16 de enero de 2012 10:15 AM
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Industria tiene ociosa el 40 por ciento de su capacidad instalada de faena

El director ejecutivo del Rosgan, Raúl Milano, adelantó que “las más importantes plantas exportadoras del país han decidido cerrar el grifo de sus pérdidas que empezaron hace más de un año”. Para el subsecretario de Ganadería nacional, Alejandro Lotti la situación es grave pero no dramática.

El director ejecutivo del mercado ganadero televisado Rosgan, Raúl Milano, consideró que el nuevo año comenzó complicado para la cadena de ganados y carnes por la sequía y la industria frigorífica que tiene ociosa el 40 por ciento de su capacidad instalada de faena.    

En un análisis, el dirigente destacó que “cuando en nuestro informe de balance de fin de año decíamos que el 2011 había sido un año positivo para vastos sectores de la cadena de ganados y carnes, no estábamos equivocados porque varios componentes auguraban un 2012 más ajustado”.

Señaló que “los anuncios de la industria frigorífica de la mano de JBS y la tremenda sequía confirmaron desgraciadamente con creces lo que imaginábamos: que íbamos a recordar el 2011 como un buen año que incluso muchos desearían que se repitiera”.

“Argentina presenta largos problemas en la cadena de ganados y carnes e inconvenientes coyunturales que están acelerando su situación”, analizó.

Para Milano, “mientras que la sequía apareció en esta etapa como la única componente exógena que modificó en forma negativa su situación, y la cual no podemos modificar aunque si prever, el fenómeno meteorológico de “La Niña” ha hecho sentir el rigor de temperaturas extremas y estrés hídrico que afectan coyunturalmente la producción”.

“Algunas lluvias de enero podrían modificar parcialmente la percepción del productor sobre la sequía aunque “mantiene en su imaginario las imágenes de la sequía ocurrida en 2008/2009 que diezmó el rodeo nacional en casi 3 millones de cabezas”, explicó.    

Sostuvo que “es muy difícil a quienes vieron morir sus animales en los campos por falta de agua y que perdieron en pocos meses todo su capital acumulado en décadas en trabajo, explicarles teóricamente los partes meteorológicos”.

“Ahora bien, si pudiéramos juntar los componentes que están enturbiando el proceso positivo que la ganadería de cría en los últimos dos años podríamos decir que está centrado en la sequía y también en la situación de la industria frigorífica”, añadió.

Consideró que la situación de la industria frigorífica era un hecho previsible que solamente podía ser modificado por cambios en las visiones oficiales.

“Nuestro país posee una capacidad instalada de 19 millones de cabezas anuales y solamente está faenando 11 millones lo que representa el 57 %”, analizó.

También evaluó que “la desestructuración de la exportación que llegó a incumplir en varios años la Cuota Hilton prefiriendo garantizar cortes baratos al mercado doméstico restando kilos a la exportación, llegó a su final”.

“No se necesita ningún elemento más para saber que uno de los activos más importantes de Argentina es su excelencia de carne requerida por los mercados más exigentes del mundo”, dijo.

Milano precisó que “una industria instalada con los niveles más altos de tecnología y sanidad no puede seguir funcionando sin el 40 % de su capacidad”.

“Teniendo en cuenta que debieron ajustar su sistema destinando más de la mitad de la faena al mercado interno a precios de barata para poder realizar embarques”, dijo.

En tanto adelantó que los titulares de las más importantes plantas exportadoras del país han decidido cerrar definitivamente el grifo de sus pérdidas que empezaron hace más de un año.

El subsecretario de Ganadería, Alejandro Lotti, por el contrario, dijo que la situación del ganado en las regiones afectadas por la falta de lluvias no es dramática.

El funcionario diferenció: “Hay lugares donde nunca antes habían tenido sequía y ahora sí tienen; y otros lugares que están más acostumbrados a manejarla, como lo es Tandil, por ejemplo”.

Lotti explicó, entonces, que “la situación es grave, pero no dramática”. De esta manera, el encargado de ganadería volvió a insistir en bajar el nivel de extrema preocupación y se mostró optimista frente al pronóstico de lluvias para los próximos meses.

“Las consecuencias se van a ver en un año. De persistir la sequía, se compromete el invierno”, aclaró Lotti, aunque remarcó que “hay pronóstico de lluvia para el otoño, por lo cual se estima no habría mucho problema”.

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