7 de enero de 2012 12:32 PM
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Advierten sobre presencia de tizón en el garbanzo

En 2011 se detectaron en Córdoba varios focos de la enfermedad.

El garbanzo se ha incorporado al sistema productivo de la región pampeana como una alternativa de cultivo invernal. Como en todas las especies, su difusión requiere la generación de información local para optimizar la producción. La sanidad del cultivo no es la excepción y es de suma importancia tener en cuenta algunos aspectos relevantes para su manejo.

Si bien el cultivo ya lleva algunos años de producción en la zona centro norte de la provincia de Córdoba, las enfermedades foliares, en general, no tuvieron una gran difusión.

Sin embargo, acompañando al aumento del área sembrada, este año se detectaron en la zona importantes focos de una de las enfermedades más problemáticas para el cultivo de garbanzo a nivel mundial.

 

Durante noviembre, en lotes en avanzado estado reproductivo, aparecieron manchas muy particulares que hicieron sospechar un desenlace extremadamente complicado.

Hasta el momento no había reportes en el país de la presencia de la enfermedad más destructiva del cultivo en el mundo: la rabia o tizón.

Por esta razón, se hicieron todos los estudios necesarios para confirmar que estábamos presenciando el desembarco del problema en nuestro territorio. Esto implica cambiar rotundamente el enfoque del manejo sanitario del cultivo para los próximos años.

Manejo. En primer lugar, es necesario conocer que la enfermedad se transmite por semillas, por lo que será de suma importancia para la próxima campaña, hacer análisis sanitarios de los lotes que tengan este destino.

Este análisis debería aplicarse a todos los lotes de semilla ya que, debido al desconocimiento de la enfermedad, es posible que haya pasado inadvertida en el campo.

Por otra parte, la persistencia del inóculo en el rastrojo obligará a tener una estrategia de rotación particular, esperando la degradación total de los mismos antes de volver a implantar garbanzo en el lote.

En cuanto a la protección del cultivo, el primer paso será un monitoreo exhaustivo y permanente de los lotes para detectar los primeros síntomas. Ante la duda, se recomienda consultar con los especialistas ya que es importante el diagnóstico correcto de la enfermedad para definir la correcta aplicación de fungicidas foliares.

La presencia del tizón se ha registrado no sólo en la provincia de Córdoba, sino que está actualmente afectando lotes en la provincia de Buenos Aires, lo que deja a las claras que la problemática está instalada en el país.

Gloria Viotti  : Ingeniera agrónoma M. Sc, directora técnica de Laboratorio Agroplant.

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