11 de enero de 2010 21:49 PM
Imprimir

Chile   –   Lo que necesita el agro del nuevo gobierno

Definir una política de tipo de cambio que dé estabilidad de largo plazo.

Juan Sutil Presidente Empresas Sutil  La carrera presidencial llega a la esperada definición final. Más allá del ganador, a mi juicio el sector agrícola requiere que el próximo gobierno se preocupe al menos de cinco grandes materias, indispensables para dar un nuevo salto productivo y exportador:El sector en su conjunto necesita una política exportadora que permita lograr el anhelo de trasformar realmente a Chile en una potencia agroalimentaria. Ello se traduce en definir una política de tipo de cambio que dé estabilidad de largo plazo, entendiendo que ésta debe ser consecuente con los fundamentos de las bases de la economía nacional y mundial, ajena a la especulación y vaivenes, como los que hemos tenido en el pasado, en que vemos un dólar de $420 a $650, luego vuelta a los $490 y hoy día flotando sobre los $ 505. Estimo que debe ser una política que dé un marco de referencia y logre impulsar el desarrollo exportador sin ser alterada por medidas de la autoridad, como ocurrió con la liquidación de dólares del Banco Central el año pasado, o bien, por un mercado especulador.Adicionalmente, apoyar con una imagen país efectiva que favorezca este desarrollo exportador, que se trasforme en hechos y no en meras palabras como es en la actualidad.En materia de agricultura tradicional, principalmente cereales, carne y leche, Chile requiere implementar una política que sustente su producción interna y que permita corregir las distorsiones de aquellos subsidios que otorgan al sector agrícola los países desarrollados. Ello es simple de implementar, debido a que son pesquisables los subsidios que otorga la Comunidad Económica Europea o bien otros países desarrollados o aquellas distorsiones que se ven en la política agrícola argentina, que no permiten competir de igual a igual, como ha ocurrido con las diferentes políticas de retención a las exportaciones argentinas, que diferencian los bienes primarios de aquellos con algún grado de valor agregado. Ello genera una distorsión de alto impacto en las harinas de trigo, maíz y proteicas o bien en los derivados de la leche.Otra gran medida es una política crediticia acorde con las necesidades y plazos del sector, que no existe en el sistema financiero, dejando al sector en franca desventaja con nuestros competidores.Finalmente, una política de capacitación y desarrollo del sector campesino, que aporte un real apoyo a su desarrollo y que no sea asistencial o política, como lo es en la actualidad.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *