9 de enero de 2012 22:34 PM
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Lo que deben considerar los agricultores afectados por los incendios para habilitar sus cultivos

CHILE : Evaluar las especies frutales que son rentables o apropiadas para obtener un mejor rendimiento. Recurir a los instrumentos de recuperación de suelos y adoptar medidas que eviten su erosión, son algunos de los factores que los expertos recomiendan considerar.

La desgracia del incendio ya pasó y ahora hay que buscar el lado positivo y aprovechar de hacer rectificaciones y mejoras, utilizando los instrumentos especiales de apoyo con que contarán los agricultores afectados para reconstruir sus sistemas productivos.

Expertos del Campus Chillán de la Universidad de Concepción entregaron valiosos consejos para esta etapa, como por ejemplo revisar bien las variedades de cerezos y nogales con que se van a replantar los huertos arrasados por el fuego, o aprovechar el instrumento vigente de recuperación de suelos degradados, para tomar medidas que eviten la erosión en predios que han quedado expuestos y sin protección ante este efecto.

El académico Alejandro Venegas, especialista en frutales, señala que para la zona de Coyanco, Queime y otros  sectores de Quillón y Ránquil donde se quemaron más de 250 hectáreas de cerezos y un número muy inferior de superficie de nogales, es bueno replantar las mismas especies, ya que resultan rentables y se dan muy bien en este clima. Quizás, recomienda, es momento de replantearse respecto a los nuevos huertos cereceros con variedades más tardías lo que evita problemas con las lluvias y ofrece un producto que tiene ventajas comparativas para la venta cuando este frutal ya comienza  a escasear.

Afirma que es bueno analizar las ventajas de variedades como los cerezos Lapins o Sweet Heart y en nogales continuar con las variedades Serr y Chandler, que se adaptan bien a la zona.

El académico señala que en estos momentos es determinante ver el real efecto que causó el fuego en las plantas. Si sólo resultaron chamuscadas, estas pueden volver a brotar, especialmente en el caso del cerezo, ya que tiene madera más dura que el nogal. Si el fuego afectó a los troncos, es mejor replantar, “Aunque hay que ver caso a caso”. De todas formas los árboles dañados, van a requerir de una temporada para recuperarse y volver a ser productivos.

“En este momento para los árboles que se salvaron del fuego es necesario mantener el riego, ya que producto del fuego y las altas temperaturas hay una sequedad extrema en la zona”, manifiesta Alejandro Venegas.

Alternativa nueva

El académico experto en suelos Erick Sagal, estima que quizás en la pequeña agricultura es momento de ver nuevas alternativas productivas, como es el caso de la “Agroforestación”, aprovechando los bosques de pequeños productores que resultaron calcinados. El sistema consiste en plantaciones de baja densidad de árboles que permite hacer agricultura en forma paralela. Hasta aquí se había hablado de este tema, pero sólo con siembras de cereales y praderas, para sistema silvopastoriles en el último caso. Pero nace una alternativa interesante que es hacer agroforestería con berries.

“La última semana de enero estará en la zona un profesor norteamericano, que es especialista en el tema. No hay que olvidar que en su país en el sotobosque, que es el bosque bajo, se da en forma natural el arándano. Con la Seremi de Agricultura, Agronomía y Forestal, estamos viendo la creación de un Centro de Agroforestería en Arauco, que podría ocuparse de este tema. Reitero que esto es una alternativa que se ve como especial para la pequeña agricultura”, señala Sagal y agrega que a fin de mes habrá un curso sobre este tema en Concepción.

Urgencia

Por lo pronto Erick Sagal recomienda dejar los residuos vegetales en el suelo, esparcidos y aplicar tecnología para evitar la erosión  en los suelos quemados que quedaron desprotegidos. Se puede aplicar empastadas, zanjas de infiltración y otras prácticas de conservación de suelos que cuentan con subsidio estatal, señala.

El académico estima que  con tecnología apropiada puede convivir en la zona incendiada la fruticultura, con la agroforestería y las plantaciones forestales sin problemas, y que momentos como el actual, son buenos para los cambios. Sobre el efecto del fuego en el suelo, señala que si se logra evitar la erosión, la población microbiana y la tierra se recupera en el corto plazo.

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