Chile. La Fiscalía Nacional Económica nuevamente remecerá el statu quo agrícola, esta vez en el sector lácteo. Las relaciones con Argentina pueden alcanzar un punto álgido si prospera el lobby agrícola contra las importaciones trasandinas.

Y eso sólo por empezar, pues son varios los conflictos por resolver. La sequía que afecta a la zona centro norte pone en cuestión tanto la eficiencia en el uso del agua como la viabilidad del agro en zonas semidesérticas.

Eso sí, en términos prácticos, la principal duda a despejar estará en Teatinos 40. Al cierre de esta edición se produjo el historiado cambio en la conducción del Minagri.

Tras la salida de José Antonio Galilea, será importante conocer los énfasis de la nueva cabeza del Ministerio de Agricultura.

A continuación, algunas de las claves que remecerán el 2012 agrícola.

Sube la temperatura con Argentina

En círculos de la diplomacia chilena hay una máxima: no hay relación más importante que con Argentina. Los miles de kilómetros de frontera común obligan a tener un tacto único con ese país. Por eso la política, sin importar el gobierno de turno, ha sido apagar cualquier amenaza de conflicto.
El problema es que el agro varias veces ha tenido que pagar las consecuencias. Para enfrentar problemas locales, Argentina tradicionalmente echa mano a subsidios internos que distorsionan los precios de los bienes exportados.

Donde la situación luce más complicada es en la cadena maíz-carne de ave. Los precios artificialmente bajos del grano al otro lado de la cordillera hacen que los productores de carnes blancas en ese país trabajen con costos mucho menores que en Chile.

Este año puede ser el año en que la política comercial chilena cambie. La Sociedad Nacional de Agricultura apuntará su artillería pesada a ese fin. En los próximos días liberará un estudio que encargó a la consultora de Jorge Quiroz, el principal responsable del programa agrícola del Presidente Piñera, que demostraría el daño que produce la política argentina. Una de las conclusiones es que el costo de la materia prima para los productores argentinos de aves es un cuarto que para los chilenos. El objetivo del gremio es a que en 2012 se establezca una sobretasa arancelaria que impida una inundación de carnes blancas trasandinas.

Debido a la alta sintonía de la SNA con el Minagri en la actualidad, es probable que esa medida tenga eco en el Gobierno.

Eso sí, es de esperar una fuerte réplica trasandina y una ácida crítica interna, pues el sector de las aves está fuertemente cuestionado por la opinión pública. Habrá que ver como termina esta batalla.

Las travesuras de La Niña

El año pasado las lluvias en la zona central rondaron el 50% del promedio histórico. De hecho, ya son tres años de bajas precipitaciones en el corazón agrícola del país. A ello hay que sumar la creciente demanda de las empresas mineras por agua.

El resultado es que se vive uno de los momentos más críticos en abastecimiento de agua en las últimas cuatro décadas.

Y las noticias para 2012 no vienen buenas. Los últimos datos meteorológicos apuntan a una alta probabilidad de que a partir del segundo trimestre del año, se hagan sentir los efectos del fenómeno de La Niña. En términos simples, eso implica un otoño más frío y menos lluvioso que lo habitual.

Los embalses y tranques, que ya están en mínimos históricos, podrían sufrir una nueva caída.

“Ya hay productores que están podando al tronco paltos en el área norte de la V Región. La situación es muy complicada en La Ligua, Petorca, Cabildo y Quillota”, advierte Antonio Walker.

Mercados pesados

A pesar de que Chile se jacta de tener una vasta red de tratados de libre comercio, la realidad de las exportaciones agropecuarias muestra varios puntos negros que deberían enfrentarse en 2012.

Uno de los casos más importantes es el de México. Los conflictos para los exportadores en ese mercado se repiten. La agregaduría agrícola constantemente debe actuar frente a los rechazos de partidas de containers de fruta por parte de los inspectores sanitarios ubicados en los puertos.

La queja de los fruteros es que usualmente las barreras se terminan levantando tras la gestión diplomática, sin embargo, se pierde tiempo para comercializar.

La razón detrás sería el poder que ostentan los fruticultores locales frente a la  burocracia portuaria. 

Junto a México, la otra jaqueca para el agro es Corea del Sur. A pesar de que ya son siete años desde que se ratificó el TLC bilateral, los orientales han bloqueado el ingreso de varias frutas por la inexistencia de protocolos sanitarios para su importación.

Los fruticultores apuntan a que este año la Direcon y el Servicio Agrícola y Ganadero destraben el ingreso de arándanos, granadas y cerezas.

La Fiscalía ataca de nuevo

Pasó desapercibido ante los medios de comunicación. En diciembre, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) envió consultas a gremios lecheros de todo el país. El objetivo de la misiva fue pedirles antecedentes respecto de la relación entre Nestlé y Soprole, los dos principales poderes compradores del sector, y su injerencia en los precios pagados a los productores.

A comienzos de 2011, la planeada fusión de varias de las actividades productivas de esas dos empresas, que a nivel internacional trabajan como socias, generó tal rechazo político que Nestlé y Soprole optaron por desistir de su intento.

Poco antes de terminar diciembre, los gremios respondieron al requerimiento de la FNE.

Ni a los productores ni a las procesadoras se les escapó la acción. Después de todo, durante 2011 la fiscalía acusó de colusión a varias empresas productoras de carne de ave. Antes de dar ese golpe investigó por varios meses y en el más completo hermetismo ese rubro.

2012 apunta a ser el año en que la leche será el nuevo objetivo de la fiscalía.

Aluvión legislativo

En 2012 las autoridades del Minagri, oenegés y gremios agrícolas transitarán como nunca por la ruta que une Santiago con Valparaíso. Es que son varios los proyectos legales agrícolas que tendrá que visar el Congreso Nacional.

El más polémico de todos es el que permite el libre cultivo de alimentos transgénicos, un compromiso adquirido por la administración de Sebastián Piñera durante su campaña. Hasta ahora sólo se permite su producción con el objetivo de exportarlos y se prohíbe su consumo al interior del país. Mientras la SNA ha anunciado su apoyo a la modificación legislativa, pues argumenta que ayudará a mejorar la competitividad del sector, las ONG ambientalistas se han opuesto radicalmente a una ampliación. De hecho, estas últimas apuestan a usar la ventana de discusión parlamentaria para aumentar las exigencias de producción e información a los consumidores.

Otro punto de conflicto será el proyecto de Ley de Muestras y Contramuestras. Favorecido por el Minagri y por los productores de trigo, enfrenta el rechazo de los molineros. Su argumentación es que encarecerá la comercialización de la harina y, por ende, del pan, por lo que dañaría el bolsillo de los consumidores.

Finalmente, el Minagri debería promover durante este año su propuesta para modernizar la Comisión Antidistorsiones. Los dos objetivos centrales son la agilización del procedimiento, que ahora puede arrastrarse por más de un año, y que se transforme en un organismo eminentemente técnico y no político como en la actualidad.

¿Se sentirá la crisis?

El cierre del año pasado trajo noticias negativas sobre la economía europea. Los especuladores comenzaron a atacar al euro. En el agro esas noticias se siguen con especial interés. El Viejo Continente es el segundo mercado más importante para las exportaciones agroalimentarias nacionales. En casos como el kiwi, por lejos, es el principal destino.

Mientras tanto, la economía de Estados Unidos da señales mixtas respecto de su salud.

La pregunta que ronda en el agro es si se repetirá el efecto provocado por la crisis de 2008. En esa ocasión las exportaciones se resintieron fuertemente.

Los optimistas apuestan que este año no se verán mayores problemas. Su argumento es que Asia presenta una demanda creciente por alimentos. De hecho, eso explicaría el actual alto precio de los cereales, carnes y lácteos. Habrá que ver si los optimistas o los pesimistas tendrán la razón en 2012.

Nueva institucionalidad

Estuvo en los discursos de Jaime Campos y Álvaro Rojas bosquejó su diseño. Varios ministros han flirteado con la idea de dar nacimiento al Ministerio de la Agricultura y la Alimentación. El objetivo es que el Minagri salga de su foco en la producción primaria y se haga cargo de todo el circuito alimentario chileno.

Este año, por primera vez, podría haber un avance concreto en ese proyecto. El paso en cuestión es el potenciamiento de la Agencia Chilena para la Inocuidad Alimentaria (Achipia). El organismo nació con la misión de asesorar a la Presidencia de la República en las materias de seguridad de los alimentos.

La opción de la actual administración de La Moneda fue darle un poder real y no sólo simbólico. La dependencia de la Achipia pasó al Minagri. Lo que quedó pendiente para 2012 es modificar las leyes y reglamentos necesarios para dotarla de la capacidad para inmiscuirse en la labor de dos “pesos pesados” de la burocracia alimentaria: el Ministerio de Salud y el SAG.

Las autoridades del Minagri aseguran que este año lograrán que la Achipia se consolide como un organismo con poder real. Veremos qué sucede en los 366 días, de este año bisiesto.

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