11 de enero de 2010 21:50 PM
Imprimir

Chile  –   Las nuevas exigencias a la industria del cerdo

Experto español destaca alto desarrollo alcanzado por Chile en el manejo de desechos.

Los consumidores globales ya no se conforman con comer productos sanos. También quieren que en todo el proceso productivo se respete el medio ambiente y el bienestar animal. Para una industria como la de las carnes blancas, una de las más dinámicas en Chile, estas tendencias tienen especial interés. La producción toca precisamente los temas que hoy por hoy dominan la agenda medioambiental internacional. Porque de cómo se maneje tiene directo impacto en la calidad de las aguas, en los gases invernadero o en la huella de carbono.Manuel Bigeriego es especialista en estos temas y trabaja en la dirección general de Ganadería del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino de España, país en el que la crianza intensiva de cerdos es una de las actividades pecuarias más importantes. De hecho, España es el segundo productor europeo, detrás de Alemania, con 2,5 millones de madres. Recientemente, visitó Chile, invitado por APA y Asprocer, y junto con mostrar lo que pasa en Europa, comentó como se maneja la producción nacional.En Chile, de 2003 a la fecha -cuando Bigeriego vino por primera vez- el número de cerdos ha crecido en cerca de 30% y ya llega a 200 mil madres. El experto reconoce que este sector ha experimentado cambios importantes, en especial en el uso de tecnología avanzada para el tratamiento de purines. Sin embargo, esa es un área en la que Chile puede aprovechar mejor esos desechos."Aunque España tiene diez veces más cerdos que Chile, en general, no tiene problemas para valorizar los purines, como fertilizantes, de acuerdo con la Directiva de Nitratos a nivel europeo", comenta el experto. A nivel europeo, la primera opción es usar los purines como abono orgánico-mineral."Ni los purines ni los estiércoles (guanos) son considerados residuos en Europa. Ello fue establecido por el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, en septiembre de 2005. Dicha sentencia estableció que los estiércoles y purines no son residuos cuando se aplican como abonos en terrenos, ni tampoco las instalaciones de almacenamiento, ni su uso en tierras distintas al predio donde son producidos, y que la norma medioambiental aplicable a nivel europeo es la Directiva de Nitratos. Ello no concuerda con la denominación que tiene Chile que los considera residuos industriales líquidos (riles)", señala Bigeriego.-En Chile los planteles porcinos deben procesar estos residuos.-Se ha producido en los últimos años un espectacular salto cualitativo en Chile, con la implantación generalizada de procesos de tratamiento que complementan la biodigestión de purines con sistemas de tratamiento de nitrógeno o el uso de filtros de lombrices; a eso se une el tratamiento previo de separación sólido-líquido, que elimina del purín la fracción sólida para alimentación de rumiantes.Si a estos tratamientos se agrega la baja carga de ganado porcino, se puede asegurar que la aplicación de dichos efluentes con el agua de riego no va a tener incidencia en la contaminación de aguas subterráneas.-¿Cuáles son las magnitudes de inversión que realizan los porcicultores españoles y europeos respecto de Chile?-La primera opción a nivel europeo es el uso de los purines como abono orgánico-mineral. En general, es el único procedimiento para la gestión de los purines. Los sistemas complejos de tratamiento, tan implantados en Chile, no se utilizan en el caso de los ganaderos europeos, por sus elevados costos. Solamente está generalizado el uso de tamices para la separación sólido-líquida del purín, como paso previo a su valorización agrícola.Las tecnologías complejas de tratamiento de purines se implantan cuando existe una vía de financiación complementaria. Por ejemplo, en España se obtienen ingresos por la venta de electricidad procedente del tratamiento de los purines por cogeneración.-¿El manejo medioambiental de la industria de carnes blancas chilenas está acorde con los parámetros internacionales, en especial en temas como la huella de carbono?-En primer lugar, el uso de la huella de carbono como sistema para cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero no es oficial todavía en la UE. Se han iniciado estudios para elaborar un documento, con el objeto de consensuar una metodología de cálculo armonizada común.Segundo, el sector porcino en Chile tiene un alto grado de tecnificación en el tratamiento de purines, muy superior al de los países miembros de la UE y se puede decir, sin equivocarse, que también a nivel mundial. Además, el sistema de manejo, a diferencia de lo que ocurre en la UE, tiene reducidos índices de emisiones de metano, lo que incidirá favorablemente en las emisiones del capítulo "Gestión de Estiércoles" del Inventario de Gases de Efecto Invernadero chileno. Impacto en el calentamiento global -Dado que Chile todavía no esta obligado por el Protocolo de Kyoto a declarar sus emisiones de gases de efecto invernadero, no cuenta con información reciente y detallada sobre esta materia. No obstante, se puede reseñar que las emisiones de GEI del sector agrario de la Unión Europea, incluidas agricultura y ganadería, son el 9,2 por ciento del total. Estos datos deben servirnos para clarificar que la agricultura, y especialmente la ganadería, no son los sectores con mayor incidencia en el cambio climático y el calentamiento global. También hay que resaltar que para el caso de España, y siempre hablando del sector agrario, la "gestión de estiércoles" representa el 2,67% de las emisiones totales. Las referidas emisiones proceden en casi su totalidad de los purines de porcino, debido a las condiciones anaeróbicas de almacenamiento. Las nuevas tendencias en Europa -A partir de 2012, con el fin del protocolo de Kyoto, entrará en vigor un nuevo protocolo que afectará a todos los países, por lo que sería aconsejable iniciar estudios para elaborar inventarios de GEI (emisiones de gases de efecto invernadero) de la agricultura chilena, tanto del sector agrícola como ganadero. Éstos deberán tener en cuenta las particularidades de su producción, ya que, como se ha manifestado, posee significativas diferencias respecto de los sistemas usados en la UE. Uno de los actuales temas de debate es la posibilidad de hacer obligatorias las Mejores Técnicas Disponibles (MTD,s) en todos los sectores; no obstante, si al final se aprueban tendrán repercusión en los costos de producción. Se deberá complementar  con programas de financiación que permitan la viabilidad económica de las explotaciones.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *