26 de enero de 2012 12:53 PM
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INTA Las Breñas propone producir más cerdos cuidando las pariciones

La atención y el cuidado de las pariciones es un factor fundamental en la reproducción porcina.

En nuestra zona y desde hace decenios con la llegada de los primeros inmigrantes abundan las historias en las que aves rapaces diezmaban en el campo las crías de las chanchas cuando estas parían a campo afuera y se demoraba algunos días en encontrar a las madres con sus lechoncitos para recuperarlos de los predadores.

Los que morían aplastados por la madre y hasta los que eran engullidos por ella cuando la cantidad superaba el número de tetas para alimentarlos. Hoy si bien es una práctica superada, aunque todavía en algunos parajes alejados se comentan casos ocurridos, es una preocupación en el sudoeste los porcentajes de los partos de las cerdas, tanto en jaulas como a campo.

La médica veterinaria y genetista María de los Angeles González, de la Sección Producción Porcina de la Estación Experimental Ingeniero Emilio Druzianich del INTA Las Breñas y la doctora Sara Inés Willams de la Facultad de Ciencias Veterinarias de La Plata, han realizado un trabajo de investigación con el cual determinaron los porcentajes de pariciones porcinas en las dos modalidades mencionadas.

Fue uno de los temas tratados en el Segundo Congreso Porcino del Norte Argentino, Sexto Curso Fanus de Producción Porcina y Alimentación Humana y el Primer Encuentro de Capacitación y Exposición Porcina en esta parte del país realizado en el INTA Las Breñas, ya que se considera un aspecto fundamental de incidencia en la producción de cerdos.

Materiales y métodos

El estudio se llevó a cabo en la Estación Experimental del INTA Las Breñas, Chaco. Se utilizaron un total de 73 cerdas de uno a cinco partos. El trabajo se realizó en dos sistemas de producción distintos: uno a campo, con parideras de campo modelo arco de las siguientes dimensiones 1.80 metros de ancho, por 1.10 metros de alto y 2.50 de largo, con una puerta frontal y una abertura (a modo de ventana) en la parte posterior y superior, y en la parte inferior otra para escape del ¡echón.

El otro sistema estudiado, con jaulas de maternidad de modelo estándar de 2.20 metros de ¡argo por 0.60 de ancho y una altura de 1.10 metros. Para las cubriciones de las cerdas se utilizó inseminación artificial, con dos siembras realizadas a las 12 y 24 horas de haber detectado celo.

El estudio se realizó con tomas de datos de 12 meses en ambos sistemas de producción, partos a campo (PC, n=37) y partos en jaulas (PJ, w=36). En ambos grupos, para la totalidad de las hembras (73 cerdas), se evaluó la productividad
como número de lechones nacidos totales (LNT), número de lechones destetados (LD), peso de la camada al destete (PCD) y porcentaje de mortalidad en el período de lactancia. El estudio comparativo entre grupos se realizó utilizando y calculando los valores máximos, mínimos y medios y el valor P.

Escenarios clave

Según una evaluación del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), en la producción de cerdos las mejoras de la rentabilidad pasan por el aumento del consumo interno y la exportación. Estos escenarios son claves para los pequeños y medianos productores, que representan cerca del 90 por ciento del mercado nacional, con el 60 por ciento de las cerdas productoras.

En este contexto, las estimaciones que realiza la entidad indican que en 2020 la cadena porcina aumentará la producción un 126 por ciento, un 80 por ciento el consumo pasará de los 8,2 kilos a 14 kilos per cápita y un 1.200 por ciento las exportaciones. Además, se generarán 23.000 puestos de trabajo directos, con un saldo de exportación de 160 millones de pesos.

De acuerdo con un documento del proyecto INTA: Evolución del sistema productivo agropecuario argentino, en la cadena porcina hay actualmente unos 45.000 puestos de trabajo directos e indirectos: en el eslabón primario son 23.066, más 17.385 del eslabón industrial; en el medio se suman 457 empleos del sector transporte y comercialización, además de los 4.091 empleos indirectos.

Hoy la producción porcina nacional está en un momento de oportunidades. Existen dos escenarios muy claros: de mediano y largo plazo de exportaciones y de corto plazo. En este último caso, se presenta la gran oportunidad de posicionar al cerdo como una carne sustituta de la bovina teniendo en cuenta que hoy, entre fresca y fiambre,
se consume al año cerca de 8,2 kg de carne porcina por persona”.

Según estadísticas del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y Senasa, en 2010 se faenaron 3.226.525 cabezas porcinas y produjeron 281.250 toneladas de res con hueso.

Exportaciones

Un paso más allá del mercado interno están las exportaciones. Por esta vía la demanda de la carne de cerdo en la próxima década va a ser el doble de la actual. Al ser Argentina un gran productor de granos y por contar con un buen estatus sanitario, las condiciones están dadas para que el país se convierta en un gran exportador de cerdos.

El pequeño y mediano productor tienen en la actualidad un rendimiento promedio que ronda entre los 10 y los 13 capones terminados por año y pueden trabajar hasta 18 o más capones por madre por año.

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