10 de enero de 2012 00:52 AM
Imprimir

Diez conceptos básicos a tener en cuenta en la negociación de la reforma de la PAC

ESPAÑA : La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) resume aquí, mediante diez conceptos básicos, los principios que en opinión de los pequeños y medianos agricultores y ganaderos españoles deben ser tenidos en cuenta en el proceso de negociación de la reforma de la Política Agraria Común (PAC).
  1. Presupuesto suficiente: La única y primera política común de la UE necesita un presupuesto suficiente, al menos se debe mantener el presupuesto actual. La actual PAC cuesta a cada ciudadano de la UE 30 céntimos de euro al día. Parece razonable su coste si se analizan los beneficios que conlleva.
  1. Estabilidad del marco regulatorio: Prácticamente acabamos de “sufrir” una reforma de la PAC (el llamado ‘Chequeo Médico’), antes tuvimos la reforma intermedia, la agenda 2000, la reforma del 92… y ya nos encontramos inmersos en la reforma más allá del 2013 ¿Qué actividad productiva en nuestro país admitiría tantos cambios en la regulación de su quehacer diario? Necesitamos estabilidad, sobre la base de ser reconocidos como sector estratégico.
  1. Puesta en valor del modelo de producción europeo: Las normas que conforman el modelo de producción definido por la PAC garantizan un elevado nivel de seguridad y calidad alimentaria en toda la Unión Europea, el máximo nivel de bienestar animal y de respeto medioambiental, por lo que Europa es y debe seguir siendo una referencia para los modelos de producción y seguridad en países terceros.
  1. Fortalecimiento de la posición del agricultor en la cadena de valor: Para ello es necesario disponer de la posibilidad de negociar, en el seno de las Organizaciones Interprofesionales, las condiciones de los contratos de los productos agrarios.
  1. Mecanismos de gestión de mercado públicos, ágiles, eficaces y suficientes para hacer frente a las situaciones críticas. Extender los mecanismos de regulación actualmente existentes a aquellos sectores que lo demanden. Es preciso revisar los mecanismos de desencadenamiento de los instrumentos de gestión de mercados de modo que no sólo se tenga en cuenta el precio de mercado sino también los costes de producción. Y todo ello para garantizar la renta de los agricultores y unos precios razonables a los consumidores. Un mercado sin reglas especula y maximiza su beneficio a costa de la producción y de los consumidores.
  1. Consideración de la diversidad agrícola de toda la UE, apostando por la regionalización del nuevo modelo de ayudas en función del potencial productivo de las diferentes zonas y en particular de la dependencia económica de las mismas del apoyo público, en función del tamaño medio de las explotaciones, nivel de gastos, generación de empleo…
  1. Apoyo a los agricultores profesionales productivos: La PAC debe focalizar su apoyo al agricultor profesional que produce alimentos en su explotación y que realiza las actividades mínimas necesaria para ello, mantenimiento en un estado adecuado los pastos y cultivos. Se deben reforzar los elementos productivos de la reforma.
  1. Reciprocidad de las medidas en acuerdos con terceros países: Es imprescindible un profundo cambio en la política comercial de la Unión Europea que permita la protección del mercado interior europeo (preferencia comunitaria y soberanía alimentaria) para permitir su regulación y estabilización. Un mercado interior europeo totalmente abierto a los mercados mundiales no es regulable ni estabilizable, ni asegura la existencia de unos stocks mínimos estratégicos de alimentación a la población de la UE, y de mantenimiento de la producción animal.
  1. Facilidades en la incorporación de jóvenes: La reforma de la PAC debe facilitar la entrada de jóvenes agricultores, el relevo generacional es una de las asignaturas pendientes de la actual PAC.
  1. Refuerzo de la posición de los agricultores frente a los propietarios de tierras: El papel multifuncional de la agricultura no debe hacer que olvidemos que la primera razón de ser es la de proveer alimentos sanos y de calidad en cantidad suficiente a la sociedad. Desde este punto de vista es preciso reforzar y establece, en su caso, mecanismos que apuesten decididamente por la producción. Apostar por el agricultor es apostar por producir, mientras que defender la tenencia de la tierra no asegura en modo alguno la producción de alimentos.
Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *