9 de enero de 2012 10:57 AM
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LENGUA AZUL

La enfermedad se caracteriza por producir procesos febriles con inflamación catarral en las mucosas respiratorias y digestivas, inflación en las bandas coronarias y láminas sensibles de las pezuñas. El agente causal pertenece a la familia Reoviridae, del género Orbivirus, al que también pertenece el virus de la enfermedad epizoótica hemorrágica de los venados y el virus ibaraki, El primer signo clínico de la enfermedad es un aumento de la temperatura entre 40,6 y 41,7 °C.

En Venezuela no se ha aislado el virus causante de la lengua azul, los signos clínicos de la enfermedad no han sido reportados, lo que sugiere que el virus causante de la lengua azul que circula en Venezuela es poco virulento. Los síntomas clínicos en los bovinos son similares a los de los ovinos y se presentan en animales susceptibles o que han sido expuestos a subtipos diferentes. Los signos aparecen de 10 a 12 días postexposición. La enfermedad de la lengua azul puede ser confundida con muchas otras enfermedades virales.

La vacunas inactivadas para la lengua azul se encuentran en fase experimental. El control de vectores no es una medida eficaz para minimizar brotes, pero el manejo de los cuerpos de agua, aspersión de insecticidas y larvicidas en sitios de reproducción y baños a los animales con repelentes de insectos han brindado mejorías.

Introducción

La lengua azul (LA) es una enfermedad infecciosa no contagiosa, de etiología viral que afecta a los ovinos, caprinos, bovinos y a algunos rumiantes silvestres. Es transmitida principalmente por picaduras de insectos artrópodos hematófagos del género Culicoides (jejenes).

La enfermedad se caracteriza por producir procesos febriles con inflamación catarral en las mucosas respiratorias y digestivas, inflamación en las bandas coronarias y láminas sensibles de las pezuñas, así como también degeneración muscular.

En la hembra gestante produce placentitis, abortos y malformaciones congénitas. En el macho, infertilidad temporal con debilidad y emanación que dan lugar a una convalescencia prolongada y consierables pérdidas en la productividad.

Los animales adultos que se recuperan de la infección, generalmente desarrollan inmunidad únicamente a la cepa del virus responsable de la misma, y hasta donde se ha determinado no son portadores del agente causal.

Etiología

El agente causal pertenece a la familia Reoviridae, del género Orbivirus, al que también pertenecen el virus de la enfermedad epizoótica hemorrágica de los venados y el virus ibaraki. Los orbivirus tienen un genoma formado por diez segmentos de ARN de doble cadena. Se han identificado en el mundo 24 serotipos de lengua azul.

Hospederos y transmisión

El virus de la lengua azul ha sido aislado en ovinos, bovinos, caprinos, venado de cola blanca y en otros rumiantes silvestres. En Estados Unidos de América la transmisión se realiza por un único vector artrópodo (Culicoides variipennis) y en el Subtrópico y el Caribe por el C. insignes y el C. pussilus. Este último vector se extiende hasta la región de Brasil y Ecuador. En Venezuela no se ha aislado el virus causante de la lengua azul.

Estudios realizados en el Laboratorio de Arbovirus del Instituto de Investigaciones Veterinarias (IIV) del Fondo Nacional de Investigaciones Agropecuarias (FONAIAP), demostraron que la lengua azul tiene una alta seropositividad en bovinos y ovinos, y que está ampliamente distribuida en las distintas entidades del país. Sin embargo, los signos clínicos de la enfermedad no han sido reportados, lo que sugiere que el virus causante de la lengua azul que circula en Venezuela es poco virulento. Actualmente se están diseñando modelos experimentales para realizar intentos de aislamiento del virus.

Algunos de los vectores identificados son los mismos del área del Caribe. Se supone que estos vectores sean los posibles transmisores del virus en el país. Ha sido comprobada la transmisión vertical de vacas gestantes a su becerro en el útero y también los toros infectados transmiten el virus por medio del semen.

Período de incubación y signos clínicos

La duración del período de incubación en ovejos es de siete a diez días y en bovinos de 40 días y más. En bovinos, los síntomas clínicos no son frecuentes. No todas las cepas de lengua azul que infectan a los ovinos pueden causar los signos clínicos de la enfermedad. En hatos con presencia de la enfermedad, el rebaño puede mostrar evidencia clínica hasta de 30 %, la morbilidad puede alcanzar 80 % y 50 % la mortalidad.

El primer signo clínico de la enfermedad es un aumento de la temperatura entre 40,6 a 41,7 ° C. La fiebre se inicia de siete a ocho días posterior a la infección y pueden prolongarse de cuatro a 12 días. Posteriormente, a las 24 horas después del incremento de la temperatura se desarrolla una salivación excesiva y espumación en la boca.

Al inicio se observa un exudado nasal seroso, que luego se seca y adhiere a los orificios nasales en forma de costra. En la mucosa bucal se observan úlceras y erosiones. En la superficie de la lengua, así como en el rodete dental, las úlceras se cubren de tejido necrótico color grisáceo. En esta fase la lengua se encuentra cianótica y se torna de color azul, de ahí la denominación de la enfermedad.

La cabeza y el cuello pueden presentar edema. El vómito se presenta frecuentemente. En estas condiciones el animal puede morir de neumonía por aspiración. Las bandas coronarias de las pezuñas están hiperémicas y dolorosas y hasta puede ocurrir el desprendimiento del casco. Esto ocasiona una fuerte cojera, rechazan el caminar y se mantienen parados con el lomo arqueado. En animales severamente afectados ocurre debilidad, depresión, pérdida de peso y muerte. Las hembras infectadas pueden abortar o parir ovejos deformes. Los animales que se recuperan de la enfermedad presentan ruptura de la lana.

En los bovinos, los síntomas clínicos no son frecuentes. En su fase primaria es una infección inaparente en la mayoría de los casos. En brotes de lengua azul el rebaño afectado puede mostrar signos clínicos menores a 5%. La mortalidad también es baja, con una tasa de fatalidad menor de 5 por ciento.

Los síntomas clínicos en los bovinos son similares a los de los ovinos y se presentan en animales susceptibles o que han sido expuestos a subtipos diferentes. Los signos aparecen de 10 a 12 días postexposición. Hay hiperemia leve en la cavidad bucal y en las bandas coronarias. Se presentan vesículas y ulceraciones en la mucosa bucal, rodete dentario, dientes incisivos y en la punta de la lengua y pezones. El pelo se ve hirsuto y apelmasado. Las patas presentan coronitis y laminitis que conllevan a la pododermatitis y a la cojera.

Los toros enfermos se vuelven estériles temporalmente y al recuperarse normalizan la producción de esperma y pueden servir vacas del rebaño. Las hembras gestantes, enfermas, pueden sufrir reabsorciones, muerte fetal, abortos o teratogénesis. Las infecciones fetales suceden entre la mitad del primer tercio de la preñez y comienzos del segundo.

Patogénesis

El virus de la lengua azul replica en células hematopoyéticas y de los vasos sanguíneos. La destrucción de estas células ocasiona las hemorragias e inflamaciones que generalmente se observan en el animal.

Diagnóstico

El diagnóstico clínico de la enfermedad en ovejas no representa un problema, pero el diagnósito en bovinos es más difícil. La enfermedad de la lengua azul puede ser confundida con enfermedad vesicular, diarrea viral bovina, rinotraqueitis infecciosa bovina, fiebre catarral maligna, fiebre aftosa, parainfluenza-3 y ectima contagioso.

El signo de patología macroscópica postmorten más importante es la presencia de hemorragias en la base dela arteria pulmonar. El virus de la lengua azul es difícil de aislar en el laboratorio. Las muestras que se prefieren para aislamiento viral son: sangre heparinizada estéril de animales enfermos en fase aguda; bazo, médula ósea, encéfalo y pulmón de animales muertos. Las muestras deben estar refrigeradas, pero no congeladas.

Los aislamientos se realizan preferentemente en huevos embrionados de 11 días de edad y luego se adapta a cultivos celulares. El virus se identifica por técnica de anticuerpos fluorescentes.

Las pruebas serológicas utilizadas para la detección de anticuerpos son:

  1. Prueba de fijación de complemento directo modificada.

  2. Prueba de inmunodifusión en gel de agar (esta prueba cruza con enfermedad epizoótica hemorrágica).

  3. Prueba de ELISA (específica para la lengua azul).

  4. Prueba de seroneutralización en reducción de placas (utilizada para identificar serotipos).

  5. Prueba de anticuerpos fluorescentes.

  6. Prueba de hemólisis en gel (para diferenciar de enfermedad hemorrágica).

El Laboratorio de Arbovirus del Instituto de Investigaciones Veterinarias utiliza para el diagnóstico serológico rutinario, la prueba de inmunodifusión en gel-agar. Esta prueba es bastante sensible, pero poco específica.

Los ensayos con la prueba ELISA competitiva se iniciaron en el período 1995-1996. De un total de 1,51 sueros bovinos estudiados 95 % resultaron positivos a la lengua azul. Los resultados sugieren que en el país circula el virus de la lengua azul y no otros arbovirus, como la enfermedad epizoótica hemorrágica e ibaraki.

Se han realizado pocos intentos de aislamiento del virus de la lengua azul en huevos embrionados y sangre heparinizada. Los resultados no han sido satisfactorios; sin embargo, se espera establecer hatos o fincas centinelas con rebaños que presenten síntomas compatibles con la lengua azul, para obtener de esa manera muestras oportunas, adecuadas y estériles para realizar el aislamiento del virus.

Inmunidad y control

La prevención por vacunación es necesaria donde los virus de la lengua azul son enzoóticos; sin embargo, es necesario tener presente el tipo de vacuna que se está aplicando en el área. Las vacunas atenuadas disponibles para el control de la lengua azul tienen varios inconvenientes. Las mismas han sido asociadas con muerte fetal y anormalidades cerebrales en ovejas. El uso de varios serotipos en la vacuna puede causar regresión del virus vacunal a virulento y su transmisión por vectores.

Las vacunas inactivadas para la lengua azul se encuentran en fase experimental. El control de vectores no es una medida muy eficaz para minimizar brotes, pero el manejo de los cuerpos de agua, aspersión de insecticidas y larvicidas en sitios de reproducción y baños a los animales con repelentes de insectos, han brindado mejorías. A los animales importados, de alto valor genético, se les debe realizar descarte de la lengua azul tanto en suero como en semen.

Tratamiento

No existe tratamiento para infección por el virus de la lengua azul. Lo recomendable es evitar el estrés de los animales y aplicar antibióticos de amplio espectro, para evitar infecciones secundarias una vez que aparecen los síntomas de la enfermedad.

Impacto económico

En el país no se han cuantificado las pérdidas económicas ocasionadas por la lengua azul, pero se supone que éstas deben ser cuantiosas por la presencia de abortos y pérdida progresiva del peso en los rebaños afectados. No existe legislación específica para prevenir, controlar o erradicar la enfermedad.

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Nelson Pérez, Mayra Hidalgo, Gladys Medina, Noris Plaza. Investigadores CENIAP
Irineo Matheus: Técnico Asociado a la investigación CENIAP

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