3 de enero de 2012 12:28 PM
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¿Cuál es la real gravedad de la sequia?

En algunas zonas, el maiz tiene pérdidas de cierta importancia. "Alrededor de 30%/40%, viendo el estado de las plantas, y ya es un estado irreversible".

“Este déficit de precipitaciones y variaciones de precipitaciones tiene dos gravedades. Primero las hectáreas aún sin sembrar. Se estima que quedan 4 millones y pico de soja, entre restos de primera, atrasados, y de segunda; y 950.000 de maíz. Segundo, lo sembrado, especialmente lo referido a maíz, en algunas zonas tiene pérdidas de cierta importancia. Alrededor de 30%/40%, viendo el estado de las plantas, y ya es un estado irreversible. Quizás se pueda cortar con alguna lluvia pero si sigue sin llover estas pérdidas van a seguir acumulándose”, dijo Nestor Niell, de Intagro.

“Ya hay lugares en que, sin ser la mayoría, está aplicando los cuadros de maíz para hacer reserva de forraje. Con lo cual es muy importante no sólo lo que no está sembrado en el área de cultivos, sino también que los pronósticos no son demasiado buenos. Todo el mundo decía que viene la “niña” pero hasta que uno no la ve la siembra no se da cuenta por donde tiene su efecto. Yo creo que la situación es bastante grave”, sostuvo.

El especialista también indicó que “Este es un país que adolece importantemente de cifras o información en cuanto a áreas sembradas y a veces en cuanto al estado de los cultivos. Yo te diría que la bolsa de cereales de Buenos Aires es una de las que más avanzo en los últimos años en cuanto a profesionalizar el tema de las estimaciones, y todavía nos falta mucho para llegar al sumun. Hay toda una concepción en cuanto a la gente que hace estimaciones de que hay que tener mucho cuidado y ser muy conservador: ‘si viene la sequía no bajemos de golpe’, ‘no creemos alarmas’, etcétera. Y otro punto es que hay falencias en cuanto al tecnicismo con el que se hacen las estimaciones, además de la información o el input que se le pone a ese esquema de estimaciones. En la Argentina normal no se nota tanto pero cuando aparece anormalidad como esta sequía empieza a doler y a hacer ruido”.

Asimismo, evaluó que van 4/5 años de convivir con este “pésimo” sistema, que no sólo afecta a los productores sino a la cadena comercial también. “Antes la cadena tenía oposición de intereses y ahora tiene de sentimientos. En consecuencia, es tan malo lo que sufrimos estos años que da la sensación de ser mejoradora de lo que tenemos. Por eso por ahí nos conformamos con decir que es un poco mejor pero sin dudas no es lo ideal ni lo que siempre aspiramos en materia de comercio granario, donde la Argentina siempre tuvo un galardón de ser un país donde había una buena libertad o manejo comercial dejando de lado las intervenciones”, siguió en dialogo con Radio Colonia.

“El sistema nuevo no sabemos cuál va a ser, y el que nos tiene acostumbrados planteaba lo siguiente: siempre estaba la base de la defensa o la reserva en la ecuación de la mesa de los argentinos y, a título de ejemplo, se decía de reservar el 40% de la cosecha para la mesa de los argentinos y el 60% restante que tenga una libre comercialización como era históricamente en la Argentina. Por eso se proponía de crear una comisión de evaluación de cuánto era la cosecha y de ahí sacar el porcentaje necesario para la mesa de los argentinos. Inclusive ver esa mesa cuánto requería porque por ahí se escucha que se necesita 7 millones de trigo y que yo sepa con 5/6 millones no se necesita más. Por eso el tema es de determinar cuánto se reserva sensatamente, creando una comisión en la cual necesariamente tienen que estar las entidades de la producción, que hasta aquí han estado alejadas en todas esas mesas de maíz o de trigo que se hacían en la Secretaría de Comercio. El remanente, el 60% restante, se deja con libre comercialización. ¿Qué implica esto? Que cada señor puede exportarlo de la forma que quiere, con libertad”.

Para terminar, dijo que “en todo esto la convicción que yo tengo es de que empecemos a andar y a mejorar sino nos van a tener entretenidos con un sistema ideal que nunca va a salir y vamos seguir conviviendo con este status quo donde el productor se pierde US$ 50/60 por tonelada que se lo queda uno u otro eslabón comercial pero que este no lo recibe, y ahí si en algún momento va a pasar como paso en la ganadería o el trigo donde no se siembra más trigo y se busca otras alternativas. Mi sensación es que hagamos alguna cosa mejoradora y vayamos viendo cómo seguimos mejorando porque el sistema ideal nunca va a poder salir en la visión de lo que cada uno tiene de un sistema ideal”.

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