10 de enero de 2012 13:06 PM
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Con una vela prendida a la soja

Los productores, primero que nadie. Pero también los gobernadores y hasta los funcionarios del gobierno nacional: todos miran hoy el pronóstico. O mejor, ruegan que llueva. Ya se calcula que por la sequía arriba del 20 por ciento de la cosecha de maíz está perdida y alrededor del 60 por ciento, en serio riesgo. Es […]

Los productores, primero que nadie. Pero también los gobernadores y hasta los funcionarios del gobierno nacional: todos miran hoy el pronóstico. O mejor, ruegan que llueva.

Ya se calcula que por la sequía arriba del 20 por ciento de la cosecha de maíz está perdida y alrededor del 60 por ciento, en serio riesgo. Es crucial que empiece a llover fuerte ahora y en lo que resta del mes. También una parte de la soja aparece condenada. Queda claro por qué sufren los productores y reclaman medidas al Gobierno (Ver: Por la sequía, los productores piden que se suspendan las retenciones).

La agricultura es clave, entre otras, para las economías de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. No sólo porque son las mayores productoras de granos y cereales sino porque a eso van encadenadas actividades industriales y comerciales muy potentes. El resultado se mide en fuertes ingresos fiscales, justo en el año del ajuste . Por esto penan los gobernadores.

El año pasado, las exportaciones del complejo agrario rondaron los US$31.000 millones. Como es obvio, la soja fue la estrella: aportó poco más de 20.000 millones . Cifras estratégicas para el país porque sostienen el superávit comercial y abastecen de divisas al mercado cambiario como nadie. Moreno, el súper controlador, esta vez mira al cielo.

De esta torta come el fisco nacional. Y en grande, de las retenciones a la soja que, de lejos, es la que más dólares deja: 7.300 millones en 2011. Echegaray, el jefe de la AFIP, es otro de los que repentinamente acude a los meteorólogos.

Los expertos llaman Niña a este año, porque habrá lluvias escasas. La sequía venía pronosticándose hace tiempo. Sin embargo, en el Presupuesto el Gobierno previó un 2012 aún mejor que el 2011: estimó cosecha e ingresos récord por la soja. Son unos maestros para los cálculos, pero ya han tenido que meter marcha atrás con los números.

El telón de fondo es el de siempre: un país que no ha diversificado sus exportaciones. Por lo tanto, depende de dos variables que no maneja: las lluvias y el precio de la soja

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