12 de enero de 2010 13:25 PM
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Haciendo que la genética trabaje en la producción de huevos de mesa

En los últimos 30 años, la ponedora comercial moderna ha mejorado dramáticamente. Este mejoramiento se debe en gran parte a la selección genética de las características de rendimiento hechas por las principales compañías genéticas de reproducción de aves. Para mantener el paso con los avances genéticos las prácticas de alimentación y manejo han mejorado junto con el medio ambiente del alojamiento de las aves.

Tenemos una mejor comprensión de las necesidades del ave. Se han mejorado los programas de salud, de vacunación, y de bioseguridad. La erradicación de las enfermedades transmitidas verticalmente tales como Mycoplasma gallisepticum y Salmonella pullorum, han contribuido al aumento de la productividad.

La erradicación de la leukcosis linfoide de los lotes de reproductores hecha por una de las principales compañías genéticas de reproducción de aves ha resultado en dramáticas mejorías en la viabilidad.

La realización del potencial genético de las aves ponedoras de huevo modernas comienza con una pollona de buena calidad en el momento de la postura. Las pollonas que tienen el peso y la composición corporal correctas al comienzo de la producción de huevo podrán alcanzar las metas de rendimiento puestas por el productor principal. Los problemas que ocurren durante el período de crecimiento no pueden ser corregidos fácilmente después del comienzo de la producción de huevo.

Las reservas del cuerpo necesarias para mantener una buena producción de huevo y una buena calidad de la cáscara durante el período de producción se forman durante el período de crecimiento. Muchos de los problemas que encontramos en los lotes de reproductores son por consecuencia de los problemas del crecimiento y desarrollo de la pollona durante el período de crecimiento. Los componentes de un programa para el buen desarrollo de una pollona son los siguientes:

Preparación de la Caseta de Crecimiento:

La caseta de crecimiento debe prepararse cuidadosamente con anticipación de antes de la llegada de las aves. El proceso de limpieza y desinfección debe comenzar por lo menos dos semanas antes de la llegada del lote. La limpieza y desinfección completa y el tiempo de descanso entre los lotes reducen la presión de infección para el nuevo lote que va a llegar. Las instalaciones con aves de edades múltiples aumentan la presión de infección.

La caseta de crecimiento debe limpiarse de toda materia orgánica por medio de un rocío de alta presión con agua caliente que contenga un detergente/desinfectante. Permita suficiente tiempo para empapar con el detergente la superficie de todas las áreas para maximizar la limpieza. Después de que se haya secado totalmente, la caseta debe desinfectarse o fumigarse y nuevamente debe permitir que la caseta se seque totalmente.

El calentamiento de la caseta mejora el removimiento de la materia orgánica y la efectividad de los desinfectantes. La efectividad del proceso de limpieza y desinfección se debe confirmar con una inspección visual y tomando muestras del medio ambiente utilizando hisopos para coliformos y salmonellas.

Se debe poner atención particularmente en el control de roedores en la granja de crecimiento. Se sabe que los roedores son portadores de muchas enfermedades avícolas y que son el motivo más común de la recontaminación de una caseta avícola que haya sido limpiada y desinfectada. Coloque estaciones con cebo antes de remover el alimento viejo de la caseta del lote previo para prevenir que los roedores se vayan a otra caseta. Se debe colocar veneno para ratones en las áreas donde haya actividad de ratones y alrededor de la caseta. Se debe rotar el tipo de veneno utilizado para mantener la efectividad del programa.

Crianza:

Los primeros siete días de vida son un período crítico de transición para el ave. La transición de la nutrición extraída del saco de la yema al consumo del alimento de inicio debe ocurrir rápidamente sin retrasazos.

La pollita recién nacida tiene una habilidad limitada para regular su temperatura corporal (pokilotérmico), y debemos proveer la temperatura y la humedad apropiadas. La pollita puede regular su temperatura corporal al final de la tercera semana de edad (homotérmico).

La crianza en jaula requiere de un estricto control del manejo de la temperatura y de los niveles de humedad de la caseta porque las aves no pueden migrar a un área cómoda como lo hacen las aves que crecen en piso. Las jaulas de crianza deben tener papel al frente desde el primer día. El papel ayuda a controlar la temperatura, previene el enfriamiento y las corrientes de aire y permite una alimentación suplemental sobre el papel.

La humedad del aire debe estar a un mínimo de 50% durante la primera semana para prevenir la deshidratación y la resequedad de las membranas mucosas del tracto respiratorio. La humedad baja del aire es más común en climas fríos donde se requiere de calentadores para mantener las temperaturas de crianza correctas. Se puede añadir humedad al aire con rociadores/nebulizadores o mojando los pasillos entre las filas de las jaulas.

Generalmente en las casetas de crianza en jaulas con tres o más niveles, las aves son colocadas en los niveles superiores o en medio donde la temperatura del aire es más caliente y las luces son más brillantes. Esto ayuda a las aves a adaptarse a su nuevo medio ambiente en la jaula. A las tres semanas de edad las aves son divididas en las jaulas en todos los niveles de la caseta para darles más espacio.

Se debe entrenar a las aves a usar los bebederos y los comederos inmediatamente después de su llegada. Los bebederos de copa deben llenarse frecuentemente manualmente durante los tres primeros días después de que lleguen las aves. Baje la presión del sistema de agua de los bebederos de copa y de niple para que las aves puedan beber con más facilidad. Ajuste la presión de la fila de los bebederos de niple para permitir que las aves vean la gota de agua colgando.

Coloque el alimento sobre el papel en la jaula y frente a los canales de los comederos. Los canales de los comederos deben llenarse con alimento de inicio al nivel más alto posible. Esto debe hacerse antes de que lleguen las aves a la caseta o durante las primeras horas después de colocar las aves. Generalmente toma tres días para que las aves aprendan a usar los comederos y los bebederos. Las aves que no se adaptan a su medio ambiente generalmente mueren a los 3, 4, y 5 días de edad, cuando el saco de la yema se agota.

Desarrollo de la pollona:

La pollona crece de acuerdo a la secuencia de los eventos bien organizados. Hay tres fases críticas en el desarrollo de la pollona.

0 a 6 semanas de edad. Durante este período, los órganos del sistema digestivo y del sistema inmune experimentan un desarrollo sustancial. La capacidad de las pollonas para digerir el alimento está determinada en esta fase. Los problemas de crecimiento durante este período tendrán efectos negativos permanentes en la digestión y en la inmunidad de las aves. Las enfermedades de Coccidiosis y de la infección de la Bursa pueden afectar a las pollonas durante este tiempo. La inmunosupresión puede resultar en infecciones de Gumboro y de Marek durante este período y podrían hacer que el ave sea más susceptible a otras infecciones más adelante.

6 a 12 semanas de edad. Durante esta fase, el cuerpo crece rápidamente con aumentos en los músculos y en la masa ósea. Al final de esta fase la pollona logra la mayor parte de su tamaño adulto. El esqueleto debe alcanzar el 95% de su tamaño adulto al final de las 12 o 13 semanas. Al final de esta fase de crecimiento las placas epifiseales en los extremos de los huesos largos se mineralizarán y ya no crecerán más los huesos.

El crecimiento pobre durante esta fase resulta en aves con un esqueleto pequeño el cual carecerá de reservas suficientes de calcio y proteína en el cuerpo para poder sostener un alto nivel en la producción de huevo. Ningún aumento compensatorio del peso corporal después de esta fase aumentará las reservas de calcio en los huesos y de proteínas en el ave. Las vacunaciones estresantes, el despique, la manipulación innecesaria de las aves y otras prácticas de manejo inapropiadas deben evitarse durante este período crítico de crecimiento rápido.

12 a 18 semanas de edad. La proporción de crecimiento es más lenta y el tracto reproductivo madura y se alista para la producción de huevo. El peso corporal bajo y los eventos estresantes durante este período pueden retrazar el inicio de la producción de huevo. Las infecciones con bronquitis infecciosa pueden resultar en daño en el oviducto. El aumento de peso rápido que sobrepase las recomendaciones lleva a la proliferación de las células grasosas lo cual puede causar que las ponedoras engorden más tarde en la vida y por lo tanto esto debe evitarse.

El peso corporal al momento en que el ave pone su primer huevo es importante para pronosticar el rendimiento de la ponedora. Generalmente, las ponedoras pesadas a la edad de la primera edad tienen una mejor producción máxima y mejor persistencia en la producción de huevo, mejor calidad de la cáscara, y un tamaño del huevo más grande que las pollonas con un peso corporal más ligero.

La meta de la uniformidad del peso corporal durante el período de crecimiento es 85 – 90 %. La mala uniformidad puede ser causada por muchos factores incluyendo:

1. Enfermedades
2. Amontonamiento
3. Nutrición o manejo de alimentación inadecuados
4. Estrés
5. Mal despique
6. Insuficiente espacio en los comederos
7. Insuficiente acceso al agua de beber
8. Rechazo al alimento (micotoxinas, mala calidad)
9. Enfermedades entéricas (coccidiosis)
10. Cambios repentinos en la formulación o en los ingredientes

Cuando ocurre una mala uniformidad podría ser necesario separar las pollonas por peso cuando sea posible. Las pollonas que crecen en piso pueden separase en corrales en diferentes clases de peso. Las pollonas que crecen en jaulas pueden separase en los diferentes niveles de jaulas y alimentarse por separado, pero esto es difícil en los lotes grandes. Cuando las aves no pueden ser separadas en grupos de peso, el lote debe ser alimentado de acuerdo a los requerimientos de las aves más ligeras en el lote.

El monitoreo del peso corporal debe comenzar cuando el lote tenga 4 semanas de edad. Las aves deben ser pesadas semanalmente durante el período de crecimiento y luego cada dos semanas desde el comienzo de la producción de huevo hasta que se alcance la producción máxima. Después de alcanzar la producción máxima el lote puede pesarse mensualmente. Pese por lo menos 100 aves individualmente. Para las aves que crecen en jaulas, se debe marcar una selección de todos los niveles y posiciones de las jaulas a través de toda la caseta.

Seleccione las jaulas al principio y al final de las líneas de alimento. Las aves de estas mismas jaulas se deben pesar cada semana. Todas las aves en estas jaulas se deben pesar individualmente. Las aves se deben pesar a la misma hora del día. El monitoreo del peso corporal de la pollona hace posible que se pueda identificar cuando hay problemas de crecimiento. Es común que el mal crecimiento esté asociado con un cambio en el alimento o después de una vacunación estresante o debido a las prácticas de manejo.

Las aves siempre deben pesarse antes de un cambio programado en la formulación del alimento (por ejemplo: alimentaciones de inicio a crecimiento o a desarrollo). Los cambios programados en la formulación de alimento se deben basar siempre para alcanzar las metas de los pesos corporales y no en la edad del lote. Los lotes con pollonas bajas de peso o los lotes con una mala uniformidad deben permanecer con una formulación de alimento más rica en nutrientes.

Dr. Douglas Grieve
Hy-Line International
dgrieve@hyline.com

Fuente:

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