26 de enero de 2012 00:34 AM
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Los prismáticos de OPYPA

URUGUAY :  “Las perspectivas para 2012, de casi nula expansión de la actividad agropecuaria (0,4%)” nacional, indican que “estaría finalizado el prolongado ciclo de extraordinario crecimiento agropecuario que tuvo lugar desde fines de 2003 hasta mediados de 2007”, afirmó la economista Verónica Durán en el Anuario 2011 de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (OPYPA) […]

URUGUAY :  “Las perspectivas para 2012, de casi nula expansión de la actividad agropecuaria (0,4%)” nacional, indican que “estaría finalizado el prolongado ciclo de extraordinario crecimiento agropecuario que tuvo lugar desde fines de 2003 hasta mediados de 2007”, afirmó la economista Verónica Durán en el Anuario 2011 de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (OPYPA) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).

En el trabajo se estimó que el Producto Bruto sectorial crecería 3,8% el pasado año, cuando se disponga de todos los datos1 y se difundan las cifras finales del ejercicio anual.

 Durán agregó que la actividad del agro “alcanzó niveles extraordinariamente elevados en una perspectiva histórica, en buena medida impulsados por el incremento de la productividad; no obstante, el ritmo de expansión en la fase actual sería mucho menos exuberante”.

El panorama internacional cambiará. La economía de la zona euro crecería apenas 1,1% en 2012 y la de Estados Unidos sólo 1,8%, según proyecciones de OPYPA realizadas en base a datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de los bancos centrales de Argentina y Brasil.

El comercio mundial de bienes y servicios aumentaría 5,8% este año, lejos del 7,5% con que cerraría 2011 y muy lejos del 12,8% de 2010, de acuerdo a estimaciones elaboradas por la misma fuente y con las mismas bases informativas.

Son los países en desarrollo globalmente considerados (6,1% de incremento proyectado del PBI), India (7,5%) y China (9%) los que generarían –por un margen amplio– las mejores marcas de crecimiento económico en 2012.

Que en Uruguay “no se registrarían fenómenos climáticos significativamente adversos (el actual déficit hídrico no se agravaría)” y que “la economía mundial, aunque se desaceleraría, no caería en una aguda recesión” son los supuestos sobre los que la Oficina que dirige el Ing. Agr. (Dr.) Carlos Paolino edificó sus vaticinios.

La Lic. Durán –que en el Anuario 2010 había estimado que el Producto Bruto del agro uruguayo crecería 4,7% en 2011- expresó en su último trabajo que los precios de “varios productos” de origen agropecuario “caerían moderadamente” en 2012, “aunque en comparación con los registros históricos se mantendrían elevados”.

Pese a un escenario “predominantemente favorable o de incidencia neutra” para la economía nacional, “la producción agropecuaria permanecería prácticamente estable en 2012”, porque “el modesto incremento de la actividad pecuaria apenas lograría compensar la caída de los rubros agrícolas”, señaló la ex investigadora del Área de Coyuntura del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República.

El mosaico de rubros

En los principales sectores y subsectores, la situación esperada por los técnicos de OPYPA, en 2012, es la siguiente:

Oleaginosos y derivados. El Ing. Agr. Gonzalo Souto estimó que se concretará “una superficie de siembra similar a la del ciclo previo, aunque la preocupación por los pronósticos de déficit hídrico para el verano y el reciente debilitamiento de los mercados podrían influir adversamente en las decisiones de siembra de los agricultores, en especial en las siembras de 2ª”.

Previsiones privadas ubican el área de soja en torno a 900.000 hectáreas, “lo que resultaría en un aumento de 4% respecto de 2010/11 y representaría un nuevo récord en la superficie ocupada por el cultivo”, escribió Souto.

El analista hizo constar que “los costos directos han crecido debido a los aumentos de los principales insumos (del orden de 25% en dólares para fertilizantes y combustible) y de la mano de obra (que aumentó 54% en dólares entre 2010 y 2011)”.

Además, señaló que “los costos poscosecha asociados a la logística se han visto fuertemente incrementados, en alguna medida por el efecto directo de la suba de sus costos, pero también por la creciente escasez derivada de un mayor uso (prácticamente pleno) de la infraestructura disponible”.

Así, “capacidades portuarias saturadas o carreteras con mayor deterioro derivan en incrementos de los costos de fletes o servicios portuarios”, advirtió.

Trigo. “La campaña triguera 2011/12 se destaca por la importante recuperación de la superficie del cultivo”, indicó el Ing. Souto. Al elaborar su informe, asumió un área de siembra de 605.000 há.

Partiendo de una expectativa de rendimiento medio de 3,25 ton/há, ubicó sus previsiones de cosecha en el orden de 1.970.000 toneladas.

Un volumen que representaría “el máximo nivel alcanzado en la historia del cultivo” y un aumento de 51% si se compara con la estimación de cosecha previamente realizada, concluyó Souto.

Maíz y sorgo. La Ing. Agr. María Methol –autora de este capítulo– estimó que podría registrarse “un nivel de siembra en el orden de 50 mil hectáreas de sorgo y algo más de 120 mil hectáreas de maíz, debido a la buena expectativa de precios para 2012”.

“A ello se suma –subrayó– el aporte favorable de estos cultivos a la sostenibilidad de los sistemas intensivos agrícolas, aspecto impulsado desde las políticas del MGAP a través de los Planes Pilotos de Uso y Manejo de Suelos, cuya primera edición ocurriera en el 2010/11 y será reiterado en el actual ciclo 2011/12.”

La Ing. Methol consideró que la reciente liberación comercial de cinco nuevos eventos transgénicos de maíz constituye “otro factor que puede impulsar favorablemente la expansión de la actividad”. Explicó que esos eventos poseen atributos que “pueden facilitar la incorporación del cultivo en las rotaciones agrícolas”.

Finalmente, señaló que, “no obstante la buena expectativa de mercado de estos granos, el aumento del precio de insumos relevantes –como los fertilizantes, por ejemplo– y los pronósticos de alta probabilidad de ocurrencia de un nuevo evento de ‘la Niña’ para el verano, constituyen amenazas que reducen el valor esperado de los márgenes, lo que puede haber pesado en la toma de decisiones de siembra de los productores”.

Carne vacuna. “El mantenimiento de una buena demanda internacional, que repercutirá en el sostenimiento de elevados precios para la carne y el ganado” es la proyección general de escenario para el rubro que realizaron el Ec. Fabián Mila (del Programa Ganadero) y el Ing. Agr. Adrián Tambler (de OPYPA) en su análisis conjunto.

“No obstante, la faena permanecería estable en el entorno de los 2 millones de cabezas, debido a la menor existencia de novillos de 2 a 3 años, animales que no nacieron en la primavera 2009, como consecuencia de la sequía del verano anterior”, advirtieron.

Mila y Tambler estimaron que “la industria frigorífica seguramente tendrá un año difícil en 2012, con una baja faena en comparación con la capacidad instalada, altos precios de la materia prima y una elevada competencia interna por la hacienda”.

También señalaron que “el escenario general, en términos de mercado, es favorable”.

Producción ovina. Apoyándose en “algunos cambios detectados en la composición del stock y (de) la faena, y los altos precios de carne ovina y lana”, Tambler aguarda que se produzca este año “una detención en el proceso de liquidación y quizás alguna recuperación de las existencias”.

Pero puntualizó que, “si bien las perspectivas son bastante alentadoras, ello no implica necesariamente que el sector ovino logre recuperar los espacios perdidos, lo que dependerá de las expectativas que se generen para los otros rubros del sector agropecuario que compiten con los lanares por el recurso tierra”.

Observó también que en los últimos 27 años hubo cuatro períodos en los cuales el precio de las lanas estuvo por debajo del que rigió en 1984 (que se toma como “índice 100”). De ello “puede concluirse” que “la lana parece mostrar mayor riesgo precio que las carnes; lo que podría estar incidiendo negativamente en el proceso de recuperación, a pesar de que los precios hayan subido”.

Tras señalar que “la carne ovina ha mostrado un comportamiento muy dinámico en sus precios, incluso por encima de la carne bovina” y que “la estructura del stock ovino muestra una composición más ‘carnicera’”, el Ing. Agr. Adrián Tambler precisó que “el ingreso por lana sigue siendo el mayor porcentaje del total del ingreso de los lanares, por lo que la alta volatilidad de los precios de la lana seguirá posiblemente jugando en contra de la recuperación del stock”.

Producción lechera. Crecería 4% en 2012, estimó la Ing. Agr. María Elena Vidal. “Sin embargo –alertó enseguida–, un cambio de signo en alguna de todas las variables que confluyeron positivamente para el logro del crecimiento extraordinario verificado, podría determinar un resultado menor o inclusive adverso, dado que la cifra lograda adelanta lo pronosticado por la tendencia histórica en más de un ejercicio”.

Afirmó que “continúa el escenario optimista en el ámbito internacional (buena demanda y oferta ajustada)” y que, en lo nacional, “se espera que continúe la fuerte competencia entre plantas y el estímulo del buen margen del negocio, que ha ganado competitividad frente a otros rubros, todo lo que determinaría el mantenimiento de la tendencia incremental de la producción, con las salvedades mencionadas”.

Respecto de los precios al productor, “se espera (que) se mantengan a un nivel alto, aunque algo por debajo de los registros de 2011, en concordancia con la evolución del mercado internacional”, proyectó.

Estimó también que los precios de los granos “podrían situarse por debajo” de los vigentes el año pasado y que “los precios de los insumos relacionados con el petróleo (combustibles y fertilizantes) podrían evolucionar a la baja” luego de que “se supere la crisis de los países árabes, por lo que el margen del negocio podría mantenerse”.

Su previsión de crecimiento de las exportaciones lácteas es de 4%. Pero formuló una advertencia: “el mantenimiento de la inestabilidad en algunos países europeos, si bien no afectó el comercio (…) (en 2011), podría poner un matiz al escenario optimista antes descrito”.

Las políticas públicas

En la “Presentación” del Anuario 2011, el director de OPYPA escribió que “el escenario más probable para el desarrollo de la actividad agropecuaria” en 2012 “indica que, con diferencias entre rubros de actividad, tendremos un período de mayores restricciones, que impactará en el sector privado”.

Inmediatamente, el Dr. Carlos Paolino se preguntó: “¿Qué implica ello desde el punto de vista de las políticas públicas?”. La respuesta transcurrió por cuatro ejes.

La autoexigencia de “seguimiento y monitoreo profesional de la coyuntura económica internacional y nacional, para anticipar medidas en función de las prioridades anunciadas y la heterogénea situación de competitividad que enfrentan distintos sectores y al interior de cada uno de ellos” es el primero.

El segundo es continuar apostando “a mejorar el funcionamiento de los mercados agropecuarios/agroindustriales”. Para lograrlo, definió como “vital” aumentar la transparencia en el funcionamiento de los mercados y los desarrollos logrados en la integración de “algunas” cadenas agroindustriales, lo que implica “reducir la asimetría de información entre los agentes”.

“Minimizar las ‘fallas del Estado’ en la implementación de las políticas públicas” y “mantener, aun en un escenario de eventuales mayores restricciones, la agenda estratégica anunciada” son elementos del tercer eje.

Paolino afirmó que “es clave seguir dándole prioridad al fortalecimiento de la confianza del sector privado con relación a la instrumentación de las políticas públicas y su futuro desarrollo con base en los compromisos estratégicos, públicamente asumidos por las autoridades ministeriales”.

Que el análisis de la coyuntura económica no inhiba ni inmovilice al gobierno en la definición e instrumentación de políticas públicas es el tema central del cuarto campo de acción.

El Dr. Paolino destacó que construir competitividad estratégica exige el desarrollo de una nueva institucionalidad, basada en los gabinetes interministeriales (Productivo, de Bioseguridad, de Innovación, Social).

Ante una coyuntura que “indica restricciones mayores”, el director de OPYPA concluyó que “más que nunca es importante avanzar con la instrumentación coordinada de políticas públicas, que permitan seguir ganando en eficiencia y apoyen las iniciativas privadas, el cuidado del medio ambiente y la integración social”.

1 – Los trabajos que conforman cada Anuario de OPYPA son entregados por sus autores con la suficiente anticipación como para que el material esté impreso en diciembre. Por lo tanto, nunca disponen de las cifras finales del ejercicio correspondiente al “año calendario”.

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