12 de enero de 2012 00:17 AM
Imprimir

Por la sequía, el stock ganadero podría caer hasta un millón de cabezas

El sector -que venía mostrando leves signos de recuperación- comenzó a sufrir las consecuencias por la falta de lluvias que afecta a las mejores zonas ganaderas. Muchos productores tuvieron que vender parte de sus rodeos para suplir la caída de producción de pasto. El resultado de las precipitaciones de esta semana fue insuficiente. Los vaivenes del stock bovino nacional.

La orden de “desdramatizar” la sequía que llegó desde el más alto nivel político a todo el espectro kirchnerista comenzó a enfrentar una vez más a funcionarios del Gobierno nacional con dirigentes y productores del sector agropecuario.

Pero más allá de una u otra posición, lo cierto es que la falta de lluvias que vienen registrando desde hace más de un mes las regiones productivas más importantes del país traerá graves consecuencias para la producción.

Y una de esas actividades económicas que deberá afrontar dichas consecuencias será inevitablemente la ganadería, que ya había sido golpeada por la sequía del ciclo 2008/09 y por las políticas públicas implementadas en el período 2006/09.

De hecho, según pudo averiguar La Política Online con especialistas ganaderos, el proceso de crecimiento del stock podría volver a caer luego de la lenta recuperación que venía mostrando el sector desde mediados de 2010.

Según aseguran las fuentes consultadas, la sequía comenzó a golpear duro a varias zonas de cría bovina de la provincia de Buenos Aires y a muchas regiones clásicas de producción de novillos de Santa Fe, La Pampa, Entre Ríos y Corrientes.

El hecho de que no llueva en dichas zonas no es menor dado que allí se concentra más del 60 por ciento de la producción ganadera del país, por lo que los analistas hablan de que la actual sequía podría generar una pérdida de hasta un millón de cabezas.

En tanto, la situación muestra signos de gravedad ya que en esas zonas algunos productores tuvieron que salir a vender a las apuradas parte de su rodeo vacuno para poder suplir la caída en la producción de pasto que afecta el engorde del ganado.

“Si la sequía llega a extenderse en el tiempo, los productores tenderán a achicar campos y sus propios planteles de vacas”, dijo a este medio Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la República Argentina (Ciccra).

Para peor, la salida forzada de hacienda al mercado produjo en las últimas semanas una mayor oferta en las plazas locales que ya empezaron a mostrar una tendencia bajista en los precios pagados por los frigoríficos a los productores.

“La seca que están registrando casi todas las zonas ganaderas desde hace más de un mes está obligando a los criadores e invernadores a pasto a vender hacienda por anticipado”, comentó el consignatario de ganado Ignacio Gómez Alzaga.

Por su lado, el consultor privado Víctor Tonelli manifestó que “por ahora en la mayoría de las regiones ganaderas no veo una crisis forrajera para el ganado”, aunque advirtió que “de todas maneras, esta situación podría revertirse si la sequía llegara a persistir”.

Lluvias insuficientes

Si bien las ansiadas lluvias finalmente llegaron el martes y miércoles a la zona central del país, en la mayor parte de las regiones productivas la caída de agua fue insuficiente para revertir el déficit hídrico.

Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en la zona núcleo pampeana llovieron entre 20 y 90 milímetros, aunque sólo un 40 por ciento de esta región se vio favorecida con lluvias mayores a los 40 milímetros.

La entidad rosarina remarcó que las necesidades de los cultivos, para que se frene el deterioro ocasionado por la falta de lluvias, se ubicaban entre 100 y 150 milímetros dependiendo de la localidad afectada.

En Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y La Pampa se vivió una situación similar con buenos caudales de lluvias, pero aún escaso para frenar la caída de la productividad unitaria de los diferentes cultivos.

La ganadería en números

Según datos privados a los que accedió LPO, actualmente se estima que hay en todo el territorio argentino alrededor de 50 millones de cabezas de ganado, registrando un leve crecimiento respecto a 2010 y 2011 cuando el stock cayó a 48,5 millones.

De 2003 a 2007 el stock bovino registró progresivos aumentos hasta alcanzar la máxima cantidad de cabezas con 58 millones. Luego se produjo un cambio de tendencia, con tres años sucesivos de caídas, que hizo disminuir el stock un 16,5 por ciento.

En 2007 comenzó a detectarse una leve liquidación de vientres que se vio reflejada en 2008 con una caída del rodeo del 1,5 por ciento. Pero la liquidación se acentúo en los años siguientes por las políticas oficiales y por la magnitud de la sequía de 2008/09.

Por estos dos factores recién mencionados, sumado al crecimiento de la soja en detrimento de la ganadería, en 2010 la Argentina ya contaba con 10 millones de cabezas menos que en 2007 (48,5 versus 58,5 millones).

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *