26 de enero de 2012 11:13 AM
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ANÁLISIS Y APORTES DEL INIA PARA UNA OVINOCULTURA URUGUAYA MÁS INNOVADORA Y COMPETITIVA

URUGUAY : En la revista de diciembre de 2011, nuestro equipo de trabajo realizó un análisis técnico sobre la situación de la producción, la industrialización y los mercados para la lana y la carne ovina, tanto a nivel internacional (utilizando como base la situación de Australia y Nueva Zelanda) como nacional.

Programa Nacional de Investigación en Producción de Carne y Lana del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA)

 En esta entrega se desarrollan algunas de las propuestas tecnológicas que el INIA propone para diferentes escenarios productivos y de mercados.

Al aterrizar las propuestas a nivel de los sistemas productivos, se pueden plantear las siguientes preguntas:

 ¿Cuál es el impacto económico de reducir el diámetro de la fibra y mejorar la eficiencia reproductiva dentro de un sistema extensivo orientado a la producción de lanas finas?

¿Qué ventajas económicas tiene aumentar la eficiencia reproductiva y la producción de corderos pesados en sistemas semi-extensivos?

¿Cuál es el impacto productivo y económico de la intensificación de sistemas o sub-sistemas intensivos orientados a la producción ovina, incluyendo el uso de biotipos prolíficos y de cruzamientos terminales?

Sistemas ganaderos más extensivos

En la evaluación del impacto económico de la reducción del diámetro de la fibra en sistemas extensivos de producción de lanas finas, se simuló sobre la base de un predio de 1.000 hectáreas, desarrollado principalmente sobre suelos superficiales y medios de Basalto, donde el área disponible para la implantación de pasturas mejoradas no superaba el 10% de la superficie total y tenía una carga del sistema de 0,72 UG/há.

Se evaluaron la combinación de diferentes porcentajes de destete (60, 70 y 80%) y la producción diferencial de lanas de 22, 20 y 18 micras (Figura 1).

La reducción del diámetro de la fibra aumenta el ingreso del productor y el impacto es mayor a medida que se avanza en el “afinamiento” de la majada, particularmente por pasar de producir 20 a 18 micras.

Independientemente de la orientación del sistema productivo lanero estudiado, entre 60 y 70% del ingreso proviene del componente lana. Esta información está contextualizada para un sistema lanero que vende los corderos al destete, pero es posible que otros productores vendan los machos como borregos en su segundo vellón.

Esta situación aumentaría aún más las diferencias a favor de los sistemas que producen lanas más finas. El incremento en el porcentaje de destete eleva el ingreso del productor, pero su aporte es mayor en las lanas de menor diámetro, dentro del rango estudiado (de 22 a 18 micras).

Es importante mencionar que el proceso de reducción del diámetro de la fibra no requiere del cambio de raza ni de modificaciones drásticas de la orientación del sistema productivo. Sí requiere del uso de material genético con información objetiva para alcanzar esta meta.

El Uruguay dispone de esta información a través de las evaluaciones genéticas poblacionales de la raza Merino que llevan adelante el SUL y el INIA, generando diferencias esperadas de la progenie para las características de mayor importancia económica y de índices de selección que nos orientan sobre el impacto económico de las decisiones de orientación genética.

Se debe agregar que este proceso se acelera por la utilización de carneros “afinadores”, y por el uso de inseminación artificial y el logro de buenos índices reproductivos. Este proceso lleva su tiempo de aprendizaje y maduración, y –dependiendo de las diferentes situaciones productivas, económicas y de asesoramiento– es posible lograr una reducción de una magnitud de 3 micras en un período de 10 años, con una selección que enfatice la reducción del diámetro de la fibra.

La producción de lanas finas, en general, y la de lanas superfinas, en particular, son una excelente alternativa de valorización de la producción y del ingreso de los productores laneros de la región de Basalto que desarrollan su producción sobre suelos superficiales a medios.

Sistemas ganaderos semi-extensivos

Para evaluar el impacto económico del aumento de la eficiencia reproductiva y de la inclusión del engorde de corderos pesados en sistemas semi-extensivos de producción de carne y lanas medias, se utilizó un predio de un tamaño de 1.000 hectáreas, con una carga de 0,72 UG/há.

La labor se desarrolló sobre la base de un sistema doble propósito, con ovinos que producen lanas de 28 micras, donde se evaluó la combinación de diferentes porcentajes de destete (65, 75 y 85%) y la producción y las ventas de corderos al destete con 25 kg (Sistema Cr) o corderos pesados con 38 kg (Sistema CC).

Se planteó la mejora del 10% del área (100 há) para su uso en el engorde de corderos pesados, y eventualmente en la terminación de ovejas de descarte y/o recría de borregas, y uso preferencial en la alimentación de ovejas preñadas y/o lactantes.

Se suplementan las ovejas durante la pre-encarnerada, previo al parto (preferencialmente a las de baja condición corporal y/o que gestan mellizos) (Figura 2).

En los sistemas orientados al doble propósito se destaca que el incremento en el porcentaje de destete aumenta entre 25 y 68% el ingreso del productor por unidad de superficie, con respecto a los sistemas tradicionales de producción.

Independientemente de la orientación del sistema productivo de doble propósito estudiado (lanas de 28 micras), entre 55 y 65% del ingreso proviene del componente carne ovina. Existen posibilidades de aumentar el ingreso, por la producción de lanas de 26 micras, o de menor diámetro, que no se evalúan en este trabajo. Más allá del nivel de señalada estudiado, la inclusión del engorde de corderos pesados aumenta en al menos 100% el ingreso del productor.

Los incrementos en el ingreso en el sistema productivo de ciclo completo son decrecientes, a medida que aumenta la eficiencia reproductiva. Ello se explica por la competencia por recursos entre las ovejas y los corderos. El aumento de la eficiencia reproductiva y la inclusión del engorde de corderos pesados en sistemas productivos que permiten la realización de un área mejorada (p.e. 10%) para este objetivo, permiten elevar 170% el ingreso del productor ovejero más tradicional (Cr 65%).

Desde 2003, el INIA evalúa el efecto del cruzamiento de las razas Merino Dohne (MD) y Corriedale (C), donde se lograron resultados muy alentadores y de rápida respuesta por la introducción de MD sobre la raza C. El aumento de la proporción de MD hasta niveles de 3/4 sangre MD determina efectos positivos en la producción de lanas más finas y de mayor calidad, con animales de mayor crecimiento y canales más pesadas, y con mayor rendimiento de cortes valiosos. Como rasgo negativo, se señala la pérdida de peso de vellón con respecto al C puro (Cuadros 1 y 2).

Esta propuesta de cruzamiento se complementa con los trabajos que lleva adelante el SUL. En base a simulaciones económicas, se demuestra el impacto positivo por el uso de este biotipo en sistemas ganaderos semi-extensivos, con producción de lanas más finas y de corderos pesados.

Sistemas ganaderos intensivos

Para el caso de un sistema intensivo de producción de carne ovina sobre suelos de alta productividad, se plantea el uso de un modelo de 100 há, con 90% del área mejorada con pasturas de alta productividad y el desarrollo de ciclo completo con venta de corderos de 10 y 6-8 meses, para los biotipos Corriedale y carniceros, respectivamente.

Se integra la dimensión económica y social en esta propuesta y se usa el concepto de ingreso familiar/há (donde se incorpora al ingreso del predio la remuneración que se destina al productor) (Cuadro 3).

Se destaca que, con la raza Corriendale, es posible producir entre 35 y 40 kg de lana/há y aproximadamente 190 kg de peso vivo/há, generando IFs de 380 y 390 U$S/há. Para esta comparación, el cambio de peso de la oveja Corriedale (45 vs. 69 kg) no tiene impacto económico positivo, porque el aumento de la tasa de destete logrado por un biotipo de mayor tamaño se compensa con la mayor carga/há que se maneja en todo el sistema cuando las ovejas son de menor tamaño.

Con el uso de razas prolíficas (Frisona Milchschaf y Finnsheep) y terminales (p.e. Texel y Poll Dorset) en cruza con raza Corriedale, es posible alcanzar niveles superiores a 150% de destete (corderos pesados con pesos de 35-38 kg de 6-8 meses de edad) y manejo de 9 a 10 ovejas/há, donde se generan producciones de carne ovina y lana en el rango de 236 y 370 kg/há, y 50 y 51 kg lana vellón/há, respectivamente.

Se resalta el impacto productivo y económico del uso de cruzamientos terminales y el de la mejora reproductiva, por la utilización de razas prolíficas de tamaño moderado, generando IFs en el rango de 500 y 840 U$S/há.

Esta es una opción real para un grupo importante de productores de gran significación social para el país. La iniciativa se puede enmarcar como una propuesta de intensificación de una parte del área total del predio de productores medianos a grandes, que intensifican, diversifican e integran su producción ovina con otras opciones. Estos trabajos se complementan con los que realiza el Grupo de Ovinos de la Estación Experimental Dr. Mario A. Cassinoni (EEMAC) de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República.

Reflexiones finales

Como organismo de investigación e innovación, el INIA no estuvo ajeno a los profundos cambios que ocurrieron en la producción, la industrialización y la comercialización del rubro ovino a nivel internacional y nacional, y prueba de ello son las acciones y los productos logrados, que se mencionaron en este artículo.

Los procesos de adopción de tecnología son muy complejos. En ellos interviene una serie de factores de origen tecnológico y no tecnológico, donde estos últimos adquieren una relevancia determinante al momento en que los productores cambian su orientación productiva o su productividad a nivel predial. Esto requiere de un tiempo prudencial de maduración y de la permanencia de señales favorables para que los cambios ocurran.

Se resalta que, cuando los diferentes actores de la cadena comparten una visión y una estrategia en común, este proceso se acelera. Las acciones del Plan Estratégico Nacional del Rubro Ovino (PENRO) aportan en ese sentido, y se complementan, y/o diversifican y contrastan, con las propuestas que realizan diversos organismos, integren o no el PENRO.

Como instituto de investigación e innovación, el INIA no le dice a los productores qué deben hacer. Pero sí tenemos el deber de ofrecer distintas opciones tecnológicas, que contemplen los diferentes públicos-objetivo (productivos), condiciones agroecológicas de producción, opciones productivas y de mercado, etc., para que aquellos dispongan de la mejor información, en tiempo y forma, para la mejor toma de decisiones. Todo ello para poder mejorar su calidad de vida, la de su familia y la de sus colaboradores.

Este proceso requiere necesariamente de la anticipación del Instituto en la entrega de propuestas tecnológicas, que estén disponibles y maduras al momento en que los productores las requieran y necesiten, proceso que se mejora con su involucramiento activo desde la génesis de las propuestas.

Ejemplos de ello en Uruguay son el desarrollo de lanas finas y superfinas, el cordero pesado, la incorporación de los cruzamientos en algunos estratos de productores y los avances logrados en la mejora genética en las razas puras.

Estos emprendimientos, con diferentes grados de avance y penetración en la producción y el mercado, han salido adelante con el apoyo y la participación de distintos organismos públicos y privados asociados al sector.

En un proceso de mejora continua y de análisis estratégico, la innovación tecnológica puede y debe jugar un rol fundamental en la mejora de la competitividad de la cadena cárnica ovina y textil-lanera del Uruguay. Estas generarán una mayor competitividad interna de la producción ovina frente a otros rubros, muy competitivos (por ejemplo, agricultura y forestación).

Pero sin duda, considerando la importancia económica y social del ovino para el Uruguay, es necesario un cambio de estrategia del rubro, para aggiornarse a los nuevos tiempos que nos tocan vivir, donde se destaca nuevamente como mensaje final que “el crecimiento, la competitividad, la diferenciación y el agregado de valor de las Cadenas Textil y Cárnica Ovina del Uruguay, deben basarse en una participación activa, compromiso y visión compartida entre todos los agentes de las mismas”.

Material de consulta. En caso de que el lector quiera profundizar sobre las temáticas abordadas en el presente artículo, se recomienda visitar la página web del INIA (www.inia.org.uy).

Por Fabio Montossi, Ignacio De Barbieri, Gabriel Ciappesoni, Andrés Ganzábal, Georgget Banchero, Juan Manuel Soares de Lima, Gustavo Brito, Santiago Luzardo, Roberto San Julián, Carolina Silveira y Andrés Vázquez

Fuente:

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