20 de enero de 2012 10:41 AM
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Aparece una nueva enfermedad

ESPAÑA :   A perro flaco, todo son pulgas, dice la sabiduría popular y si a nuestra ganadería nos referimos, aciertan plenamente. En los últimos días estamos leyendo tanto en prensa especializada como en algunos diarios de información general la noticia de la reciente aparición de una nueva enfermedad en ganado bovino y ovino que podría […]

ESPAÑA :  

A perro flaco, todo son pulgas, dice la sabiduría popular y si a nuestra ganadería nos referimos, aciertan plenamente. En los últimos días estamos leyendo tanto en prensa especializada como en algunos diarios de información general la noticia de la reciente aparición de una nueva enfermedad en ganado bovino y ovino que podría afectar al hombre. En muchas ocasiones este tipo de noticias causa alarma. Puede que en esta ocasión, la crisis, los recortes y los reales estafadores, hayan hecho que el asunto quede más difuminado. Con el único objetivo de informar y situar el problema en su lugar sin llegar a aburrirles, les traslado los pocos conocimientos que se tienen sobre la etiología del agente responsable.

Desde el verano de 2011, en los Países Bajos y Alemania se han descrito varios brotes de una enfermedad en el ganado bovino caracterizada por fiebre, disminución en la producción de láctea (hasta un 50%), inapetencia y en algunos casos diarrea. Con el paso de los días, tanto el número de casos como la frecuencia de la enfermedad fueron disminuyendo hasta desaparecer en los meses siguientes. En el ganado ovino no se han descrito casos similares.

En Alemania, estos brotes se limitaron al norte de Rhein Westfalia (Comisión Europea, 2011). En los Países Bajos, fueron afectadas alrededor de 80 granjas. A pesar de la ausencia de nuevos casos en los rebaños, se han detectado recientemente malformaciones congénitas tanto en los terneros como en los corderos recién nacidos. Destacar que en el sector ovino no se informó de la aparición de signos clínicos similares (Países Bajos, Ministerio de Agricultura, 2011).

Con el fin de determinar el agente etiológico responsable de estos casos, se analizaron en el Instituto Friedrich Loeffler (Alemania) cien muestras procedentes de 14 granjas bovinas afectadas. Todas ellas fueron procesadas mediante técnicas de secuenciación y análisis de metagenómica de los productos de PCR y nueve muestras de las cien (9%) dieron positivas para unas secuencias virales concretas. Paralelamente el 36% de las muestras procedentes de bovinos de rebaños afectados en los Países Bajos dieron resultados positivos similares a las secuencias obtenidas de las muestras alemanas.

Los estudios realizados apuntan que estas secuencias virales estudiadas presentan una gran similitud con los Orthobunyavirus, este género de virus incluye varias especies como los virus Akabane, Aino y Shamonda, agentes de enfermedad ya conocidos. En este género se incluyen 25 virus diferentes que afectan principalmente a los animales biungulados y a otras especies, entre ellas, el ser humano.

Este virus se transmite, como todos los de su género, mediante vectores. Suelen causar una enfermedad clínica leve en los animales. Epidemiológicamente la infección se produce en las etapas de desarrollo del feto pudiendo causar abortos o trastornos congénitos. Hecho que descarta una zoonosis pero no elimina su posibilidad.

A este nuevo virus identificado se le ha denominado virus Schmallenberg, como referencia al nombre de la ciudad alemana donde se han realizado los primeros estudios de la enfermedad.

El genoma de este grupo es segmentado, por lo que su recombinación es elevada. Podemos poner como ejemplo el caso del virus Ngari (NRIV), que ha causado enfermedades graves en humanos en África Oriental y que se han generado como resultado de la recombinación entre dos variantes Bunyamwera y Batai (BUNV y BATV). Estudios previos indican que los virus resultantes en la naturaleza y en el laboratorio muestran cambios no sólo en términos de antigenicidad, sino también de virulencia.

Para determinar los efectos de la recombinación genética en la evolución y de la virulencia de huéspedes mamíferos, debe realizarse la caracterización genética de los virus aislados en el campo, debido a su potencialidad en salud pública y en veterinaria.

En la Unidad de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza y en respuesta a la aparición de este tipo de virus, están poniendo en marcha la detección de los virus de esta familia mediante una moderna técnica a tiempo real que permite una gran eficacia para varias familias pertenecientes a este género de virus, colaborando con el Centro Nacional de la Ciencia de la Salud en Bilthoven, Holanda, con el fin de aplicar los mismos criterios para diferenciar entre los distintos virus de la familia Bunyaviridae, género Orthobunyavirus.

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