15 de enero de 2012 14:23 PM
Imprimir

Adiós a las compensaciones

Uno de los puntos decisivos para el crecimiento vivido por el sector en los últimos años dejó de existir en noviembre pasado: el sistema de compensaciones ideado por el gobierno en 2008 para asistir a los productores y que se pagaba a través de la ex ONCCA. “Cuando se ideó la herramienta de las compensaciones […]

Uno de los puntos decisivos para el crecimiento vivido por el sector en los últimos años dejó de existir en noviembre pasado: el sistema de compensaciones ideado por el gobierno en 2008 para asistir a los productores y que se pagaba a través de la ex ONCCA.
“Cuando se ideó la herramienta de las compensaciones se buscó evitar la volatilidad en el precio de los cereales, el principal alimento de los pollos, que había pasado abruptamente de 75 dólares a 195 dólares la tonelada”, explicó Roberto Domenech, presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA).
Fue entonces que a través de  la Resolución 746 de la ONCCA se montó un mecanismo para compensar a los productores avícolas de estas subas. Las compensaciones en el pollo permitieron llevar la producción al doble en producción y empujar el consumo hasta los 40 kilos por habitante.  
Luego, tras la disolución de la ONCA, finalmente se quitaron las compensaciones. El gran desafío a partir de este año será ver si el sector logra mantener sus niveles de crecimiento y rentabilidad. Además, según Fabián Maionchi, gerente general de Pollolín, “el valor del pollo está un poco deprimido desde que se quitó el sistema de compensaciones, ya que hay mucha oferta disponible. A futuro, debería subir un poco”.
El sector ha crecido a base de fuertes inversiones en frigoríficos y equipamiento. El año pasado se invirtieron casi u$s 100 millones en la Argentina y este año se van a desembolsar otros u$s 90 millones.
El principal destino de la inversión han sido las nuevas plantas con equipos automáticos para faenar hasta 12.000 pollos por hora. El costo de un frigorífico nuevo ronda los u$s 20 millones. Claro que en el país también hay plantas más chicas con líneas para procesar  6.000 u 8.000 pollos.
A la hora de comparar los niveles de faenado por provincias, los mayores índices los tienen Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe. En la Región, Río Negro, con 17,5 millones faenados entre enero y noviembre del año pasado, aventajó a Neuquén, que tuvo una pequeña participación de 180.000 cabezas en el mismo período, correspondiente en gran medida a Avícola Plottier.
En CEPA hay 38 empresas asociadas que representan casi el 90% de la producción nacional. Entre los jugadores más grandes se encuentran Granja Tres Aroyos, Rasic Hnos (Cresta Roja), Soychu, Las Camelias y Nuelma.
El cambio de escenario le permitió al sector terminar prácticamente con las importaciones de pollos, que eran muy habituales durante la década del `90. En la actualidad apenas llegan al 0,5 por ciento. En el pasado, eran muy comunes las importaciones de pollo desde Chile y Brasil, entre los países de la región.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *