12 de enero de 2010 20:41 PM
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Cómo prevenir la mordida de colas en cerdos

Un reciente estudio muestra que observando la posición de los rabos en los cerdos podría llegar a evitarse que unos se muerdan a otros, previendo cuáles van a ser agredidos y tomando medidas para que no lleguen a producirse lesiones

Un estudio* publicado por Johan Zonderland en la revista Applied Animal Behaviour Science ofrece nuevos datos sobre la mordida de rabos en cerdos y cómo prevenirla.
Para ello, Zonderland observó casi mil cerdos destetados, de entre 4 y 10 semanas recién separados de la cerda. Registró la posición de las colas en aquellos que no habían sido castrados y se dio cuenta de que éstas estaban enroscadas, apuntando hacia detrás, moviéndola o colocada entre las patas. En estudios previos, ya había observado que los cerdos con rabos enroscados nunca tenían ninguna herida. Sin embargo, siempre les pasaba algo a los cerdos con el rabo entre las piernas. Esta observación ha sido cuantificada en este estudio. Una cuarta parte de los cerdos que tenían la cola entre las piernas en dos observaciones tenían serias heridas en ellas tres días después. Las marcas de mordiscos de otros cerdos fueron encontradas en el 32% de estos cerdos.
De esta manera, los ganaderos de porcino pueden reconocer y prevenir un brote de mordida de colas. Otro de sus estudios mostró que arrojando puñados de paja o juguetes al grupo de cerdos dos veces al día se puede reducir mucho este problema. Es más difícil evitar la mordida de colas una vez que éstas ya han sido heridas y que tienen sangre. Una precondición es que es necesario que el ganadero observe atentamente a los cerdos a intervalos regulares, haciendo un seguimiento del comportamiento de los animales y de la posición de sus rabos.
El investigador admite que no es fácil si se tiene 3.000 cerdos, pero no hay alternativa ya que todavía no existe una causa de aplicación general a la mordida de colas.

*Johan J. Zonderland, Johan W. van Riel, Marc B.M. Bracke, Bas Kemp, Leo A. den Hartog and Hans A.M. Spoolder. Tail posture predicts tail damage among weaned piglets. Applied Animal Behaviour Science, volume 121, issues 3-4, December 2009, pages 165-170.

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